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SEGURIDAD “MULTIDIMENSIONAL”: El Nuevo Enfoque de la Seguridad Tradicional





1 septiembre, 2018

*Cnl. DESP. Vladimir Yuri Calderon Mariscal
El año 2002, la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos, adopto un nuevo enfoque a la definición tradicional de seguridad, el enfoque “multidimensional”; a las amenazas externas de tipo militar, se añadieron una combinación de problemáticas políticas, económicas, medioambientales y de seguridad humana.
Este nuevo concepto de seguridad, que se centra en el ser humano, viene a ser la versión hemisférica americana como respuesta al concepto de seguridad humana desarrollado en el ámbito de las naciones unidas. El fundamento y razón de ser de la seguridad es la protección de la persona humana. Las condiciones de la seguridad humana mejoran mediante el pleno respeto de la dignidad, los derechos humanos y las libertades fundamentales de las personas, así como de la promoción del desarrollo económico y social.
El enfoque, establece la existencia de AMENAZAS TRADICIONALES y NUEVAS AMENAZAS a la seguridad de los Estados del hemisferio. Las amenazas tradicionales son aquellas que provienen de la agresión que pueden ser objeto nuestros países y nuestros ciudadanos por fuerzas externas; se relaciona directamente a la defensa nacional. Las nuevas amenazas o “amenazas emergentes” como también se las denomina, comprenden un conjunto de posibilidades que se originan en distintos ámbitos sociales que van desde la seguridad pública a la salud, la exclusión social, y a otros factores sociológicos o socioeconómicos. La importancia del concepto “SEGURIDAD MULTIDIMENSIONAL”, radica en su capacidad de brindar una visión coherente e integral del conjunto de las amenazas a la seguridad que nuestras naciones y nuestros ciudadanos deben enfrentar y la manera  integrada y coherente de hacerlo.
La respuesta estatal a las amenazas tradicionales, aquellas que competen a la defensa nacional, tiene como actores a las Fuerzas Armadas, en tanto que las nuevas amenazas son enfrentadas por otros actores estatales de diferentes especialidades, con preparaciones y competencias profesionales distintas de las anteriores, en este ámbito se incluye por supuesto en primera línea a las Fuerzas de seguridad publica o Instituciones policiales.
El reconocimiento de nuevos tipos de amenazas, fue el claro reflejo de la preocupación de los Estados por atender amenazas emergentes a la seguridad, como el terrorismo, la delincuencia transnacional organizada, el narcotráfico, la corrupción, la trata y trafico de personas, órganos y armas, el crimen cibernético o la necesidad de protección de infraestructuras criticas. Con relación a muchas de estas amenazas se debe reconocer que vivimos en un mundo globalizado e híper conectado y que los avances positivos de la innovación tecnológica, las comunicaciones la información y el transporte, también han permitido y fortalecido las redes del crimen permitiéndole estar en constante evolución.
Las nuevas capacidades desarrolladas por la actividad criminal han llevado, en algunos países del continente Americano, a desarrollar por parte de los Estados un enfoque de su propia seguridad que incluye la cooperación de las Fuerzas Armadas en la tarea de contención y represión del crimen.
Aún con los problemas que puedan conllevar, estas actividades obedecen a la aparición de un fenómeno nuevo: en el marco de una visión inclusiva del conjunto de problemas y situaciones que constituyen amenazas para la seguridad, que es propia del concepto de Seguridad Multidimensional, es urgente y necesario promover y facilitar acciones conjuntas de instituciones y actores sociales para enfrentarlas. El carácter multidimensional del peligro que enfrenta la seguridad ha llevado a una mayor consciencia acerca de la necesidad de reacción conjunta y coordinada de instituciones. Pero es mas determinante, la colaboración de la sociedad civil organizada, como soporte y complemento a las acciones institucionales a objeto de identificar soluciones equilibradas que permitan incrementar las capacidades de los Estados en el combate al crimen y la violencia.
Por lo expuesto, resulta claro que las cuestiones de seguridad tienen un rol central en la agenda publica de la región, se necesita encontrar soluciones integrales, tomando en cuenta que los fenómenos criminales de hoy en dia no distinguen fronteras. Solo el desarrollo de iniciativas conjuntas permitirá confrontar efectiva y eficientemente estos retos, es preciso que los trabajos sean coordinados por todos los actores involucrados, autoridades, sociedad civil, empresas publicas y privadas, para finalmente encontrar mayor garantía de sustentabilidad, en la prevención del delito.
* El Cnl. Calderon es el Agregado Policial en la Embajada del Estado Plurinacional de Bolivia en Washington DC. EE.UU.