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Mitos sobre los hombres que debes dejar de creer






27 julio, 2018

Cultura Colectiva

«La frase “todos los hombres son iguales” la dijo una mujer china en medio de Shangái porque no encontraba a su esposo».

—Anónimo

La historia nos ha hecho creer que así como todas las mujeres necesitamos de un hombre a nuestro lado, ellos son, en su totalidad, exactamente iguales: mentirosos, infieles, celosos, coquetos, mujeriegos y patanes. Se asegura que el género masculino prefiere tener a su lado una mujer curvilínea que una culta, que son felices viendo fútbol y bebiendo cerveza y que no se preocupan por los sentimientos de su pareja.

Ante semejante acusación, científicos de la Universidad de York, en Canadá, hicieron un estudio en hombres de edad adulta y adultos jóvenes en los que se les cuestionaba en qué se fijaban al momento de buscar y tener una pareja. Lo resultados arrojaron que las peticiones y exigencias al momento de buscar una compañera han ido cambiando notoriamente con el paso del tiempo. Los hombres, aunque no son indiferentes a un par de piernas bonitas y un rostro bello, al momento de buscar a alguien que permanezca a su lado se inclinan por la manera de pensar de la chica. Es decir, por el capital cultural que poseen, los gustos y aficiones que desempeñen e, incluso, el nivel de estudios.

12 mil personas alrededor de 30 países fueron encuestadas on line para concluir los resultados. Lo que quiere decir que el “todos son iguales” no es más que un mito que damos por hecho y que nos lleva a repetir patrones una y otra vez. Existe una serie interminable de falsas acusaciones que únicamente han servido para satanizar al sexo masculino y que, a decir verdad, nos dificultan la existencia.

Mito: Entre más mujeres tienen, más hombres son

Realidad: los chicos también creen en la monogamia y pueden pasar muchos años con una sola persona. Antes se decía que los hombres, en cuanto quedaban solteros, iban directo en busca mujeres pues su condición de machos no les permitía estar solos. Sin embargo, se ha demostrado que ellos son tan fieles como las mujeres y son capaces de permanecer en una relación estable con una chica sin ningún problema.

Mito: No lloran ni se encariñan y si lo hacen, no lo demuestran

Realidad: cuando un hombre se enamora, no es capaz de mirar a otra persona. Su mundo gira en torno a una mujer y sólo puede mirarla con el corazón. Si sufren algún pleito o altercado, lloran, se lamentan y se sienten mal, ellos también expresan sus sentimientos a través de lágrimas, lamentos y canciones. No todo es rudeza en el cuerpo masculino.

Mito: Sólo ellos cortejan

Realidad: ya no es necesario. Ellos aprecian una mujer segura de sí, por lo que si una chica se interesa en ellos, les gusta que lo demuestren, al menos un poco. El hecho de rozar su mano, de sonreírle o de mirarle no les vuelve zorras, al contrario, las hace mujeres seguras que los hombres suelen apreciar más que una mujer tímida que reprime sus emociones.

Mito: No tienen un reloj biológico

Realidad: aunque no corren riesgos tan altos como las mujeres, los espermatozoides tienen un tiempo de vida, así que si no logran fecundar un óvulo, ellos también pierden “efectividad”. Por ello es recomendable que ambos, tanto hombres como mujeres, formen una familia (en caso de querer hacerlo) antes de los 40 años.

Mito: No fingen orgasmos

 Realidad: se piensa que la eyaculación y el orgasmo se dan al mismo tiempo, sin embargo, no siempre es así. A veces la eyaculación se da un poco antes o después, eso no significa que hayan llegado al placer. De este modo pueden fingir un éxtasis. No es tan difícil como podríamos pensar.

Mito: Sólo piensan en sexo

Realidad: un estudio reveló que, en promedio, los hombres piensan en sexo 19 veces al día. Esto no los convierte en adictos ni degenerados, ya que no es precisamente el coito en lo que piensan, sino en una escena erótica, una canción que hable de ello, un par de pechos, en el tamaño de su pene o que recuerden la última persona con la que tuvieron sexo. No necesitan una imagen como tal.

Mito: Ellos deben mantener económicamente a su pareja y familia

Realidad: se pensaba que ellos debían ser los proveedores de la economía en el hogar. No obstante, en la actualidad ellos pueden ser, sin ningún tipo de prejuicio (o casi sin ninguno), los que se hagan cargo del hogar o que cuiden a los hijos mientras su pareja es quien lleva la parte monetaria de la casa.

Mito: No son discriminados

Realidad: todo lo contrario. Lo son ya sea por llevar un tatuaje, un piercing o por su raza y condición social y hasta por el simple hecho de ser hombres. Desafortunadamente, la discriminación se da en diversos ámbitos, por ejemplo, en los trabajos donde sólo contratan mujeres, en el transporte, ya que ellos deben levantarse para ceder al asiento a las mujeres o en la forma en que son tratados si no tienen la suficiente fuerza para algún trabajo en específico, entre otras.

Mito: No son feministas

Realidad: muchos hombres alrededor del mundo se han declarado abiertamente partidarios de esta forma de pensar. Los actores Ezra Miller y Joseph Gordon Levitt lo han declarado en más de una ocasión. No se necesita ser mujer para luchar por la igualdad social y por los derechos del género femenino, basta con sentir la necesidad de que haya justicia en el mundo.

Mito: No les gusta la moda ni les importa su apariencia

Realidad: los modelos masculinos son de los mejores pagados y recurridos en el mundo. Tan es así que recién saltó a la fama Zach Miko, un modelo plus size que ha conquistado a mujeres en todo el globo. De igual manera, las tiendas de ropa femenina poco a poco han ido agregando secciones de ropa para hombres en las que incluyen las tendencias actuales. El término metrosexual se creó para esos chicos que se preocupan por su apariencia más que otra cosa, pero no es un delito ni tampoco significa que no estén seguros de su sexualidad.

Mito: Le cuentan todo a sus amigos y exageran sus aventuras

Realidad: un estudio reveló que entre chicos es más fácil que haya sinceridad, puesto que viven en una constante competencia. De hecho, cuando uno se sincera con otro, suelen darse consejos en función de la situación. A veces los chicos son más serenos que las mujeres.

Mito: No sufren de violencia de género

Realidad: una de cada dos mujeres es asesinada en su hogar, mientras que en hombres es uno de cada cinco. La diferencia es mínima. Se podría pensar que al ser físicamente más fuertes que las mujeres, ellos no se enfrentan a la violencia de género; no obstante, hay mujeres que abusan de los hombres de manera física, psicológica y hasta sexual. A pesar de que este tipo de casos suelen ser risibles en la sociedad, es una problemática alarmante que sigue siendo objeto de burla y olvido.

No, los hombres no son todos iguales. Nunca faltará el patán, el que se excede de caballero, el que no se preocupa por su pareja o el que sólo se preocupa por ella; sin embargo, cada persona debe ser juzgada por sus acciones más no por su género. Un hombre no tiene por qué avergonzarse si algo le hace llorar o intimidarse si es víctima de discriminación. Por el contrario, debe levantar la voz en función de sus derechos y de una vez hacernos ver que la sociedad ha estado equivocada en muchos aspectos cuando se trata de hablar de ellos.

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El pegging es la práctica sexual que, gracias al rompimiento de muchos estereotipos, cada vez más hombres se atreven a experimentar para disfrutar, conócela.