EL CONCEJO MUNICIPAL EN UN LABERINTO QUE NO ENTIENDE

8

Pasaron meses desde que se hizo la solicitud al Concejo Municipal para que apruebe un crédito ante la banca privada para obtener más de Bs. 36 millones que serían destinados a construir centros de salud en la ciudad de Tarija. Desde ahí se le da vueltas y vueltas al tema y no se llega a nada.

Dijimos con claridad que consideramos que el alcalde Rodrigo Paz se equivocó en su lista de prioridades y que en vez de hacer el mástil millonario, que le cuesta una factura gigante, y Ciudad Inteligente con recursos propios, debería haber impulsado lo que ahora quiere hacer con dinero prestado. La contraparte de Ciudad Inteligente es de aproximadamente Bs. 45 millones, más que suficiente para lo que se precisa en infraestructura en salud. Un error de principio a fin, hasta en lo político, porque el proyecto se quedó a medias y lo que se quiere comenzar recién ahora, seguramente no lo verá cuando termine su gestión, ni lo uno ni lo otro. Algo parecido con lo que pasó con los puentes a crédito y el puente millonario 4 de julio. Esa improvisación que denota falta de planificación le está saliendo cara a Paz y habrá que ver qué le queda si se piensa reelegir, ya que a fin de año tendrá que renunciar para habilitarse, tendrá que medir bien para no volverse a equivocar porque puede quedarse sin la soga y sin la cabra.

En el caso del Concejo, ya se dieron puntos de vista y criterios, pero aún no se dice qué se hará, es tiempo que tome decisiones, aunque estas pasen por negar el pedido del alcalde, no se puede tener a la ciudad esperando, las obras se las requiere y se debe despejar el escenario de una vez. Este concejo tomó una línea poco clara y con demasiadas dubitaciones y este es un ejemplo más. Queremos pensar que Paz tiene un plan B si se le niega, si no es así, todos pagaremos el precio de no haber priorizado lo realmente importante, eso significa postergarlo indefinidamente. El ente deliberante ya debe pronunciarse de manera clara, sin dejar dudas, blanco o negro, Tarija no merece la falta de planificación desde el ejecutivo y la indecisión desde su concejo municipal, sería demasiado.