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Cuando caminar por la ciudad se convierte en un peligro






24 junio, 2018

Redacción Central/Bolinfo/Tarija
(elPeriódico-junio 24/2018) En una ciudad como en la que vivimos es muy importante entender que somos nosotros los que podemos hacer una gran diferencia. Es muy cierto que las autoridades tienen una gran responsabilidad y se las elige y hasta se les paga para que trabajen para el ciudadano, pero no es suficiente, sin el aporte individual que al final es colectivo, nada puede tener éxito. El problema radica en el desconocimiento de nuestras responsabilidades o en la dejadez para asumirlas, el no respetar el derecho del otro y pensar que solo nosotros tenemos derecho a todo, ocasiona una colisión frontal con el resto que también exige lo suyo.

Las aceras están a cargo de los vecinos, cada uno debe construir su vereda y mantenerla, es casi una extensión de la casa sin estar dentro de ella, por ahí camina la gente de un lado a otro, el municipio debe prestar colaboración en esa tarea. Sin duda existen areas en las que la comuna se encarga de esta responsabilidad pero lo regular es que cada quien haga lo suyo, especialmente en zonas residenciales donde en base a los parámetros que fija la alcaldía, cada vecino se encargue de su acera de la mejor forma posible. Por eso hay quienes la hacen de cerámica, piedra, cemento, etc… en ciertos espacios se debe seguir una misma tendencia. Lo que hemos podido evidenciar es que tenemos veredas muy descuidadas, desatendidas y en muy mal estado, al punto de ser riesgosas para el peatón, en algunos lugares la gente prefiere caminar por la calle asfaltada que por la vereda resquebrajada y con huecos. Los desniveles representan un peligro, los ingresos a garajes también porque justamente no guardan relación con la altura general de la acera. En muchos casos es el paso del tiempo el que provoca el deterioro, en otros la misma naturaleza convertida en raíz de un árbol y en muchos, el simple descuido. El municipio debe ejercer presión para que cada vecino cumpla con esta obligación, velando por una ciudad amable, generosa, bien mantenida y que invite a conocerla. (eP).