DOM
MAY
27
Opinion

Venezuela: El pueblo decidió pero EUA y aliados bloquean

Por: Nelson Aguilar Rodríguez de Izquierda Ex dirigente del MAS Cercado
El pasado domingo 20 de Mayo se realizo las elecciones en el país hermano de Venezuela y la presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, anunció que el jefe de Estado, Nicolás Maduro, fue reelegido en su cargo con 5.823.728 de votos (67%), y el principal adversario, Henri Falcón, obtuvo 1.820.552 votos (21%), mientras que el candidato Javier Bertucci logró 925.042 votos y Reinaldo Quijada 34.614. Por lo que la población dijo si a la continuación del proceso Bolivariano. Nosotros del Proceso de cambio, saludamos ese triunfo que no es más que la victoria de un pueblo extraordinario, que pese al boicot lacerante de Estados Unidos, Comunidad Europea y la peor alianza gobiernos latinoamericanos, ha soportado la peor hiperinflación económica de 2000% (record), amenazas militares, pero el pueblo afirmo la reelección y defender su revolución Bolivariana que se asentaba en la esencia más íntima, más visceral de sus convicciones y de defender su soberana patria.
Pero, EUA-Trump que ejerce como “abogado y gendarme a nombre de la democracia”, no reconoció las elecciones y da la orden inhumana de presionar más y bloquear internacionalmente a Venezuela: El Primero, con la misión de Estados Unidos ante la ONU calificó como un “insulto a la democracia” las elecciones,… en Venezuela,…”Es hora de que (el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro) se vaya”, tuiteó la misión estadounidense ante la ONU, dirigida por la embajadora Nikki Haley. Segundo, el vicepresidente Mike Pence (EUA) adelantó que el gobierno tomará más medidas,…tras las elecciones presidenciales a las que calificó de “farsa”, luego Trump firma una nueva sanción que prohíbe a la nación norteamericana realizar transacciones con gobierno de Venezuela y Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA). Tercero, el Grupo de Lima rechaza ‘ilegítimas’ elecciones de Maduro, conformada por los gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, Costa Rica, Guatemala, Guyana y Santa Lucía, todos gobiernos derechistas. Cuarto, los Cancilleres del G20 calificaron las elecciones como “inconstitucionales” (Bs.As. 22/05/2018), todos con la línea Norteamericana y todo el capitalismo financiero internacional contra el pueblo Venezolano. A esto respondió firmemente la Cancillería venezolana en una nota donde, “repudia y condena enérgicamente la promulgación de una nueva Orden Ejecutiva (…) que pretende extender nuevas medidas coercitivas unilaterales y arbitrarias, que recrudecen el criminal bloqueo financiero y económico” contra el país y más tarde lleva al Gobierno de Maduro a expulsar al encargado de Negocios de Estados Unidos en Venezuela, Tod Robinson y al ministro consejero de ese país, Brian Naranjo, debido a las persistentes “agresiones” contra la “dignidad de Venezuela”.
La excusa del ausentismo, si comprobamos los datos de las pasadas elecciones de los países que atacan tenemos que Venezuela-Maduro (2018) con el 67.8 % de votación sobre Padrón electoral 31,7%, frente a los datos de EUA-Trump (2016) con el 46 % de votación sobre Padrón electoral 27,3%, Argentina- Macri (2015) con el 51,2% de votación sobre Padrón electoral 26,8%, Chile- Piñera (2017) con el 54% de votación sobre Padrón electoral 26,5% y otros, queda claro los ejemplos de USA y aliados, no dijeron nada, lo mismo que en Honduras-Hernández (2017), reelecto que golpeo a Zelaya, ahí estuvo Jorge Quiroga de Bolivia como delegado y ahora operador de la OEA con un “mutismo cómplice”, de la tremenda represión infringida al pueblo, lo cierto es que gozan de protección solapada los gobiernos derechistas y palo a gobiernos populistas de Izquierda que se enfrentaron al sistema.
Sin embargo, Venezuela no está sola, el respaldo de gobiernos amigos se hizo sentir en la reelección del gobierno de Maduro, el primero fue el gobierno de Evo Morales de Bolivia, luego Vladimir Putin de Rusia, China, Irán, Siria, Nicaragua, Cuba, Turquía, Salvador, y organizaciones sociales del mundo, ante declaraciones conservadoras.
La democracia es un pretexto, ya que en el fondo lo que le interesa a EUA es la gran reserva mundial de petróleo que tiene Venezuela y si no lo tuviera ni le interesaría su democracia, esto es una guerra económica y geopolítica de interés del capital imperial, mas acumulación del capital y por eso recurren al boicot económico feroz como sanción.
Pero, no es solo Venezuela la bloqueada, Trump amenazó al líder norcoreano, Kim Jong-un, con la ‘aniquilación’ si no llega a un acuerdo con él para desnuclearizar Corea del Norte, al tiempo que dejó clara su tensión con la Unión Europea (UE) por temas comerciales y por sus aportaciones a la OTAN.
Muy dura es la tarea del Gobierno y del extraordinario pueblo Venezolano que decidió y solo su unidad, solidaridad, fortaleza, convicción, su creatividad para reactivarse, todos para vencer el miedo, porque ya se ven los cuernos del diablo y se dirige a los que no se subyugan ante una ONU y OEA utilitaria. El pueblo venezolano de la Revolución Bolivariana pertenece a la generación que desafió al sistema capitalista imperial y cree en su sacrificio patriótico, de la Venezuela Bolivariana libre y Soberana

