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El contrabando y el desorden reinan el fin de semana






9 julio, 2018

 

Calles abarrotadas, productos argentinos en cajas de cartón y el caos vehicular, caracterizan los domingos en la ciudad de Tarija que en el discurso apuesta al turismo como a la producción

Redacción Central/Bolinfo/Tarija

(elPeriódico-julio 09/2018) Los bocinazos son el preludio del caos al que el conductor está a punto de ingresar, con largos embotellamientos, vendedores apostados en las veredas y personas que pasan entre los autos al estar totalmente violadas las líneas peatonales en las esquinas.

Esa es la realidad de la ciudad de Tarija durante los fines de semana,  cuando se da vía libre a las ferias comerciales callejeras, donde el contrabando toma el control de las calles tarijeñas.

De Bs 2 a Bs 3 es el precio del “canchaje”, un mini impuesto que cobra la Alcaldía a los comerciantes informales. El dinero recaudado de este monto mínimo es para los trabajos de limpieza a cargo de la Entidad Municipal de Aseo de Tarija (EMAT).

Abaroa, Fátima, Campesino y la avenida Circunvalación son parte del caos en los fines de semana, sin que exista un control de institución alguna, en estas zonas hay vía libre para comerciantes como para los conductores, en síntesis,  el desorden se apropia de las calles.

La “viveza criolla” es la regla de subsistencia en dichas zonas.

Las calles que no son apropiadas por el comercio informal, están copadas por micros, taxi trufis y taxis, cuyos conductores  paran en medio de la vía para bajar o cargar pasajeros, sin que un solo oficial del Organismo Operativo de Tránsito pueda poner orden en estas zonas.

La zona más conflictiva es la del Mercado Campesino, donde la mayoría de sus calles están ocupadas los domingos especialmente por los comerciantes informales, donde la basura, el desorden y los bocinazos marcan la jornada.

Situación similar se vive en la zona de Moto Méndez, también los domingos, entre las avenidas Circunvalación y Potosí, donde los comerciantes se apuestan en las calles para ofertar una serie de productos de todo tipo, especialmente ropa de invierno de la temporada a bajos precios.

La zona de Fátima, tiene el mismo tinte los sábados, cuando las calles Bolívar y Oruro son copadas por el comercio informal, aunque por la gran cantidad de venta de este tipo, hay quienes se acomodan también sobre la avenida La Paz.

El tránsito por la zona es casi imposible, con micros del servicio público que usan la misma avenida como una gran parada.

La zona del barrio Abaroa en los límites con San Roque, se levanta la feria de la Víbora Negra, que también convierte a las sinuosas y pequeñas calles en laberintos sin salida para los conductores.

Al no existir mayor control a la informalidad, hay ferias nuevas que fueron instalándose en los barrios Senac y San Jerónimo entre otros. En el caso de San Jerónimo, su plaza principal Pedro Domingo Murillo sirve como espacio para colgar la ropa en oferta.

Contrabando

No solo es el desorden, el componente más complejo tiene que ver con el comercio libre de productos de contrabando en estas ferias, avaladas por la misma Alcaldía.

Ninguna institución quiere hacerse cargo.  El Gobierno Nacional por medio de sus instituciones como la Aduana, la Policía Boliviana o el  Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag), indica que los controles los efectúa en las fronteras.

La Gobernación por medio de instituciones como el Servicio Departamental de Salud (Sedes), refiere que es tuición de la Alcaldía.

La Alcaldía indica que el control del contrabando le compete a las instancias nacionales.

Así entre dimes y diretes, los productos   de contrabando son ofertados libremente ante la  vista de funcionarios municipales y policiales. Los costos son más bajos que los productos nacionales de industrias legalmente establecidas, las que pagan altos impuestos, no “canchajes”.

Vinos en cajas de cartón de procedencia argentina, latas de cervezas brasileñas, galletas, “ropa americana”, discos copiados de música en los diferentes formatos, entre otros, son los productos que están sobre las calles, a la vista de todos. Controles…ninguno.

elApunte

50% de marcas ilegales en el mercado local

El discurso desde Tarija por la Gobernación y la Alcaldía es de fomentar  la industria local, pero la realidad es otra. El contrabando abarrota con el visto bueno de estas instituciones en las principales ferias de la ciudad.

El contrabando  en la región continúa generando problemas a la producción y venta de vinos, donde el 50% de las marcas que ingresan de manera ilegal del extranjero,  acaparan el mercado local, confirmaron desde el Centro Vitivinícola de Tarija (Cevita).

El director del Cevita, Javier Lazcano Quiroga, espera  el apoyo de la Aduna Nacional en los controles, no solo en las fronteras, sino en diferentes zonas.

Lazcano en una anterior entrevista acotó que la mayoría de las marcas de vino que ingresan desde Argentina, no entran legalmente.

Indicó que existe la capacidad de las bodegas del departamento para abastecer el mercado nacional.  (eP).

SACA PUNTAS

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SUMA

El Gobierno Municipal de Tarija firmó un convenio de cooperación con Word Wildlife Fund (WWF), para fortalecer la gestión ambiental en Tarija.

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18 estudiantes de la Facultad Técnica Policial denunciaron ser agredidos físicamente por uno de sus instructores.