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Cómo tonificar el abdomen sin hacer ejercicio






25 junio, 2018

Cultiura Colectiva

No se necesitan horas en un gym, basta con saber respirar de la manera correcta.

¿Cuántas dietas has tenido que hacer para eliminar la grasa abdominal sin resultados positivos? Tal vez no es tu dieta la que te está jugando una mala pasada, sino que sufres de un fenómeno muy común y pocas veces detectado: diástasis de rectos abdominales. Aunque el nombre sea muy apabullante, en realidad es algo tratable, incluso prevenible. Esto no es más que la separación de los músculos rectos del abdomen; es decir, de todos los que “abrazan” a los órganos que se encuentran debajo del vientre.

Aunque es mucho más frecuente que se dé luego de un embarazo, es también un padecimiento común después de haber bajado de peso abruptamente. Para detectarlo sólo se tiene que contraer el abdomen para notar si se forma un bulto en medio de la contracción o si cuelga parte de la piel y el músculo al agacharse o recostarse. Este bulto es la acumulación de todos los órganos sin nada que los mantenga en su lugar, por lo que inclusive se puede llegar a sentir dolor estomacal y –en ocasiones– malestares como estreñimiento o vómito.

La diástasis de rectos abdominales es la separación patológica de los músculos recto-abdominales y se da por el estiramiento de la “línea alba” –tejido encargado de mantenerlos unidos–. Al terminar separados la recuperación del estado original depende del tiempo y la forma en la que se cuida la zona afectada; es decir, si tienes más de dos embarazos, la recuperación será más lenta o nula, y si no te has embarazado y tampoco pretendes hacerlo en mucho tiempo, la restauración de ellos será más rápida.

Sin embargo, no es imposible prevenir o eliminar la flacidez e inflamación abdominal; para ello hay algunos consejos de respiración que ayudan al cuerpo a no tener que recurrir al trabajo físico u operaciones. Sigue esta guía de respiración una vez al día; luego de un mes repite los movimientos dos veces al día y aumenta la constancia conforme vaya pasando el tiempo.

Paso #1

Prepárate para comenzar: lleva tus manos al vientre, enseguida respira profundo llenándolo de aire. Infla el estómago, pero no hagas un esfuerzo muy grande o podrías marearte.

Paso #2

Exhala mientras contraes el vientre tratando de pegarlo a la columna vertebral. Mantenlo así por unos minutos, lo más que puedas.

Paso #3

Sin soltar el vientre, has respiraciones pequeñas. Cuando inhalas guarda el aire y cuando exhalas contrae un poco más cada vez. Haz series de 10 respiraciones y suelta la contracción poco a poco.

Paso #4

Cuando sueltes de nueva cuenta el abdomen no descanses por completo, trata de mantenerlo contraído al menos un poco.

Paso #5

Repite por dos minutos. Si en algún momento del ejercicio no puedes seguir, descansa y retoma desde el punto #1.

No basta con hacer los ejercicios de respiración. Hay algunos consejos extra que podrías seguir para asegurarte de prevenirlo en caso necesario.

No hagas ejercicios abdominales

En general, deberías suspender todo tipo de ejercicio físico, pero en especial los que ayudan a mantener el vientre plano ya que pueden agravar la condición de la diástasis agrandando la separación muscular del abdomen.

No levantar grandes cantidades

Hacer pesas, cargar niños pesados u objetos que sobrepasen los 2 kg puede ser prejudicial ya que sólo hará que el peso se concentre en el abdomen y, por lo consiguiente, que la separación se mantenga igual o empeore.

No al yoga

Aunque es el ejercicio más recomendado, recordemos que implica un esfuerzo físico. Además, los estiramientos y posiciones suelen mantener el abdomen estirado. Recuerda que se debe contraer para que regrese a su sitio.

Cuida tus movimientos

No te muevas de manera brusca o agitada. Por ejemplo, al levantarte de la cama ten mucho más cuidado de cómo lo haces para que no haya una abertura más amplia. Trata de subir las escaleras de forma recta y siéntate de la misma forma.

Aliméntate correctamente

No comas grasas ni productos que te puedan inflamar el estómago, ya que esto sólo empeorará el padecimiento. Trata de tomar mucha agua y fibra natural, también fruta.

Si no tienes dicho padecimiento, también puedes realizar los ejercicios de respiración, te ayudarán a evitar la flacidez del cuerpo, además puedes hacerlos mientras trabajas, mientras caminas o incluso antes de dormir cuando ya estás recostada. Todo es cuestión de darte cinco minutos al día y —literalmente— respirar.

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Desde diferentes páginas de Facebook con el nombre de inmobiliarias están estafando a miles de personas, sin que exista un control efectivo.