Opinion

Sentimientos de un ciudadano

Carlos Cabrera Iñiguez
Docente universitario

Tenía que hacer una diligencia en el centro de la ciudad, debido al caos vehicular (es imposible encontrar parqueo), opte por tomar un taxi y como es mi costumbre me siento al lado del conductor, lo saludo y responde a mi saludo, me llama la atención su tremendo acusi (acullico) parecía que su cara estaba a punto de reventar, él nota mi observación y me dice la coca mitiga nuestra hambre y cansancio. Todos sabemos que el taxista es una persona que cuenta con una gran información del acontecer de la ciudad, es un versado en temas, ya sean políticos, deportivos incluso hasta económicos. Para romper el silencio, le pregunto cómo ve la situación en Tarija, “me dice mal, yo soy constructor, la semana pasada camine por toda la ciudad buscando algún letrero que diga se necesita albañil, incluso – me dice- fui un día a Radio Fides , hasta con un poco de vergüenza estuve toda una mañana esperando que alguien me llame y nada, llegue a mi casa apesadumbrado, le comente a mi esposa mi desazón y ella me dijo -tienes un auto, sal a taxear- y aquí estoy, trabajando como taxista para llevar el pan a mi casa”
Para retomar la conversación le digo ese es el drama de muchas familias y en seguida me pregunto en que nos habremos equivocado y él al instante me responde:” mucha división, peleas internas y confrontación entre las autoridades y políticos, autoridades que les falta humildad y les sobra soberbia, nadie piensa en Tarija, solo les interesa su persona, su partido y el futuro político de cada uno de ellos ,todos los días hacen política, ahora ya están pensando en las elecciones del 2019 y del 2020, incluso ya están formando nuevos partidos y también ya se están distribuyendo los cargos: tú serás candidato a Gobernador, yo a Alcalde y ustedes serán asambleístas , concejales, diputados o senadores y yo les digo-me dice -porque no se preguntan primero si han cumplido con sus promesas electorales, porque no se preguntan qué piensa el pueblo de ellos, los votarán de nuevo?”
En seguida él me pregunta y cuál es su criterio de Ud. yo le contesto: “cuando uno opta por ser candidato a un cargo y es elegido, a partir de ese momento está en un segundo plano nuestra persona, nuestro partido político y nuestro futuro político, es nuestra responsabilidad trabajar en bien de quienes nos dieron su voto, dialogando con respeto con nuestros opositores y gestionando recursos tanto del gobierno local. nacional, países amigos e instituciones internacionales, no tenemos por qué pelearnos con nadie siempre que no se atente contra los intereses de nuestra región o institución, en Tarija está comprobado qué más que votar por el partido, se vota por la persona, el error de algunas autoridades es haberse peleado con el gobierno central, les faltó inteligencia y tacto político, pues dentro de un marco de respeto a sus principios políticos, se podría haber hecho muchas cosas en beneficio de la región o de su institución, como lo hizo y lo está haciendo Santa Cruz sin comprometer el libre pensamiento de cada ciudadano , como también lo hizo la Universidad Juan Misael Saracho cuando no contaba con recursos del IDH, logrando el apoyo de muchas autoridades en su tiempo, como por ejemplo del Lic. Jaime Paz Zamora, del Dr. Oscar Zamora Medinaceli, del Dr. Mario Cossío, del Ing. Oscar Vargas Molina y del actual presidente Evo Morales sin atentar ni comprometer el CO- GOBIERNO NI LA AUTONOMÍA UNIVERSITARIA”
Llegamos a mi destino le pago el pasaje y nos despedimos con un hasta luego, me quedo un rato pensando en la charla que tuvimos, y me digo “es el sentimiento de un ciudadano”

