Argentina: Mató a disparos a su esposa frente a su hija y luego se suicidó

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EL COMERCIO

Después de una fuerte discusión anoche en su casa del barrio La France de la ciudad de Córdoba (Argentina), Alberto Bolomo (50 años) mató a su esposa Patricia Gómez (53 años) de varios tiros y luego se disparó en la cabeza. El asesino murió la mañana del lunes.

La Policía fue alertada cerca de las 21:30 cuando comenzaron los gritos de la hija de la pareja, que estaba también en la vivienda.

“Mientras la joven estaba en su habitación escuchó la discusión de sus padres. Quiso interceder porque el hombre amenazaba a su madre con un arma de fuego. Él la empujó y comenzó a dispararle a su esposa. Todo en frente de su propia hija”, indicaron fuentes policiales.

Luego de disparar, Alberto Bolomo llevó a Patricia Gómez agonizante al patio, donde le ejecutó otros tiros. Luego disparó para suicidarse.

Alberto Bolomo siguió vivo pero en mal estado y murió esta mañana. Tenía traumatismo de cráneo grave por herida de arma de fuego. Los disparos fueron realizados por un arma calibre 22.

Este es el segundo femicidio en Córdoba en lo que va del año. Las últimas estadísticas -del Observatorio Mumalá- indican que en Argentina cada 34 horas hay un femicidio; en enero fueron 21 en todo el país.

Asesino también le disparó en el 2005

Según detalla el diario local La Voz, Alberto Bolomo había protagonizado el 2 de noviembre de 2005 un intento de feminicidio. En aquella ocasión también disparó contra Patricia Gómez.

Luego intentó incendiar la casa, hasta que finalmente fue arrestado por la policía. La Voz indicó que Alberto Bolomo estuvo preso, pero fue considerado inimputable por el entonces fiscal Juan Manuel Ugarte.

Mujer fue asesinada en su cumpleaños

“Era el cumpleaños de la mujer. El hombre había vivido ahí hasta hace un mes. El domingo a la noche quiso volver, pero la mujer se negaba, según comentó su hija, que estaba en la vivienda con unas amigas”, dijo el jefe policial Paiva a La Voz.

La hija estaba en su habitación cuando escuchó la discusión. Fue entonces cuando intentó intervenir sin imaginar que terminaría siendo testigo de este sangriento suceso.

Fuente: La Nación, El Clarín y La Voz