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La leyenda del fantasma del “cura sin rostro”






3 septiembre, 2018

SAÚL CARDOZO/ BOLINFO/ TARIJA
(elPeriodico- Septiembre 03/ 2018) Esta no es una historia común, y definitivamente es una historia real que le sucedió a varias personas que aseguran haber visto al “cura sin rostro”, de quien afirman que suele aparecer en las noches por la iglesias de la ciudad de Tarija, viste una túnica de un fraile y la capucha que le cubre la cabeza pero cuando intentan identificarlo, solamente ven una sombra oscura en la parte de la cara.
Juan Carlos (nombre ficticio), relató que él y varios catequistas de una iglesia de la ciudad, se encontraban en un retiro espiritual durante todo un fin de semana y que fue ahí cuando escucharon primeramente sonar una de las campanas del campanario antiguo, hecho que causó primero sorpresa en todos y luego miedo.
Al salir para averiguar qué había pasado, solamente vieron una sombra como si fuera un sacerdote de la iglesia quien había tocado, sin embargo, no lograron mirar su rostro; más sorpresa se llevaron cuando salió un sacerdote que cuida el lugar, al que le preguntaron quién tocó la campana, a lo que él les respondió que no sabía qué había pasado o quién podía haber subido al campanario.
“Nos asustamos, nos sorprendimos, pero luego con mucha fe nos pusimos a orar, creemos que no puede pasar nada en la casa de Dios; sin embargo, nos queda la duda de qué podía haber sido, no logramos ver su rostro y eso es lo que nos sorprende”, dijo.
Otro catequista que también estuvo en ese retiro, mencionó que sólo hay una entrada y una salida del campanario, donde se quedaron para esperar a quien tocó la campana, pero nadie salió.
“Fue sorprendente, nadie salía del campanario en toda la noche, es como se hubiera ido volando y para decir que aves tocaron, no tienen tanta fuerza, sin embargo, dentro del cursillo comenzó a salir el cuento del padre sin cabeza que en todas las iglesias hay, pero a nosotros sí nos sucedió”, añadió.
Ambos indicaron que vieron que quien tocó la campana era un sacerdote, vestido con sotana y capucha de color negro y estola blanca, de estatura alta, de quien no se distinguía la cara, aunque mencionaron que no se pudieron acercar lo suficiente para identificarlo.

Apariciones anteriores
Otro de las personas que fue testigo del suceso también contó que en una ocasión anterior pudo ver a una persona, con vestimentas de un sacerdote, que caminaba por la parroquia sin mostrar su rostro, lo que le causó temor a él y otras personas que también lo vieron.
“Hay personas que no sabemos si son buenos para contar cuentos o no, o si en verdad lo vieron, indican que ven a un cura caminando y que nunca levanta la cabeza para que lo vean y como se pone su capucha es peor, pero una vez que se va acercando de repente desaparece y es como si no hubiera pasado nada”, contó otro de los testigos.
Al personaje se lo ha descripto como “el fantasma de un sacerdote sin su cabeza o sin su cara”, se dice que en la ciudad de Tarija hay varias versiones, una es que a los sacerdotes pecadores los ahorcaban y luego les enterraban debajo de la tierra de las iglesias, otra es que durante la Guerra del Chaco, los religiosos fueron asesinados para utilizar las iglesias, los que desde aquellos tiempos deambulan por las noches, aterrorizando a las personas que por cualquier razón están dentro de las iglesias.

Mito
Para el párroco de la iglesia donde ocurren las apariciones, la versión solamente es un mito. “Desde que llegué a Tarija, todos me contaban que aparecía el padre sin cabeza, sin rostro, otros decían que aparecía alguien en el campanario, sin embargo, nunca me apareció a mí, pero es importante esos cuentos en cada iglesia, porque llama la atención de las personas”, dijo.

EL APUNTE
La leyenda viene desde hace varios años atrás

El origen del hecho parece remontarse a las épocas de la evangelización colonial, cuando la Iglesia Católica era la ejecutora de castigos y como revancha a la opresión, el relato popular dice que un sacerdote fue castigado eternamente por algún horroroso pecado y que su alma camina por las iglesias sin mostrar la cara.
“Hay varias personas que pasaron por los ambientes de la iglesia y son las que indican que vieron a un sacerdote andar por las noches y sin levantar la cabeza, talvez, por miedo no nos acercamos mucho y solamente dejamos que pase de largo sin hablar”, mencionó, Juan Carlos.