DOM
MAY
27
Opinion

MIL PALABRAS (151)

Un dilema milenario

Por Ramón Grimalt

Luchan codo a codo por los mejores promedios; en algunos casos, no saben muy bien por qué, aunque somos los padres quienes ejercemos una presión insostenible sobre estos milenarios para quienes el mundo es un pañuelo de pantalla plasma y luces led. A esta generación le repetimos que tiene todo, al menos ellos han nacido en democracia que ya es algo, y que ya nos hubiera gustado a nosotros contar con una computadora personal para no desvelarnos copiando libros a mano porque aún la fotocopia estaba fuera de nuestro alcance. A ellos les exigimos, casi de un modo perentorio, que nos superen en el colegio, verdadero campo de batalla donde se cuecen todas las habas del conocimiento haciendo especial hincapié en las ciencias exactas, soslayando las humanidades que cada vez interesan menos y aplicando a esta o aquella beca, a cada cual más difícil, “total si no surte, pues te vas de intercambio por un gringuito”.
-Tienes que ser mejor que tu padre. ¿O quieres jubilarte algún día como un fracasado? Él no pudo acabar de estudiar. Tuvo que trabajar para mantener a su familia. Míralo ahora, delante de la tele toda la tarde, dejando que pase la vida”.
Y él, asiente en silencio. A sus casi dieciséis años sabe que su madre tiene razón. Papá se deslomó por cada uno de ellos, contrajo una deuda en un banco, le debe otro tanto de plata a una mutual y ayer vendió el auto. Ese hombre que se pone la bufanda de The Strongest para ver el partido del domingo, dejó de sonreír hace tiempo, demasiado tiempo. Sale a las siete, baja en el teleférico a la hoyada e ingresa en el taller de don Cosme antes de las nueve. Allí trabaja ocho horas con una pausa para su fideucho a las doce. No suma amigos, sí compañeros que tienen en común esa mirada de melancólica pesadumbre y desesperanza. Ellos creyeron en Evo, sus promesas, el proceso del cambio que sólo cambió para algunos mientras otros siguieron con lo mismo, el salario atrasado, las cuentas acumuladas sobre el velador y la sensación de que la Bolivia de hoy es la Bolivia de siempre, al compás del bombo y el platillo, la morenada y Jesús del Gran Poder, la cerveza por fardos, el chicharrón y la carne macilenta, tibia y sudorosa a la vuelta de la esquina en cada tambo.
-Por eso tienes que estudiar. Salir del país. Y volver como un triunfador.
El milenario se pregunta qué es “triunfar”. Una delgada línea roja divide el éxito del fracaso. En realidad, en la vida se pierden más veces que aquellas en que ganas. Él se ha comprometido a intentarlo, al menos luchará hasta donde le den las fuerzas. Es dueño de una computadora, una tableta, un teléfono móvil con diez mil aplicaciones, tiene perfil en Facebook, Twitter e Instagram, se conoce de memoria Juego de Tronos, participa en grupos de fanáticos de Star Wars, cree, fervientemente, que Dios y la Fuerza son lo mismo, viste pantalones de jean apretados, pitillos, y camiseta negra, ha pensado en hacerse un tatuaje y hay una chica del curso paralelo que lo lleva por el camino de la amargura porque le gusta escuchar a Maluma. Hasta ahí todo bien.
El problema llega de noche, cuando se desviste para dormir. Desnudo, el espejo le devuelve la imagen de un proyecto de hombre que para ser completo deberá educar la inteligencia emocional. Por cierto, ¿sabe usted dónde se vende? Quiero unos comprimidos para ir repartiendo por doquier.