“NUNCA PIENSO EN EL TIEMPO QUE HE PERDIDO. SOLO DESARROLLO UN PROGRAMA QUE YA ESTÁ AHÍ. QUE ESTA TRAZADO PARA MÍ .LA MUERTE ES ALGO INEVITABLE. CUANDO UN HOMBRE HA HECHO LO QUE ÉL CONSIDERA COMO SU DEBER CON SU PUEBLO Y SU PAÍS, PUEDE DESCANSAR EN PAZ. CREO QUE HE HECHO ESE ESFUERZO Y QUE, POR LO TANTO, DORMIRÉ POR TODA LA ETERNIDAD”

-NELSON MANDELA-

Carlos Cabrera Iñiguez
Docente universitario

Opinion

MIL PALABRAS (155)

Forrest Gump

Sí, la vida debe ser como dice Forrest Gump, “una caja de bombones donde nunca sabes lo que te va a tocar”, o algo por el estilo. Lo cierto es que en estos tiempos dominados por esta suerte de conveniente fariseísmo, un servidor está cada vez más convencido de que de vez en cuando aparece en el horizonte un oasis que hace más liviana y llevadera la travesía por el desierto. Sin ánimo de personalizar porque sería injusto nombrar a una pero dejar a otra en el tintero, quiero resaltar la labor absolutamente altruista de un grupo de damas que atiende a los enfermos terminales de cáncer en el Hospital de Clínicas de La Paz, tan vilipendiado en los últimos días atendiendo a una serie de denuncias, alguna justificada, me consta, y otra peregrina, interesada, aviesa y malintencionada.
Estas señoras visitan a diario a los enfermos; les llevan medicamentos, comida, agua y esperanza, un bien que cotiza al alza en una sociedad desangelada como la nuestra donde sólo sirve un tipo de vara para medir, o sea el poder del dinero, ese cuánto tienes tanto vales, que se canta por ahí para retratar a moros y cristianos en esta Bolivia de mis angustias.
Las conocí durante la elaboración de un documental para televisión titulado “Vivir con cáncer en Bolivia” que presenté un año justo antes del fallecimiento de mi padre y causaron en mí un impacto profundo. Ellas y no otras (es decir aquellas que sólo se presentan en el pabellón cuando saben que Mari Cruz Ribera va a hacer una donación para salir en la foto), cambian pañales de adulto mayor, leen cartas de un hijo que quedó en la lejanía del pasado, repasan con nostalgia y algo de recelo la fotografía de carnet de un esposo con corbata y camisa blanca que abandonó el nido cuando las papas quemaban y cantan viejas tonadas que recuerdan el aroma de una tierra adonde probablemente jamás regresen. La voz de esa mujer voluntaria es la última que escucharán cuando la vida decida irse, abandonar el cuerpo y soliviantar el alma. Será una voz suave y dulce, cadenciosa en su momento, pero cuajada de respeto y cariño, que tanta falta nos hace a todos, a usted y a mí.
Por eso me enerva pensar que los enfermos de cáncer se aferren a una voz en lugar de un acelerador lineal mientras la Casa del Pueblo toma consistencia a modo de vanagloria del proceso del cambio y toda esa vacua retórica progresista. Porque con lo que se ha gastado en ese enorme monumento a la vanidad se hubiera podido equipar, por ejemplo, un hospital oncológico en Tarija y mi padre, por Dios, mi padre, hubiera superado el cáncer que padecía. O al menos lo hubiera intentado. Claro que de noche todos los gatos son pardos, y si el especialista que vio y revisó los primeros análisis y radiografías no hubiera minimizado el impacto agresivo de la enfermedad reduciéndola a un diagnóstico si cabe optimista del tipo “cambie de dieta, haga algo más de ejercicio y deje de fumar, si puede”, otro gallo hubiese cantado.
Mi papá, Pedro Grimalt, es una de las víctimas silenciosas de un sistema de salud inhumano, incompetente y obsoleto que no sólo necesita de la caridad de un puñado de damas, precisa con urgencia de una reforma integral que priorice la salud de los bolivianos y se deje de demagogia electoralista. Si a ello agregamos, la caterva de criminales que lucró con la salud de decenas de enfermos de cáncer en el Hospital de Clínicas paceño el panorama es simple y llanamente devastador. Pero eso merece, sin lugar a dudas, un capítulo aparte

