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La antigua casona colonial, Cabildo, Sala Capitular, Palacio de Gobierno y Casa del Pueblo






24 junio, 2018

Juan Gutiérrez de Paniagua realizó el primer trazo de damero de la ciudad de Nuestra Señora de La Paz fundada el 20 de octubre de 1548. Su primer Corregidor, Juan de Vargas, dispuso que la acera sur de la Plaza Mayor fuera ocupada por los símbolos del poder temporal y el poder eclesiástico, es decir el Cabildo y la Catedral.

Cabildo colonial.1791

El capitán Alonso de Mendoza, fundador de la ciudad, se había reservado para sí el solar principal y tres años después de la fundación efectuada por orden de Pedro de la Gasca, Presidente de la Audiencia de Charcas, en ese sitio se dio inició la construcción del actual Palacio de Gobierno de la ciudad de Nuestra Señora de La Paz, en el año 1559 designándose a los indígenas del repartimiento de Chucuito, Tiahuanaco y Callapa como constructores que realizarían la labor como yanaconas.

Casa de Gobierno.1834

Para este propósito el Virrey del Perú, Andrés Hurtado de Mendoza envió 12.000 pesos, además de contribuciones obtenidas de los pobladores. Concluida en 1562 según consta en las Actas Capitulares. Esta casona colonial y Sala Capitular registró modificaciones y mejoramientos que tuvieron lugar en los últimos años del siglo XVI y el XVII.

Palacio de Gobierno en llamas.
20 de agosto de 1875

La original Casa Pretorial, Cabildo o Sala Capitular está registrada en las primeras gráficas que datan de 1781, año del cerco a La Paz liderado por Túpac Katari y corresponden a Martín de Landaeta; donde se aprecia la tipología de los cabildos de la época, con arcos en la planta baja y una galería de arcos en la planta alta. El Cabildo se edificó en torno a un patio y con una escalera tipo imperial característica de todos los inmuebles del siglo XVII cubierto de teja en la que no se advierten torres ni campanarios. También albergaba una cárcel en los fríos sótanos donde habían tres secciones: “Santa Bárbara”, depósito de pólvora, “San Simón” y “El Infiernillo”, este último muchas veces capilla donde esperaban la horca quienes eran ajusticiados en media plaza, donde hoy se erige el monumento al más célebre de los ajusticiados, Pedro Domingo Murillo, jefe político de la revolución libertaria del 16 de julio de 1809, que pasó sus últimos días precisamente en El Infiernillo, desde donde salió el 29 de enero de 1810 al cadalso para ser ahorcado. Durante la rebelión liderada por Túpac Katari, el inmueble no sólo fue el espacio donde se decidía, sino también un hospital improvisado por el brote de disentería y los heridos que colapsaron el hospital San Juan de Dios. Frente a la casona, hubo una horca donde se sacrificaron 250 indígenas sospechosos de ser parte del levantamiento.

En 1814, se registran temerarias acciones al interior del Cabildo cuando, los patriotas se acercaban a La Paz guiados por el sargento Mariano Pinelo. Al saber la noticia, el Marqués de Valde Hoyos preparó la defensa colocando barriles de pólvora para detonar el material explosivo. Sin embargo, los revolucionarios sacaron al Marqués de la Catedral donde se había refugiado y lo llevaron al lugar donde había dejado la pólvora. Ahí pidió hablar con un cura de apellido Muñecas, quien al saber del plan de boca del Marqués mandó regresar los barriles al cuartel, pero algunas cargas explotaron haciendo volar a quienes realizaban el traslado. Finalmente, los patriotas entraron en la ciudad, mataron a pedradas a Valde Hoyos y colgaron sus restos de una horca al frente del Cabildo. Concretada la independencia, sirvió de Casa de Gobierno y Prefectura de La Paz, donde se recibió solemnemente al Libertador Simón Bolívar en agosto de 1825.

EL PALACIO DE GOBIERNO Palacio de Gobierno. 1912

El inmueble registró reformas hasta 1846, año en que el Presidente, Gral. José Ballivián ordenó su demolición para dar inicio a la construcción del Palacio de Gobierno, encargando la edificación al arquitecto José Núñez del Prado, que había construido el Teatro Municipal de La Paz, inaugurado en 1845 y donde se estrenó la Canción Patriótica, actual Himno Nacional. La edificación existente demando seis años y cuatro meses para su construcción y fue estrenado por el Presidente Isidoro Belzu el 25 de marzo de 1853. Iniciada la República el gobierno tuvo dos sedes: Sucre y La Paz, esta última la más importante ciudad del altiplano y próxima al Perú, cuya interdependencia con Bolivia fue intensa en el siglo XIX. Los gobernantes se alternaban en ambas ciudades y con frecuencia se establecían más en La Paz que en Sucre u otra ciudad boliviana de la época.

Palacio de Gobierno y su entorno de Plaza Murillo.1953

La Paz tenía importancia geopolítica hecho que alimentó la susceptibilidad chuquisaqueña por la Guerra del Pacífico que daría lugar a la Guerra Federal por la sanción de la “Ley de Radicatoria” de 1898 que obligaba al Presidente de la República, a residir permanentemente en la capital de la República y pedir autorización legislativa para moverse fuera de ésta.

El Palacio de Gobierno es mudo testigo de sucesos trágicos registrados en la historia de nuestro país, entre ellos, intrigas, traiciones, conspiraciones, complots, conjuras y asesinatos. En su interior murió el Gral. Manuel Isidoro Belzu cuando creyó haber derrotado a Mariano Melgarejo. En medio de la celebración del triunfo fue victimado por un riflero que acompañaba a Melgarejo durante su entrada al Palacio de Gobierno, el 27 de marzo de 1865, según testificó el Gral. Narciso Campero. Melgarejo gobernó la República durante seis años. La confrontación dejó 564 muertos entre belsistas y melgarejistas.
Gral. Manuel Isidoro Belzu
Asesinado en Palacio de Gobierno

Manuel Isidoro Belzu Humérez fue un caudillo militar y político boliviano, décimo primer Presidente de Bolivia. Belzu ejerció una gran ascendiente sobre la población indígena y mestiza de Bolivia, lo que le permitió subir al poder. Introdujo a la población en general al escenario político y fue considerado por los historiadores como el precursor del populismo. Estuvo casado con la escritora argentina Juana Manuela Gorriti.

Otro crimen con matices especiales fue la muerte del Presidente Agustín Morales a manos de su sobrino, el edecán Federico La Faye, en 1872. En los festejos del segundo año del derrocamiento de Melgarejo, se bebía alcohol en las calles y en la Casa de Gobierno, Morales se hallaba energúmeno faltando al respeto a sus ministros que provocó la renuncia masiva de estos. El edecán La Faye le pedió que se calmara, actitud que le valió varios ultrajes. Finalmente, el sobrino indignado disparó siete tiros sobre la humanidad del Presidente. La causa del crimen era, aparentemente, los malos tratos recibidos, sin embargo, había un móvil pasional en el asunto: La Faye salía con Juana Asturizaga, a quien el Presidente Morales también pretendía.