Opinion

Economía en debate: Visión de los Trabajadores y la Molestia Empresarial

Por: Nelson Aguilar Rodríguez de Izquierda, Ex dirigente MAS Cercado

Decreto Supremo y Ley: El 7 de octubre de 2013 se publica Decreto Supremo Nº 1754, los empresarios no dijeron nada y la misma que estaba en vigente desde esa fecha, cinco años después el Pdte. del Estado Plurinacional de Bolivia promulga La ley Nº 1055 de de Creación de Empresas Sociales el 1 de Mayo de 2018, ahora el sector empresarial protesta, por que argumentan que acabaría con él empresariado. De acuerdo a la Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia (CPE), en el Parágrafo I del Artículo 54 de la CPE, determina que es obligación del Estado establecer políticas de empleo que eviten la desocupación y la subocupación, con la finalidad de crear, mantener y generar condiciones que garanticen a las trabajadoras y los trabajadores posibilidades de ocupación laboral digna y de remuneración justa. El Parágrafo III del Artículo 54 del Texto Constitucional, dispone que las trabajadoras y los trabajadores, en defensa de sus fuentes de trabajo y en resguardo del interés social podrán, de acuerdo con la ley, reactivar y reorganizar empresas en proceso de quiebra, concurso o liquidación, cerradas o abandonadas de forma injustificada, y conformarán empresas comunitarias o sociales. El Estado podrá coadyuvar a la acción de las trabajadoras y los trabajadores. Todo este proceso está sujeto a un Juez de causa, peritaje y de acuerdo al código de comercio en los artículos 1503 y 1504 y otros. Sin embargo, en las disposiciones finales de la Ley Nº 1055, en la parte segunda, las trabajadoras y los trabajadores que se acojan a los alcances de la presente Ley, asumirán la responsabilidad y el riesgo de controlar y organizar la administración del patrimonio de forma colectiva la gestión y funcionamiento de la empresa social mediante convenio interno reciproco y equitativo que establezca las responsabilidades de sus integrantes. Otras experiencias, en la Argentina los trabajadores empresa recuperadas Hotel Bauen, en el centro de Buenos Aires, nadie se imaginaría que este establecimiento debería cerrar por falta de solvencia económica., La imprenta Chilavert llamada antes de la recuperación Gaglianone, ubicada en la misma calle Chilavert, en Buenos Aires. Se tiene otros casos en Puerto Rico, en Uruguay, Paraguay, otros.
El crecimiento económico que no pueden negar los Empresarios: El 18 de Mayo del 2017, el primer mandatario participó de la posesión del presidente de la Federación de Empresarios Privados de Cochabamba, Javier Bellot, y su Comité Ejecutivo, donde sostuvo que la clase privada no debería quejarse del Gobierno porque se benefició del crecimiento, producto de las políticas aplicadas. Mostró que en 1985, el Producto Interno Bruto (PIB) era de $us 5.000 millones. Con todas las políticas implementadas, al 2016, subió a $us 36.000 millones. “Repasando los datos, las utilidades del sector privado en 2005 eran de $us 992 millones. Hasta 2014 fue de $us 4.300 millones de utilidades. El 2005 había 19.700 empresas registradas. El 2016, eran 273.000 empresas gracias al movimiento económico. “Soy muy sincero. Los del sector privado boliviano no pueden quejarse del Gobierno nacional. Ahí están los datos”, declaró el presidente (La Razón Digital / Paulo Cuiza / La Paz), Lo cierto que se cae la teoría de que quebrarían la empresas y ¿por que aumentaron?. Esto se ratifica con la publicación del 14/05/2018 el Ministro de Economía, Mario Guillén. De acuerdo con el detalle oficial, durante los primeros cuatro meses de este año, los empresarios generaron 20.287 millones de bolivianos de utilidades, mientras que en 2017 registraron una ganancia de 15.000 millones de bolivianos, es decir, hay un incremento del 26%. En su criterio, si las compañías obtienen más ingresos deben redistribuirlo con sus trabajadores (paginasiete.bo/economia/2018/5/14/).
Pero también debe considerarse en la creación de nuevas opciones colectivas, crear economías sociales comunitarias, urbano rurales y a través de cumbres productivas que se realiza en esta semana del 18 al 19 de Mayo del 2018, ahí, pueden plantearse salidas ante el desempleo, donde se tenga todo un programa de capacitación, creación, manejo administrativo, corresponsabilidad colectiva de los integrantes y directorios rotativos. Un analista sintetiza, “La autogestión nace como respuesta a la necesidad de conservar el empleo, pero luego se convierte en un valor añadido, ya que todos los socios de la cooperativa tienen el mismo poder de decisión, y eso comporta más responsabilidad”, Placido Peñarrieta. El reto es crear economías sociales comunitarias y competir dentro el sistema capitalista con una visión colectiva en algunos rubros como los siguiente: metalúrgicas, alimentarias, textiles, cárnicas, gráficas, salud, hoteleras o gastronómicas, transportadoras, vidrieras, madereras, ceramistas y constructoras, entre otras. La competitividad en el sistema capitalista obliga a los trabajadores y al ejército de desocupados a buscar opciones y a través de la 1era.Cumbre Productiva en La Paz que va a asegurar la Soberanía Alimentaria, será una referencia de millones de pequeño productor rural-urbano, para que el Gobierno haga carne la demanda del pueblo. Ahora, queda la tarea de generar la cuarta economía social comunitaria en el área urbana para generar fuentes de trabajo colectivo multidiversos para todos los habitantes de Bolivia.

