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LA INCIERTA UNIDAD EN EL MAS-TARIJA





20 julio, 2018

La carrera es contra el tiempo, este es un año pre electoral y ya ingresó en su segunda mitad, el próximo es netamente político porque en el último trimestre se realizan las elecciones generales, en un contexto único en la historia de nuestro país, un presidente en el cargo por más de 13 años continuos que postulará para ser elegido una vez más, en medio de cuestionamientos de los opositores por el referéndum del 21F en el que ganó el “No” y con el apoyo de los oficialistas y simpatizantes que consideran que ese resultado se debió a una “mentira” hábilmente planificada y manejada. Lo que es evidente es que se tendrá un ambiente enrarecido y tenso.

En Tarija, el Movimiento al Socialismo (MAS) no pasa por su mejor momento, no solo por los achaques de los años en el poder sino porque las pugnas entres organizaciones y sectores sociales se fueron volviendo más duras, al punto de hacer peligrar el proyecto político del presidente. En estos últimos meses varios mi ministros de estado, como delegados políticos, estuvieron tratando de que hablen el mismo idioma apuntando a consolidar la unidad, no lo consiguieron. Los bloques confrontados en la bancada de MAS en la Asamblea Departamental, al punto de hacer peligrar la continuidad en el manejo de su directiva, son un ejemplo de lo que está sucediendo. El delegado actual, Hector Arce, al parecer está cosechando lo trabajado por sus antecesores y sumándolo a su propio e importante aporte, tratando de cerrar un congreso que finalmente una a su partido, tarea encomendada por Evo Morales, mirando los meses venideros.

Como que llegó un momento de auto purga en el MAS, que va desde el cuestionamiento de los que se dicen “fundadores” hacia los “más nuevos”, hasta poner las miradas sobre los “invitados” evaluando qué o cuánto le aportaron al instrumento político. Por momentos daría la impresión que conseguir la unidad es más difícil que mezclar el agua con el aceite, algunos fueron más allá y hasta tocaron lo personal, algo que podría complicar el escenario. A pesar de todo, el ministro de justicia Hector Arce intenta calmar las olas y poner paños fríos, incluso hacia afuera, proyectando solo diferencias de criterios en el partido azul, descartando fisuras o heridas profundas que hayan lastimado demasiado y que permitan dar vuelta la página y planificar y organizar la campaña electoral.