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LAS EMPRESAS TARIJEÑAS Y LA CRISIS





27 junio, 2018

Hace poco más de una década eran pocas las empresas constructoras tarijeñas capaces de hacerse cargo de obras de envergadura, cuando comenzamos a sentir los efectos de la venta de nuestro gas, cuando llegómla prefectura de Mario Cossio, Tarija manejaba entre $us 250 y 300 millones al año, lo que representaba una cantidad de dinero difícil de imaginar, nunca las cuentas bancarias de esta institución habían registrado esos números. Sin duda la nueva gestión empezó con mucho brío y desempolvó proyectos de la vieja Corporación de Desarrollo y los acomodó a su plan de gobierno, había mucho por hacer y se tenían muchos recursos para lograrlo. Existió un ánimo explícito de favorecer a empresas tarijeñas para que sean las que ejecuten los proyectos, lo malo es que estos cayeron en pocas manos, en las mismas manos, un grupo de empresarios que se vio sorprendido con licitaciones y adjudicaciones sin las herramientas suficientes para cumplir los compromisos asumidos, la figura de las “Asociaciones accidentales” fue muy usada ya que permitió que quienes ni tenían la empresa pero si el “contacto” crearan una firma nueva en sociedad con quien tenía más “espalda” sólo para tal motivo. El resultado de este experimento fue nefasto, mega obras paralizadas, inconclusas, millones de dólares al agua, nuevos ricos luciendo el dinero público pero sin terminar y menos entregar nada, una gestión desgastada. De repente las constructoras comenzaron a multiplicarse, nuestro Departamento figuró como uno de los de mayor impulso económico y oportunidades de negocios justamente porque los índices mostraban que gran cantidad de empresarios surgían de la nada y se animaban a invertir en Tarija.
Con Lino Condori llegamos a los $us 700 millones en su mejor momento, las empresas se atrevieron a más compromisos, más proyectos, más boletas de garantía, más anticipos… pero se volvieron más vulnerables, más expuestas, menos sólidas ante cualquier ventarrón. Dicen que algunas firmaron contratos sabiendo que ya no habían recursos que garanticen el cumplimiento por parte de la Gobernación, se arriesgaron más de la cuenta. Ante la saturación del mercado en la provincia Cercado, el Chaco fue descubierto como tierra virgen con inmensas cantidades de dinero, ese 45% de regalías llegó a significar casi $us 350 millones, más de lo que recibía Tarija en los tiempos de Cossio, una agenda grande de temas pendientes, de cosas por hacer y una billetera abierta para hacerlo, hasta allí se fueron muchas de las empresas tarijeñas con buenos resultados, ganaron mucho dinero, hicieron ganar mucho dinero, lo malo es que se dilapidaron los recursos “sin ton ni son”, sin planificación ni previsión, hoy tenemos muchos que visten de verde y elefantes blancos que se encuentran petrificados en el calor chaqueño.
Hasta que llegaron las “vacas flacas”, el dinero dejó de llegar en similares cantidades pero aún así hablamos de montos cercanos o iguales a los que administró Mario Cossio, claro que con mas obligaciones, contraídas en medio de la danza de millones pensando que no se acabaría nunca. La nueva gestión dejó de pagar las deudas de la gobernación lo que ocasionó el colapso de la gran mayoría de constructoras que no soportaron la carga, pero lo cuestionable es que comenzó a licitar nuevas obras sin primero pagar lo adeudado, lo ya comprometido, la fórmula perfecta para asfixiar a los que transaron con Lino, por lo menos a los más pequeños, pero también para generar una ola de incertidumbre causa de una gran corrida empresarial. Lo dice la Cámara de la Construcción, más del 60% de estas empresas desaparecieron, muchas que estaban levantando cabeza, otras que eran puro pantalla, otras que servían sólo para pujar y ocupar espacio y otras tantas que no tenían ni una pala ni una carretilla pero, sabe Dios como, se seguían adjudicando proyectos que dejaban a medias y que por la ayuda de “alguien” que decidía rescindir contratos “por mejor interés del Estado”, salían ganando sin hacer nada, guardándose la plata de todos que se convertía en vagonetas o autos de lujo, en mansiones o en fincas de ensueño. ¿No es bueno que desaparezcan empresas?, depende qué empresas, ¿ es malo que no existan las de verdad, las que no se convertían en palos blancos o en simples facilitadoras de una licitación?, por supuesto que es malo porque esas si eran las que generaban fuentes de trabajo y movían el dinero… que hayan desaparecido las otras, las truchas, las creadas sólo para que “el negocio salga” nos parece bueno, sano, necesario, porque esas empresas sólo estuvieron como pantalla para tapar “movidas” muy grandes, con los recursos de la región.

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SUMA

La Unidad Especializada para la Persona con Discapacidad del Gobierno Departamental; en coordinación con la Asociación Tarijeña de Sordos Tarija, lideraron la campaña “Incluyéndome en lo Cotidiano”; un experimento social que tuvo como objetivo poner en evidencia las barreras comunicacionales que sufre este grupo poblacional al momento de realizar actividades cotidianas.

RESTA

Desde diferentes páginas de Facebook con el nombre de inmobiliarias están estafando a miles de personas, sin que exista un control efectivo.