Opinion

MIL PALABRAS (152)

Marcando la diferencia

Por Ramón Grimalt

Se puede haber leído la biblioteca de Alejandría, de principio a fin y estoy seguro de que usted, muy señor mío, lo ha hecho. Es posible que usted sea el invitado de excepción en conferencias universitarias en todo el orbe y de paso recibir títulos honoris causa, para crédito personal y gloria del proceso político que abandera aquí, allá y acullá con el vigor y la persistencia de un ferviente defensor de una causa que considera única y definitiva. Probablemente, en este país nuestro, tan querido como incomprendido, siempre dado al cainismo más cerril, usted brille con luz propia y sea al mismo tiempo capaz de irradiar un haz tan potente de intelectualidad que opaque cualquier intento siquiera de aproximarse a su persona siempre distante y enérgica. Inaccesible. Todo eso, sin duda, es posible.
Pero mire usted por dónde, que hay otra inteligencia que no se mide en millones de neuronas trabajando a destajo en la fábrica de su cerebro privilegiado. A mí, la verdad, su inteligencia y ocurrencia me resultan dignas de un reconocimiento si cabe reverencial; siempre voy a admirar a un lector compulsivo que además sea capaz de generar pensamiento y nuestra Bolivia lo necesita como la tierra precisa de las primeras gotas de lluvia. Eso me permite decirle, siempre desde el respeto a la persona y a la autoridad, que usted necesita con suma urgencia desarrollar la inteligencia emocional, esa que parece tan alejada de los valores excelsos que preconiza y que de algún modo marca la diferencia en las relaciones humanas. Creo que es ahí, donde usted falla y con estrépito. Era innecesario menoscabar a los políticos del otro lado del arroyo del que todos bebemos reduciéndolos a un puñado de ignorantes de dudoso pelaje que no aguantarían ni un asalto en un hipotético debate sobre las cuestiones que nos atañen a los bolivianos. No necesita usted, amigo mío, de la altanería para sentirse en una posición de superioridad manifiesta cuando todos sabemos que su persona se sitúa por encima del bien y del mal y no hay hombre ni bestia que pueda siquiera toserle. Una persona con una inteligencia rayana en lo sublime sabe perfectamente ser ubicua, prudente y cautelosa, virtudes, además, del gobernante.
Un dislate como el de la otra noche, en televisión nacional, en horario de máxima audiencia, enturbia su relación con una parte de la sociedad que ahora mismo necesita tiempo para una necesaria reflexión desde la templanza. Los acontecimientos en Chuquisaca, a partir del conflicto de Incahuasi, ponen de manifiesto que existe un estado de crispación en el ambiente que necesita ser atendido con las armas de la razón y la ciencia política y es ahí, buen amigo, donde usted tiene la obligación de intervenir y sí, evidentemente, demostrar su inteligencia.
De modo que le recomiendo, si usted me lo permite, claro está, que dedique toda su incuestionable capacidad intelectual a gobernarnos en vez de enzarzarse en luchas peregrinas con éste, ese o aquél que, a la postre, no nos conducen a otro sitio que el abismo. Olvídese, por un momento, de la política descarnada, del dedo admonitorio y el miedo por definición, para ser el hombre culto e imprescindible en este momento histórico. De usted depende, todo hay que decirlo, marcar la diferencia.