Opinion

MIL PALABRAS (150)

Un honrado mercenario

Por Ramón Grimalt

El 10 de mayo, en ocasión del Día del Periodista, un par de alumnas de primer año de Comunicación Social de la Universidad Franz Tamayo, tuvo el elegante detalle de otorgarme un reconocimiento por la labor realizada después de tantos años (más de veinte, seguro) de calle y trinchera. Por supuesto, agradecí el gesto pero les recordé que todavía están a tiempo de cambiar de opinión y dedicarse a estudiar Derecho, Medicina o Administración de Empresas (para político sólo basta haber leído Alí Babá).
Chicas, les dije en plan reflexivo, en esta pega te pagan tarde y mal, tienes que comerte unos sapos enormes y si por desgracia la diñas en una cobertura ningún empresario de medios de comunicación pondrá una placa de bronce a modo de homenaje. Aquí lo que hay que asumir es que el periodismo no es el oficio más bonito del mundo, sino un trabajo que hay que desempeñar con responsabilidad y probidad aunque en el fondo sepas que no eres más que un honrado mercenario (como define Pérez-Reverte) que hoy cobra de aquí, pero mañana lo hará de allá, porque de algo hay que comer, digo yo.
Las estudiantes reaccionaron con humor a mis palabras, pero se comprometieron a seguir adelante; no iba a ser yo quien las desanimara. Tampoco lo hago con los becarios que aplican a pasar una temporada en Documentos ATB. Me fascina (y divierte) verlos con aquellas ganas de aprender esto o aquello, desde la edición más simple a participar en una entrevista que requiere horas de preparación y lectura. Cándidos, vírgenes vestales que aún no han conocido el pecado, se entregan con cuerpo y alma creyendo que todo es aventura, fortuna y gloria. La realidad, cuando vuelan solos, es muy diferente. Están sometidos a todo tipo de presiones editoriales y por supuesto, políticas y empresariales, se ven absorbidos por una vorágine de veteranos que se niegan a ceder el paso a nuevas generaciones, y caen en los vicios del periodismo boliviano, el ventajismo y el compadreo gremial. Si uno destaca, la manada se encarga de ponerlo en su lugar; si piensa diferente, alguien en el medio de comunicación, seguramente un responsable de recursos humanos con la sonrisa plástica del gato de Cheshire, le recuerda lo fría que es la calle en esta época del año. En definitiva, aprenden que el ejercicio del periodismo es una vaina difícil de digerir.
A todo esto, la pregunta que me hicieron aquellas simpáticas e inocentes jovencitas fue si el periodista nace o se hace. No tardé un segundo en responderles: yo nací ser humano pero me hice periodista. Tardaron un segundo en procesar la frase, pero luego, supongo, rieron tímidamente al hallar la ocurrencia. Es verdad, mire usted por dónde. Yo me hice periodista para poder escribir, que es mi verdadera pasión. En otras palabras, el periodismo es el medio imprescindible para que un servidor pueda canalizar su apetito literario, la excusa perfecta. No voy a elevar a un altar esta profesión, ni a convertirme en un defensor a ultranza de sus virtudes, ni siquiera hablaré del respeto a una ética específica, porque si uno es ético en su vida vulgar y silvestre, lo será también cuando le toque ejercer. Eso sí, que nadie se atreva a menoscabar, reducir, intimidar y silenciar la voz del periodista que al fin y al cabo es la de la sociedad. Entonces defenderé nuestro derecho a cuestionar al poder aunque a éste le guste más controlar lo que se dice por temor a lo que se piensa.

