MIE
SEP
19

La fuerza aérea inglesa contra la infantería croata en Moscú






10 julio, 2018

– El miércoles se tendrá un duelo inédito en la historia de las Copas del Mundo, con Inglaterra volviendo a una semifinal después de 28 años y Croacia luego de 20

AGENCIAS
¿La poderosa fuerza aérea inglesa o la refinada infantería croata? La batalla de Moscú entre Inglaterra y Croacia, en las semifinales del Mundial Rusia-2018, plantea el clásico duelo de estilos: uno es letal con la pelota detenida, el otro cuando la mueve en sus líneas.
El fastuoso estadio Luzhniki será el escenario el miércoles (14:00) de un duelo inédito en la historia de las Copas del Mundo, con Inglaterra volviendo a una semifinal después de 28 años y Croacia luego de 20.
Gareth Southgate ha hecho de Inglaterra un equipo balanceado, sin una megaestrella que eclipse a los demás, pero lo mejor de su tarea -asumió a finales de 2016- ha sido volver a las fuentes con el estilo que a los Pross le dio dividendos en el pasado: la pelota detenida y el juego aéreo.
Ocho de los 11 goles que los ingleses han marcado en Rusia nacieron en acciones con balón parado, bien desde un córner, un tiro libre o un penal. Mientras que el gol de Dele Alli a Suecia, en el 2-0 por los cuartos de final, fue el quinto de cabeza para los ingleses en el Mundial. Ninguna selección ha marcado más de tres goles por esa vía.
Con el ojo en la NBA
El éxito del juego aéreo inglés nace en las estrategias que el estudioso Southgate adoptó de ver partidos de la NBA y el football americano. Conceptos como los bloqueos y las distracciones, los desmarques, fueron minuciosamente adaptados por el técnico y los resultados están a la vista.
“Me fascina observar las estrategias defensivas y ofensivas que tienen los equipos de la NBA y NFL”, había manifestado Southgate en medio de su obsesión por mejorar la capacidad aérea de los ‘Tres Leones’.
Eso sin contar con que la suerte lo bendijo con una generación de futbolistas de primer nivel, como Harry Kane, el actual máximo goleador del Mundial con 6 dianas y segundo en la tabla de artilleros de la pasada temporada inglesa con 30 gritos, apenas a dos del ‘Faraón’ Mohamed Salah.
Además de un defensa de tres, que a veces se transforma en cinco cuando es atacada, el circuito ofensivo lo conforman jugadores de buen pie y velocidad, como Raheem Sterling, Dele Alli y Jesse Lingard.
El reloj croata
La Croacia de Zlatko Dalic confirmó en el Mundial lo que todos hablaban de ella en voz baja: “¡ojo con ella, puede llegar!”, decían varios entrenadores y especialistas luego del sorteo mundialista de hace seis meses en el Kremlin de Moscú.
Y cómo no iba a llegar si se repasa su nómina, sus números en la clasificación europea a pesar de que tuvo que irla a buscar en los playoffs ante Grecia, o su campaña en la Eurocopa-2016, donde ganó su grupo y cayó en la prórroga con Portugal en los octavos de final.
La nueva generación dorada croata, encabezada por un fantástico Luka Modric, va tras los pasos de aquel equipo de Davor Suker, Zvonimir Boban y Robert Prosinecki que alcanzó el tercer lugar en Francia-1998, en su primera participación mundialista tras la independencia del país.
El juego ofensivo de Croacia nace en los pies del madridista Modric y el barcelonista Ivan Rakitic. Pero lo más interesante de esta selección es la posesión y la circulación de la pelota, un arma con la que demolió a Argentina (3-0) en la primera fase.
Su juego es fluido y preciso, con velocidad en el manejo, y en éste se integran muy bien Ante Rebic e Ivan Perisic en la mitad. Mientras que en la punta el esfuerzo es el del ‘todopulmón’ Mario Mandzukic, que pivotea o retrocede unos metros para siempre generar espacios. La batalla de Moscú está planteada: el bombardeo inglés o la infantería croata.