Opinion

Principios éticos morales de la sociedad plural, que guían a la Policía del futuro

Cnl. DESP. Wiler Javier Andrade Sanjines

Uno de los episodios de la historia por la cual nos debemos sentir orgulloso y satisfacción es la del periodo de los incas, por los principios ancestrales con los cuales regia su sociedad, que es la triada ancestral y milenaria: Ama Quilla ( no seas flojo), Ama Sua ( no seas mentiroso), Ama Suwa, ( no seas ladrón), y que para ese tiempo y los tiempos actuales era y es un adelanto moral increíble, Este extraordinario encumbramiento era una herencia extraordinaria que se habría ido arraigando en la cultura Inca a través de las enseñanzas morales, consejos , mandatos divinos, buenas practicas, que eran el alimento espiritual, que regía la vida en sociedad de los habitantes del imperio, cumplida por todos sin excepción y presente en la toda la actividad económica, política, social y especialmente cultural que inducia a las personas a la producción de bienes y servicios a través de nuestra fuerza de trabajo en un esfuerzo material o intelectual, y en ese entendido esta debería ser una inclinación, un motivo de dicha y felicidad y no algo obligado e impuesto al cual tenemos que responder por obligación, es así como se debe cumplir la labor policial con entrega, haciendo del trabajo de policía una actividad noble y sana que nos impulse a la búsqueda del bienestar común, descartando la pereza y la desidia, haciendo del trabajo una filosofía de vida
No seas Mentiroso. ( Ama llulla) es faltar a la verdad, es ser deshonesto, es decir lo que no se piensa, es expresar sentimientos que no se tienen, es ofrecer lo que no se puede cumplir, es dar falsas expectativas del trabajo que tenemos que realizar, es fallar a la confianza que la ciudadanía a depositado en nosotros los servidores de la ley y el orden, evitando la incertidumbre, la duda y la desconfianza.
Otro de los puntales de esta triada milenaria e incaria, es el Ama Sua ( No seas Ladrón) si bien es sancionada penalmente, pero en el fondo nos da un mensaje de actuar con honestidad, transparencia, claridad y que nuestros actos gocen de la confianza de las personas y la sociedad, recuperando de esta manera la buena imagen institucional y así alcanzar el valor máximo que es el “Vivir Bien” permitiéndonos llevar una vida plena en comunidad y armonía.
Es en base a estas sabias máxima de conducta la institución del Orden debe asumirlas, apropiarlas y practicarlas, en forma consciente en el desarrollo de sus actividades policiales y fuera de ellas, de manera que el futuro ordenamiento jurídico policial adopte estos principios de acorde a los cambios actuales

Opinion

Seguridad ciudadana, principio y necesidad en la sociedad boliviana (Primera parte)

CNL DESP Gustavo Félix Garnica Peñarrieta
Director nacional de Interpol Bolivia

La seguridad es una necesidad básica del hombre, lo fue desde tiempos remotos en su afán de protegerse de las inclemencias de la naturaleza, de los animales y del mismo hombre. Actualmente, la seguridad, constituye una de las principales prioridades de los gobiernos y sociedades para lograr su desarrollo y consolidación.La inseguridad ciudadana se define como el temor a posibles agresiones, asaltos, secuestros, violaciones, de los cuales podemos ser víctimas. Hoy en día la Seguridad Ciudadana es una de las principales características de todas las sociedades modernas y es que vivimos en un mundo en el que la extensión de la violencia se ha desbordado en un clima generalizado de criminalidad.
La falta de seguridad ciudadana ha pasado a ser en los últimos tiempos uno de los temas centrales de preocupación de toda la población boliviana, por lo tanto nuestra Policía Boliviana ha planificado varias estrategias y planes de operaciones, y que estas se vienen ejecutando desde ya un tiempo atrás e incluso intensificándose en estas últimas fechas, trabajo sacrificado que la realiza esta noble institución día a día, con la coordinación y participación con otras instituciones que son parte de la sociedad en su conjunto.
Ejecutando esta función con la única intención de contrarrestar esas acciones delincuenciales que atentan la seguridad, siendo esta muy importante para la sociedad e incluso para el desarrollo de nuestro país.
Es necesario saber que la palabra seguridad deriva del latín “securitis”, que significa: “confianza, tranquilidad de una persona, es precedente de la idea de que no hay ningún peligro que temer”, en este entendido podemos mencionar el concepto de que “La seguridad es la garantía, confianza y tranquilidad de una persona, empresa, industria o institución; procedente de que su integridad, valores o instalaciones no corren ningún riesgo o peligro”.
La seguridad es un conjunto de acciones y previsiones adoptadas y garantizadas por el Estado con el fin de asegurar una situación de confianza y garantía, de que no exista ningún peligro ni riesgo en el territorio de un país, sea en sus estructuras, en sus organismos públicos y privados, ni en la población en general, frente a amenazas o agresiones que se presenten o puedan presentarse.