Opinion

Indicadores del maltrato escolar, el bullying en el colegio

Por CNL. DESP. Gustavo Félix Garnica Peñarrieta
Director Nacional de Interpol Bolivia

El abuso por parte de los compañeros de escuela, tanto físico como psicológico, provoca un drástico cambio en el comportamiento de los menores, habitualmente avergonzados por la situación.
¿CÓMO SÉ SI MI HIJO ES VÍCTIMA DE BULLYING?
Desde edades tempranas debemos educar a nuestros hijos en los valores del respeto, la amistad, la no agresión y la confianza, para poder hablar , expresar sus sentimientos, sus dudas, sus miedos, o cualquier cosa que les pueda suceder. Si acuden al seno familiar los padres podrán actuar, si no recurren a nosotros, difícilmente podremos detectar que están siendo víctima de bullying.
“El bullying afecta cada vez a más niños y comienza en primaria”CONDUCTAS QUE NOS INDICAN QUE NUESTRO HIJO SUFRE BULLYING ESCOLAR.- No quiere ir al colegio, falta a clases, cosas que nunca antes habían sucedido.- Siempre sale el último del colegio, pues se espera para salir solo.
– Cambia sus rutas de casa a la escuela, y de la escuela a casa, cuando antes
siempre tomaba el mismo camino.
– En casa oculta el problema, casi no habla del colegio.
– Muestra dolor físico, llora, se le ve triste, y detectamos cambios de humor.
– Muestra ira o rabia, parece que se muestra más infantil.
– Pesadillas, pérdida de apetito, enuresis, vómitos.
– Puede fingir enfermedades o malestar para evitar ir a clases.
– Estado de ansiedad, nerviosismo, podrían desencadenar ataques de pánico.
– Baja autoestima, pasa más tiempo en casa ya no sale a jugar con sus amigos.
– Busca amigos de menor edad. Pues con ellos se siente seguro.
– Empieza gradualmente a bajar su rendimiento escolar.
– Pierde el interés por estudiar, trabajos o deberes escolares.
– Nos pide dinero sin decir para qué lo necesita, cuando nunca antes lo hacía.
– Hace los trabajos o deberes de otros.
– Presenta señales de agresión física y al preguntarle qué ha ocurrido se pone agresivo, nervioso, no responde con naturalidad y miente.
– Le suelen faltar objetos personales escolares, lápices, carpeta, libros, siempre dice que los ha perdido o descuidado.
CONDUCTAS QUE NOS INDICAN QUE NUESTRO HIJO ES EL AGRESOR.- Tiene comportamientos agresivos o impulsivos con miembros de la familia.
– En los juegos vemos que se enfada con mucha facilidad si pierde.
– Encontramos entre sus cosas objetos que no son suyos.
– Vemos cómo se muestra enfadado, con agresividad, tono alto al hablar.
– Se muestra muy intolerante en casa, gasta bromas muy desagradables.
– Insulta o se burla de la familia, o de personajes de la tele.
– Se muestra insatisfecho, quiere más, su rendimiento escolar suele ser bajo.
– Frecuentemente nos llaman del colegio pues se ve involucrado en conflictos.
– No controla sus reacciones si se le niega una cosa, o se le impone un determinado horario.
– Desde el colegio nos advierten de un cambio de actitud.

