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EL CÍRCULO VICIOSO DE LAS ROTONDAS





12 septiembre, 2018

Si bien son parte de la fisonomía de la ciudad, con el paso del tiempo y el crecimiento de la población han ido perdiendo la función para la que fueron construidas, servían como distribuidores, para vincular y descongestionar el tráfico vehicular, agilizándolo, una alternativa frente a la intersección de calles, obviando las esquinas y conectando varias vías. Las rotondas en Tarija se han ido convirtiendo no sólo en “parte del problema” sino en “el problema”, por sus proporciones ya no sin capaces de soportar la cantidad de vehículos que intentan ingresar a ellas, son tan pequeñas que pocos motorizados son suficientes para generar un embotellamiento , porque nadie puede circular de y hacia ningún lado, porque simplemente no hay por donde.

No hay que buscar mucho, la rotonda del Moto Méndez se encuentra emplazada en un lugar que es un punto neurálgico de la ciudad, en ella chocan las avenidas Víctor Paz y España, en la intersección de estas dos vías se encuentra el campus universitario que es visitado todos los días por miles de estudiantes, cuando la terminal estaba más arriba, el caos era total en ciertas horas entre los ómnibuses, las mini vans, los taxis, vehículos particulares, motitos y universitarios yendo y viniendo. Otro ejemplo es la rotonda de San Geronimo, imposible de sortear sin arriesgar por lo menos un raspetón, la igual que la otra mencionada, está entre las tres vías de la avenida Jaime Paz, la que va al sur, la que va al norte y la doble vía y encima abre el acceso a la calle que ingresa a San Geronimo y San Luis y por el otro lado hacia el barrio Juan XXIII. En ambas rotondas pasos a desnivel y pasarelas son urgentes, las personas tienen que hacer malabarismos para cruzar de una lado a otro. Los conductores mejor ni hablar.

También podemos nombrar la de la fuente de los deseos, la del puente San Martín y muchas más. Las autoridades deben pensar en diseñar una Tarija moderna, en otras ciudades se trabaja en la eliminación de las rotondas, salvo las que son parte de su atractivo turístico o histórico, aquí trabajamos para hacer más rotondas, es necesaria una labor profesional, técnica, en urbanismo, en la planificación urbana que nos saque del pueblo del siglo XX en el que nos hemos quedado.