Opinion

PALABRAS (153)

Invisibles codiciosos

Por Ramón Grimalt

El nuevo desfalco en el Banco Unión, en este caso por un monto que supera el millón de bolivianos, pone definitivamente en tela de juicio los mecanismos internos de seguridad en esta institución financiera estatal. Aunque el gerente de operaciones, Humberto Marín, haya salido al paso de este escándalo asegurando que “esto no va a ocurrir más” y pidiendo a los clientes y ahorristas que “sigan confiando”, la imagen del banco ha quedado dañada.
Naturalmente no toca ahora hacer leña del árbol caído; sería injusto cargar las tintas contra un banco que maneja cuentas millonarias estatales, públicas y privadas de cientos de personas. Tampoco me corresponde hilar fino, ni pretendo hacerlo. Sí quiero incidir en la perversión de la condición humana expresada en la codicia por definición. Alguien me comentaba el otro día en el súper que a veces soy demasiado negativo a la hora de juzgar al ser humano, “porque siempre usted ve el lado malo de las cosas”, matizó en medio de los lácteos y los cereales. Le concedí cierto crédito: era una señora mayor, lo bastante para haber conocido en su vida (y en bajada) que allá donde las dan, las toman y que hay demasiado hijo de puta suelto, sin correa ni bozal. “Debería ser usted más positivo, señor Grimalt”, recalcó dirigiéndome una mirada tierna, de abuelita de bien de toda la vida. Le agradecí con un beso en la mejilla, compré un litro de leche, algo de pan, miel y queso, y mientras regresaba a casa pensaba sobre la capacidad que todos tenemos para lo bueno, lo malo y lo peor. Asociando esta idea con el desfalco del que todo el mundo opina en la barra libre de las redes sociales, concluí que si bien la codicia es una parte intrínseca de la condición humana en menor o mayor medida, tiene que existir un límite natural que frene ese vicio de meter la mano en la lata. Porque uno puede ser codicioso, de hecho lo es, pero otra cosa es delinquir, robar. Tanto Juan Pari como Julio César Rivera robaron, son ladrones y deben ser procesados. Creyeron como algún otro, que sería fácil sisar un poco aquí y otro allá, que nadie se daría cuenta y que llegado el momento tampoco resultaría complicado acallar voces para que hagan la vista gorda. De no haber tenido esta garantía, estoy convencido de que jamás se hubieran animado a arriesgarse de un modo tan grosero. En otras palabras, la dirección y gerencias del Banco Unión tienen la obligación de investigar una más que probable conexión de codiciosos y criminales asociados en el seno de la institución.
Ese es el problema, a mi modo de ver. Pari y Rivera son visibles, aquellos que fueron tan torpes como para farrearse la plata en autos, mujeres y viajes y que pasarán una buena temporada en la cárcel; los invisibles, aquellos que miraron a un lado mientras se socavaba la solidez del banco, tienen que aparecer porque así se lo exige la opinión pública, el ahorrista que confió en la probidad de la institución financiera y el mismo Gobierno como máximo representante del Estado. Pensar que con dos o tres detenidos ya viene bien o afirmar con soltura de cuerpo que “los desfalcos son normales en la banca”, sólo puede invitarnos a una profunda reflexión sobre la doble vara de medir el delito en un país de compadres y fariseos.