Opinion

Milenial o milénico

Por Álex Grijelmo

Tal vez nuestros complejos ante el idioma inglés puedan explicar que llamemos millennials a los integrantes de la generación nacida entre 1982 y 2004 (fechas que varían según la fuente), a quienes se relaciona con el nuevo milenio y con la adaptación tecnológica como si no existiera nadie más que hubiese experimentado el mismo tránsito. Con las matemáticas en la mano, tan millennial sería una persona que acaba de cumplir 25 años como quien haya superado los 70.
Pero, en fin, el uso puede dar por buena la especialización del término para designar a esa gente joven y digitalizada desde su origen que hoy día ve casi imposible hallar un trabajo fijo.
Ahora bien, millennial (pronunciado milénial) equivale en inglés a “milenario”, según el diccionario Collins. Y las Academias del español indican a su vez que la primera acepción de “milenario” se refiere a lo relativo al número mil o al millar; y en la quinta añaden: “Espacio de mil años”. Así pues, esa vinculación entre la línea del milenio y el término “milenario” justificaría que este vocablo reemplazase al anglicismo millennial.
A esas dos acepciones de “milenario” les acompañan en el lexicón de las Academias otras que tal vez nos resulten más familiares: “Que ha durado uno o varios milenios” (por ejemplo en “es una escultura milenaria”) y “milésimo aniversario de algún acontecimiento notable” (“se celebra el segundo milenario de la fundación de la ciudad”).
Si, no obstante, se deseara especializar algún término en español para distinguir mejor a esa nueva generación y definirla con un neologismo propio (y sin perder la referencia del cambio de milenio), disponemos de recursos capaces de formar palabras como “mileniales” y “milénicos”, que no figuran en el Diccionario pero estarían bien construidas.
“Milénico” se articularía mediante una posibilidad bien conocida por los lexicógrafos: añadir a un sustantivo el sufijo -ico, para dar lugar a adjetivos esdrújulos que indican relación con lo mencionado en la base de la palabra (“escénico”, “helénico”, “humanístico”…). En este caso, “relación con el milenio”.
Por su parte, “milenial” (con acentuación aguda) acudiría al sufijo -al, que también indica relación con lo referido en la raíz. Esta opción emparentaría con otras similares ya consolidadas en nuestra lengua, como “bienal” (de “bienio”), “trienal” (de “trienio”), “cuatrienal” (de “cuatrienio”), “quinquenal” (de “quinquenio”) o “quindenial” (de “quindenio”: cada 15 años).
“Milénico” se articularía mediante una posibilidad bien conocida por los lexicógrafos: añadir a un sustantivo el sufijo -ico, para dar lugar a adjetivos esdrújulos que indican relación con lo mencionado en la base de la palabra (“escénico”, “helénico”, “humanístico”…). En este caso, “relación con el milenio”.
Por su parte, “milenial” (con acentuación aguda) acudiría al sufijo -al, que también indica relación con lo referido en la raíz. Esta opción emparentaría con otras similares ya consolidadas en nuestra lengua, como “bienal” (de “bienio”), “trienal” (de “trienio”), “quinquenal” (de “quinquenio”) o “quindenial” (de “quindenio”: cada 15 años).
Por tanto, no parece necesario usar millennial si uno desea hablar un español con personalidad y alejado del general dejarse llevar, porque hay donde elegir: “Milenario”, “milenial” o “milénico”.
La opción más cómoda de las tres quizá sea “milenial”, con acentuación aguda. Muchos otros términos de lenguas ajenas llegaron al español durante los siglos en los que el idioma ya estaba formado; y por eso les creó alternativas mediante los recursos de los que disponía, o bien los adaptó a su ortografía y su fonética. Estas dos posibilidades confluyen en “milenial”: sirve como traducción y como adaptación del inglés.
Por todo ello, quizás podamos adoptar ese vocablo de formación hispana en vez del extraño a nuestra lengua, aun a pesar de las gratas resonancias que a algunos nos evoca “milénico”; pues Milénico se llama sin complejos —como nombre propio y por tanto con mayúscula inicial— un nuevo vino de la Ribera alimentado por las milenarias raíces del Duero.
De El País de España.

Opinion

MIL PALABRAS (149)

