Se meterán en su ‘WhatsApp’ y no podrá impedirlo

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VICENTE LOZANO
No se extrañe si, en alguna de las próximas campañas electorales, recibe en su móvil a través de WhatsApp información sobre lo perniciosa que es la reforma laboral, a pesar de que usted se ha manifestado públicamente de acuerdo con ella. O precisamente por ello. Esto, o algo peor como hacer listas negras de simpatizantes o detractores, será posible porque las elecciones que vienen serán las primeras en las que los partidos podrán hacer lo que les venga en gana -casi literalmente- para recolectar datos de los ciudadanos sin permiso y enviarles propaganda individualizada tras analizar esa información.
¿Se acuerdan de Cambridge Analytica? Pues lo mismo, sólo que en esta ocasión de forma legal. La mal llamada Ley de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales faculta en su disposición final tercera a «los partidos políticos, coaliciones y agrupaciones electorales» a «utilizar datos personales obtenidos en páginas web y otras fuentes de acceso público para la realización de actividades políticas durante el periodo electoral». Y para que quede más claro, la ley especifica que «el envío de propaganda electoral por medios electrónicos o sistemas de mensajería y la contratación de propaganda electoral en redes sociales o medios equivalentes no tendrán la consideración de actividad o comunicación comercial». ¿Por qué? Porque con esta excepción el ciudadano no tiene que dar permiso a los partidos para que sean usados sus datos, como sí ocurre en el caso de la propaganda comercial.
Es algo muy serio. Ayer se presentó ante el Defensor del Pueblo una petición para que interponga un recurso de inconstitucionalidad contra esa disposición final tercera, que modifica el artículo 58 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General. Uno de los impulsores de esta iniciativa, el profesor Borja Adsuara, lo explica con toda claridad: los políticos quieren recopilar nuestros datos y hacer perfiles para «mandarnos propaganda política segmentada según nuestros intereses o miedos. Hay que evitar que suceda lo que ocurrió en EEUU con el caso Cambridge Analytica, en que se generaron ‘fake news’ fomentando el discurso del odio hacia otros partidos». Pues puede pasar y estamos indefensos ante ello.