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Edificios en Tarija se construyeron con previa “ofrenda”






16 julio, 2018

SAÚL CARDOZO/BOLINFO/ TARIJA
(elPeriódico- Julio 16/ 2018)
Las leyendas de pactos con el Diablo han existido siempre y, hasta ahora, en tiempos de crisis, hay quien habla de vender el alma al demonio a cambio de una ayuda para lograr ciertos sueños.
Guillermo, una persona de aproximadamente 60 años de edad, quien desde los 43 años trabaja como albañil, primero en la ciudad de La Paz y luego en Tarija, cuenta que en varias ocasiones vio como sus patrones hacían pactos con el “Diablo” para que la obra no se caiga o sufra imperfecciones.
“Vi en una ocasión en Tarija, que mi jefe llevó una especie de catita (cráneo) a la obra, donde hablaba en voz alta con alguien y le prometía darle cosas”, dijo.
El albañil relata que en 1994 comenzó a trabajar en una obra que iba a ser una de las más altas de la ciudad de Tarija, para lo que iniciaron con el cavado de los cimientos, entonces cierto día les dieron libre a todos los trabajadores, “nos dijeron que nos vayamos a nuestras casas y que volviéramos mañana”, dijo Guillermo al pedir que no se revele el nombre del edificio.
En la jornada libre, Guillermo fu a la construcción porque el día anterior se había olvidado su ropa de trabajo y entonces quería recoger la misma para lavarla, y fue cuando observó algo raro.
El pacto
Asegura que vio a dos personas vestidas de negro y otra de blanco que en su mano tenía un cráneo. “Me asusté mucho, no quise hablarles, porque quería ver lo que hacían, porque en La Paz también vi en dos ocasiones hacer un pacto pero no de la misma manera, entonces, los dos hombres comenzaron a hablar en voz alta, era como si estarían rezando, y de repente sacaron dos bolsas negras y las echaron a los cimientos, luego le taparon con cemento”, relató.
Contó que desde ese día comenzaron a llegar más trabajadores de todos lados, incluso tenía dos compañeros de Argentina que de repente desaparecieron al terminar la obra.
“Ellos siempre eran los más alegres, molestaban a todos; sin embargo, cerca de terminar la obra no aparecieron más, ellos nos decían que no tenían familia y sólo estaban los dos, pero lo que sí sé es que tomaban mucho, algunas veces llegaban borrachos a trabajar”, mencionó Guillermo al indicar que algunos compañeros de trabajo decían que a ellos “se les llevó el Diablo”. “Más bien fue a ellos y no a alguno de nosotros”, añadió.
Relató que en la ciudad de La Paz, algunos compañeros de él, le indicaron que cuando hacían pacto con el Diablo, los dueños del edificio o los contratistas, en ocasiones llevaban animales muertos, el tamaño era según la obra que se construía, si era una casa normal un animal pequeño era suficiente; pero, si era un edificio de cinco pisos se tenía que sacrificar a animales grandes, pero lo que algunos decían es que cuando eran edificios más altos, lo que se hacía era traer gente de El Alto o los que pillaban tomando para lanzarles a los cimientos y luego enterrarles con el cemento.
“Nunca vi ni en La Paz ni en Tarija que se sacrificará personas, pero si en Tarija vi que sacrificaron animales para que la obra salga más fuerte y dure por años, eso es lo que nos decían y eso dicen las creencias, pero lo que sí pude ver es como hacen los pactos, no creo que sea con Dios”, añadió, Guillermo.
Otro maestro albañil indicó que se cree que para construir grandes obras, como puentes, edificios, casas amplias, se le debe brindar una ofrenda humana al Diablo para que la construcción no se caiga o para que no se deteriore, es por eso que vagabundos, trabajadores de la obra o hasta niños son reclamados por el Diablo para sepultarlos vivos sobre los cimientos.
Otros pactos
El hijo de este maestro albañil mencionó que cuando trabajaba en Argentina, en las construcciones vio que en vez de sacrificar personas, ofrecen regalos, como dulces o fetos de llama, un animal muy usado para ofrendas a la Pachamama y luego de un día empiezan la construcción y una vez acabada vuelven a hacer lo mismo agradeciendo que no ocurrió ninguna tragedia en la construcción.
“Se hacen varias cosas cuando se construye obras grandes; sin embargo, en Tarija aún no hemos visto personas que son enterradas bajo los cimientos como sacrificio, lo que sí se hace es agradecer con una buena parrillada a la terminación de cada semana el trabajo que se hizo y cuando se termina en su totalidad la obra, todos se dan un abrazo y se dice “hasta otras obras, felicidades”, para encontrar otra obra lo más antes posible y seguir surgiendo en esta vida”, comentó.(eP)

EL APUNTE
La tradición es traída desde el norte

Para el escritor Saúl Alejandro Maldonado Pérez, la wilancha, es una “ceremonia ritual donde se ofrenda, generalmente, una llama, se la degüella y con su sangre se challa o invita a la naturaleza, esparciéndola a los cuatro puntos cardinales y rociando con ella a la Madre Tierra o Pachamama”.
Es un acto que representa que la tierra bebe la sangre y los achachilas o también llamados tíos que son los abuelos ancestrales y no dioses, reciben la sangre como una ofrenda en la ceremonia ritual de la Wilancha.

SACA PUNTAS

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SUMA

La Cámara de Industria y Comercio de Tarija cumplió este 15 de diciembre quince años de vida. El presidente de su directiva, Gerardo Aparicio Romero, destacó los logros obtenidos durante este tiempo en favor del desarrollo de este departamento.

RESTA

Para los diferentes sectores productivos, la época de fin de año viene a ser la más fuerte para captar ingresos económicos, pero este diciembre es diferente, llega con una fuerte recesión económica, además de un crecimiento agresivo del contrabando hormiga.