ELLA SUEÑA

A ver, no daré su nombre aunque usted insista. Ella es menor de edad, no tiene familia (salvo, creo, una tía en el norte de Potosí), vive en un centro de menores en El Alto y mañana es su cumpleaños. Ella es mi ahijada, una niña muy menuda, casi no levanta un palmo del suelo, a quien conocí durante la realización de un documental sobre niñas, niños y adolescentes en situación de calle, es decir, aquellos parias de la sociedad que deambulan por mercados y plazas enganchados al “vuelo” para olvidar que no tienen un techo donde cobijarse y una familia que los ampare.
En ese contexto la conocí; bueno, para ser más exacto, ella lo hizo. Había terminado una entrevista con un educador cuando sentí que alguien muy pequeño me daba la mano apretándola con toda la fuerza que pudiera atesorar un cuerpo mínimo.
-Hola. ¿Me llevas? Yo me quiero ir con vos, pues. Me dijo con esos ojos de tonalidades verdes y pardas que han visto demasiada mierda en esta vida a sus apenas diez años.
Me quedé estupefacto. Ahí estaba ella, mi niña, pidiendo un rescate urgente. El lugar, dicho sea de paso, está muy bien comparado con otros que conozco. Ella comparte una habitación con cuatro nenas; duerme en una litera, en la parte de arriba “desde donde se ven las estrellas”, dice. Pero, no nos engañemos; a pesar de lo que reza en un cartel en la puerta de ingreso, no es un hogar. Hogar es familia, estructura, solidez, amor y paz. El contexto de los internos, la mayoría provenientes de las mismas entrañas de la desesperanza, hace imposible que mi pequeña y otras compañeritas puedan desarrollarse física y psicológicamente con normalidad. Ella necesita un padre, una madre y hermanos con quien crecer. Lamentablemente, yo no soy ni puedo ser esa figura, al menos de momento.
-Yo no te puedo llevar conmigo. No espero que lo entiendas, pero ahora no puedo. Le dije mientras su rostro se tornaba sombrío y apesadumbrado.
-¿Tienes hijos?
-Uno. Jordi.
-Yo puedo ser su hermana… Deslizó con un candor capaz de conmover a cualquier reportero con demasiadas heridas en el corazón; muescas de tanta calle, dolor y tristeza. Y Gabo escribe que es el mejor oficio del mundo…
No le dije nada. Simplemente la abracé. Sentí su piel tibia y temblorosa y traté de controlar el nudo que se me formaba en la garganta.
Han pasado tres años desde aquella tarde que recuerdo fría y soleada y, amigo mío, ya tengo su regalo de cumpleaños. Una de las cosas que más le gustan de este mundo tan cerril e ingrato es leer. Sólo así escapa de su realidad. Tengo suerte, me lo puso fácil. Le compré Veinte años después, la segunda parte de Los tres mosqueteros de Alejandro Dumas, envuelta en papel de regalo. Pero no sólo eso. Ella sabe que cada quince días, cuando la visito, tiene una pequeña canasta con fruta, chocolate, cereales y algo de ropa. Ella, supongo, trata de ser feliz pero ignoro si lo consigue. Siempre he sostenido que la felicidad no es plena, sino momentos aislados en el tiempo. Por eso la hora que pasamos en el patio, riendo, leyendo, jugando, es feliz. Al despedirnos, no derrama ni una lágrima, no olvide usted de dónde viene; pero sé que espera que un día me presente ante la autoridad competente con la firme intención de adoptarla. Ella sueña.

Opinion

ELEMENTOS QUE GENERAN INCERTIDUMBRE E INSEGURIDAD

Se conoce como inseguridad a aquella percepción o sensación de ausencia de seguridad que tiene un individuo o un conjunto social respecto de su imagen, de su integridad física, mental o emocional y en su relación con el mundo que lo rodea. Por otra parte la Seguridad es una sensación de confianza que siente el ciudadano, en relación a su propia seguridad personal, familiar o de la comunidad en la que vive. De todo lo expuesto surge una interrogante que cada uno de nosotros como ciudadanos y personas comunes nos preguntamos: ¿Cuán seguro me siento al realizar mis actividades cotidianas?
La inseguridad la provocan una serie de factores que pueden tener sus raíces en aspectos por lo general económicos y sociales, que sin embargo también pueden provenir de conductas y actitudes propias de cada persona y de cada entorno familiar. La Seguridad debe traducirse en una “Cultura” que sea algo cotidiano en el vivir de cada ser humano, cuyos protagonistas sean los dos elementos mencionados anteriormente, vale decir el propio ciudadano y su entorno familiar.
Mencionemos algunos factores que hacen a la Inseguridad como tal, y por ende generan inseguridad ciudadana:
• El consumo de bebidas alcohólicas en exceso. Es el factor que provoca el mayor índice de delitos, especialmente relacionados contra la integridad física de las personas. Este consumo sumado a la conducción de un vehículo es una de las principales causas de accidentes de tránsito.
• El consumo de sustancias controladas (drogas). “Provocan la comisión de delitos violentos y sexuales”.
• La desintegración familiar que también conlleva a la falta de control hacia los jóvenes por parte de los padres de familia y el entorno familiar. “No saben con quiénes se relacionan socialmente, qué lugares frecuentan, a qué se dedican, no existe una estrecha relación y comunicación entre padres e hijos”.
• La falta de educación y la ausencia de valores es otra causa. La escasa y muchas veces inexistente educación de los ciudadanos genera delincuencia y agresividad.
• La organización de pandillas juveniles. “Se constituyen en escuelas de formación de futuros delincuentes, los mismos que cometen delitos de diferente índole”.
• La falta de previsiones y medidas de seguridad personal, al momento de portar dinero, joyas, celulares y otros bienes de valor, además de no salir hasta altas horas de la noche. “La oportunidad hace al ladrón”.
• La falta de alumbrado público especialmente en zonas periurbanas. “Son las zonas más vulnerables a los casos de robos agravados, atracos, violaciones, etc.”.
Con seguridad existen aún muchos más factores que inducen a la inseguridad, sin embargo, los mismos y los que mencionamos pueden ser reducidos en una buena proporción, adoptando medidas de carácter personal y familiar contra cada uno de estos, concluyendo que: “Debemos hacer de la Seguridad una cultura personal, familiar y social, comprendiendo que la SEGURIDAD ES TAREA DE TODOS”.

