Roberto Barriga/Bolinfo/Tarija

(elPeriódico-marzo 22/2019) Orlando A. trabajó todo el día, cuando terminó la jornada, se dirigió a la casa de su padre para felicitarlo en su día, llegó a la morada de su progenitor ubicada en Canasmoro en la comunidad de San Lorenzo, tomaron unas copas y festejaron el encuentro.

Orlando decidió irse ya que vive en la ciudad de Tarija y tenía trabajo al otro día.

Cuando volvió al hogar de su padre el  miércoles las 15:00 tocó la puerta, nadie respondió, no lo encontró, se preocupó, fue a dar un vistazo por los alrededores, bordeó la propiedad de su padre y encontró un pozo con un cadáver flotando.

Encontró a su padre, sin signos vitales, entonces decidió llamar a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc).

Según la autopsia realizada por los profesionales de la salud, las horas que se encontraba muerto el padre de Orlando fueron de 14 a 16.

El cadáver ya presentaba signos de putrefacción. Presentaba lesiones corporales y hemorragia por ambas fosas nasales, no tenía lesiones externas o signos de violencia. La investigación determinó que se cayó al pozo y se ahogó.

Según el informe policial, unos de los hijos que también ingresó y constató el deceso de su padre, se percató de que la parrilla y las ollas del día anterior estaban como las habían dejado, se cree que murió después de que sus hijos retornaban para sus hogares. El día del padre fue la última vez que vieron a su viejo con vida.