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Tecnología onírica: ahora puedes grabar tus sueños y reconstruirlos más tarde






11 septiembre, 2018

ECOOSFERA

Científicos japoneses desarrollaron un artefacto capaz de reconstruir nuestros sueños; una oda a los trabajos de grandes emprendedores oníricos como Carl Jung.

Los sueños han sido un misterio seductor para todas las épocas. En cada civilización ha existido la creencia en común de que tienen un profundo significado, más allá del velo de la alucinación producto del consenso entre los neurotransmisores y la memoria. Su constante desciframiento ha permitido que tanto a partir de los estados de trance como de los métodos cognitivos del psicoanálisis y la neurociencia se compartan con el mundo algunas teorías sobre su posible finalidad en el canal de la vida.

Análoga a la vida de un anfibio –aquella especie que puede vivir entre la tierra y el agua– la mente humana ha ido y venido inconscientemente entre la realidad socialmente aceptada y el sueño, sin hacerse de una explicación racional para ello. Pero, para quienes gustan de fascinarse con las maravillas (a veces quiméricas) de los sueños, la tecnología está siendo una herramienta trascendental para revelar los actos del inconsciente durante el sueño profundo.

En este sentido, la propuesta de un grupo de científicos japoneses resulta tentadora. Recientemente, la revista Science publicó un estudio en el que este grupo de avezados de la realidad onírica demuestran que grabar los sueños para reproducirlos en otro momento es científicamente posible. Se trata de una especie de máquina para leer sueños, basada en el conocimiento concreto de que cuando visualizamos ciertos objetos, nuestro cerebro crea patrones neuronales (así genera representaciones, mismas que a su vez conforman nuestra realidad, según el psiquiatra Allan Hobson). A partir de ello, los científicos pensaron que un algoritmo podía ser usado para enlazar esos datos a un escáner, el cual sería capaz de generar las imágenes del sueño.

Hasta ahora ya se han hecho varios experimentos donde el mecanismo (aún bastante rudimentario) permite generar imágenes del sueño de un individuo por resonancia magnética; la mente estudiada se analiza mediante un electroencefalograma, el cual es utilizado para saber cuando los sujetos entran en la fase de sueño. Luego se les despierta abruptamente, para que narren aquello que soñaban.

Después los científicos usan lo grabado por la resonancia magnética para ver qué tanto coinciden las narraciones con las imágenes que, emulando los patrones neuronales, logran reconstruir mediante imágenes obtenidas de Internet, para finalmente obtener un video sobre el posible sueño del sujeto. Hasta ahora, los investigadores sólo han conseguido reproducir el sueño de manera correcta en un 60% de las ocasiones; sin embargo, esto no deja de ser un hallazgo valioso que, en un futuro, podría valerse de herramientas como la realidad virtual para obtener una imagen más acertada del sueño “vivido”.

Dormir (y soñar) es esencial. Es en ese mundo donde pasamos 1/3 de nuestra vida, y si no fuera funcional, sería un desastre para la evolución de la mayoría de los seres vivos; a grandes rasgos, se trata de un ciclo natural que nos permite desarrollar nuestra existencia.

Carl Jung, quien analizó aproximadamente 20 mil sueños, escribió sobre la realidad onírica, advirtiendo que el sueño es una llave para la comprensión de los individuos, y un canal que puede ofrecer todo tipo de ayuda a personas con problemas psicológicos:

El sueño es una pequeña puerta oculta en los más secretos fueros del alma, abriéndose a la noche cósmica que era psique mucho antes de la conciencia del ego y que permanecerá psique no obstante cuánto se extienda nuestra conciencia de ego.

Por el momento, el invento de estos científicos japoneses sigue estando en una fase primitiva, pero parecería ser la premisa de lo que psicólogos como Jung, o incluso Tim Leary, advirtieron sobre aquello que los sueños podrían permitirnos alcanzar:

la evolución de la mente.

Mientras esto no suceda, lo mejor será, quizás, interpretar nuestros sueños ejercitando la capacidad para recordarlos; ello recurriendo a las bitácoras digitales, a las diversas infusiones para dormir mejor y más profundo, o más valioso aún, adentrándonos a la materia del sueño, desde la órbita chamánica que ofrecen cientos de curanderos a lo largo de America Latina.