CNL DESP GUSTAVO FELIX GARNICA PEÑARRIETA
DIRECTOR NACIONAL DE INTERPOL BOLIVIA

Opinion

MIL PALABRAS (148)

LO QUE RESTA DEL DÍA
Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) confirmó a la Gobernación de Santa Cruz que el cien por ciento del campo Incahuasi está en territorio cruceño, aliviando de este modo la tensión natural y la incertidumbre sobre las regalías departamentales pero al mismo tiempo generando una sensación de derrota y abandono en Chuquisaca. La verdad es que el resultado del informe estaba cantado, fundamentalmente, desde una perspectiva política. Tal y como escribí en esta misma columna, el Gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS) está enfocado en la campaña política de cara a las elecciones generales del año que viene y le interesa mantener contento al departamento oriental que es, además, el motor del desarrollo del país. Si uno echa un vistazo al padrón no hay duda de que esta afirmación se sostiene sin demasiado esfuerzo. Lo que preocupa es el destino de Chuquisaca.
El departamento hermano, con mucha afinidad social con Tarija, no tiene una economía diversificada. La explotación petrolera es el único sustento donde apenas existe industria (Fancesa y varias fábricas de excelentes chocolates), y el área rural, a pesar de los programas estatales, genera productos casi exclusivamente para la demanda interna. Por cierto, aunque se han iniciado programas de promoción turística no son suficientes para captar un mercado. En otras palabras, Chuquisaca necesita más que Santa Cruz las regalías de Incahuasi; pero no es sólo una cuestión de necesidad perentoria, sino de equidad entre los departamentos ricos y aquellos no tanto, o más bien pobres. La cuestión es cómo Chuquisaca, Beni, Pando y Potosí pueden ir a un pacto fiscal en igualdad de condiciones; al final acabarán aceptando los acuerdos del eje central, como siempre ha sucedido en la historia de Bolivia porque aún andamos en pañales cuando se trata de profundizar el desarrollo de las autonomías como concepto de descentralización administrativa.
En todo caso, el movimiento cívico chuquisaqueño no quiere dar brazo a torcer. Para esta semana se anuncia un paro cívico en un contexto de ánimos muy caldeados donde se llegó incluso a agredir al gobernador Esteban Urquizo, acusado de traidor. El Comité Cívico tiene claro que el Gobierno es el responsable de todo este pifostio; de hecho, no sabido canalizar el descontento hacia una conciliación con Santa Cruz y todo apunta a que juega a dos bandas de un modo muy avieso, con el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) como cabeza de turco. Aquí, como en tantas otras actuaciones del Gobierno, ha faltado claridad y capacidad de decisión. Dependiendo de cómo se levantaba de la cama el gobernante de turno, el curso viraba a Chuquisaca o Santa Cruz generando malestar y descontento, a tal punto que unos y otros coinciden en que la administración de Evo Morales se ha metido en un jardín sin límites perimetrales establecidos y no tiene la más pastelera idea de cómo salir del embrollo.
Aventurarse a un resultado de este conflicto es temerario e irresponsable. Sólo queda esperar a lo que resta del día.