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Instituciones sin condiciones para personas con discapacidad






19 junio, 2018

El colocado de rampas para personas con sillas de ruedas está dentro del reglamento que debe contemplarse en la construcción privada o pública

SHIRLEY ESCALANTE/BOLINFO/TARIJA
(elPeriódico 19 junio 2018) No es nada del otro mundo, observar que la mayoría de los edificios donde deben realizarse trámites u otras actividades, no cuentan con las mínimas condiciones para personas con alguna discapacidad física, quienes deben darse modos para movilizarse.

Cada vez es más importante eliminar barreras arquitectónicas para favorecer el acceso a todos los sectores sociales, situación que no se da en la ciudad de Tarija.

Un factor importante en la accesibilidad a cualquier local o edifico son las rampas para las personas con algún tipo de discapacidad, que facilitan el acceso sin peligro de tropiezos o caídas.

Un edificio debe brindar a toda la población las mismas oportunidades de movilizarse, tener acceso, permanecer y utilizar la infraestructura sin obstáculos, e incluso en el mismo hogar se debe brindar estas condiciones.

Para lograr este objetivo y encontrar soluciones que proporcionen alternativas para superar los problemas de accesibilidad de las personas con algún tipo de discapacidad, deben coordinarse con este sector para conocer cuáles son los puntos más caóticos.

Sedeges

Dentro de las reglamentaciones existentes, está la de proveer rampas para personas con algún tipo de discapacidad física, o simplemente, personas que presenten disminuida su capacidad de tránsito.

La directora del Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges), Mery Polo Areco, informó que las personas con algún tipo de discapacidad física, cuentan con una propia norma, en la que establece que las instituciones públicas o privadas tengan la infraestructura adecuada para que se puedan movilizar libremente, sin embargo, la misma no es acatada.

“Se debería contar con las rampas adecuadas para que ellos puedan movilizarse de manera independiente en cuanto a la infraestructura, respecto al trato preferencial que deben de tener, igual se estipula en la norma”, dijo la funcionaria.

Polo aclaró que “de manera constante” se les recuerda a las instituciones públicas como privadas que deben cumplir la norma.

“En varias instituciones se cuenta con las rampas, pero no están de acuerdo a norma, ya que algunas de ellas están muy pendientes y necesitan el apoyo de una tercera persona”, refirió la directora del Sedeges.

Para la directora, la falta de adecuaciones en las infraestructuras, solo detonan en que las personas con algún tipo de discapacidad física, no se muevan de manera autónoma y siempre dependan de un tercer individuo que tiene otro tipo de obligaciones.

Postura del Sedes
El director del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Paul Castellanos Zamora, aceptó que la mayoría de las infraestructuras no cuentan con las necesidades mínimas de acceso para personas con algún tipo de discapacidad, situación que se da generalmente por la falta de presupuesto.

“Tenemos que aceptar que existen una serie de falencias en las infraestructuras, pero también se da porque muchas de ellas son antiguas, y para adecuarlas se necesita presupuesto”, argumentó.

Aseveró que las autoridades deben tomar en cuenta todas las necesidades de las personas con alguna discapacidad física para que sean cubiertas, de esa manera evitar las dificultades que se presentan para este sector.

Para la ejecutiva de la Federación de Trabajadores en Salud, Isidra Gareca, las autoridades tienen que pensar en los pacientes que quedaron con algún tipo de discapacidad por razones involuntarias, como por aquellas que nacieron con una.

“Tenemos que pensar y ponernos en el lugar de los pacientes que tienen alguna discapacidad, es preocupante observar que ni los centros de salud están adecuados para ellos”, refirió la trabajadora.

Las rampas para sillas de ruedas son solo una parte, pero al menos, surgen de la intención de facilitar el acceso y el tránsito a personas con algún problema físico.

Testimonios
“Para las personas que estamos en silla de ruedas, todo se nos hace más complicado; para ir a los bancos, las rampas son muy paradas, siendo difícil acceder al interior, si no tenemos ayuda del policía que está para resguardar la seguridad”, relató una cliente que usa silla de ruedas.
Otra persona de este sector, contó que para ir a pagar impuestos, no hay quién le ayude a subir al edificio.

“Para nosotros los discapacitados toda la ciudad está inadecuada, empezando desde las aceras hasta las oficinas donde se pagan servicios o realizan trámites, pero fuera de ello, no tenemos ninguna prioridad, en el caso del transporte necesitamos ir en auto porque los micros no paran, se debe educar de otra manera”, refirió una mujer que cobra el parqueo municipal en las calles del centro de la ciudad. (eP).

La nota
Decreto Supremo N° 1893
De acuerdo al Decreto Supremo Nº 1893 promulgada por el presidente del Estado Plurinacional de Bolivia Juan Evo Morales Ayma, debe brindarse las condiciones para que las personas con discapacidad tengan facilidad para movilizarse.

En el artículo 6 de eliminación de barreras arquitectónicas y adecuación en infraestructuras educativas, establece que la infraestructura y mobiliario de las instituciones educativas del sistema educativo plurinacional, serán adecuados y adaptados gradualmente a la normativa específica emitida por el Ministerio de Educación para la eliminación de barreras arquitectónicas.

Por otro lado en el artículo 21 de infraestructura laboral, especifica que las entidades públicas y privadas deberán tomar medidas para garantizar que la infraestructura laboral donde las personas con discapacidad desempeñan sus funciones, cuente con la accesibilidad correspondiente.

Sin embargo, este decreto no se cumple en todas las instituciones públicas, sitios donde el Estado debería de reglamentar en beneficio de las personas con discapacidad.

Apunte
Importancia de las rampas

Para las personas que no tienen ninguna dificultad para movilizarse, una rampa pasa desapercibida, pero para alguien que usa silla de ruedas, se convierte en una prioridad.

Reglamentar la instalación de rampas para personas con algún tipo de discapacidad física no hace sino atender a una urgencia de todos los tiempos que, finalmente, se atiende desde la visibilidad aceptada del problema o por una norma ya estipulada.

Las rampas son una forma de enfrentar y salvar las barreras arquitectónicas antiguas pero también, del pensamiento que obstruyen la solidaridad, es decir, cuando se los observa intentando cruzar una calle.

Concientizar es propiciar las formas de acceso, como una rampa, y permitir una libertad de movimiento para que desde un adulto mayor hasta quien se desplaza en silla de ruedas, pueda desplazarse sin agregar más conflicto a la situación traumática