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La guardia élite de Kim Jong-un que no dejaría pasar “ni una hormiga”






11 junio, 2018

El Comercio

Los líderes de Estados Unidos y Corea del Norte, Donald Trump y Kim Jong-un se preparaban para una cumbre sin precedentes este martes en Singapur en pos de superar la crisis desatada por el desarrollo de armamento nuclear norcoreano.

Pero mientras el mundo mantiene su atención fija en este encuentro clave, Kim -líder del país más aislado del mundo- aprovechó una de sus raras salidas al extranjero para realizar una visita nocturna por la capitalista y ultramoderna ciudad-Estado.

La improvisada noche turística la realizó junto a su conjunto de seguridad, un amplio número de guardias que causaron impresión durante el primer acercamiento entre el líder de Corea del Norte y del Sur.

Aquella vez, cuando el líder de Corea del NorteKim Jong-un, bajó las escaleras para cruzar la frontera para reunirse con el presidente surcoreano estaba rodeado por un grupo de escoltas cuidadosamente elegidos por su condición física, su puntería, sus conocimientos de artes marciales y también su apariencia.

Los hombres vestidos con elegantes trajes y con corbatas azules todas iguales, marcharon muy cerca del líder norcoreano, a medida que éste se acercaba a la línea que demarca la frontera donde lo esperaba su homólogo surcoreano, Moon Jae-in.

Corea del Norte es una de las sociedades más controladas del mundo, pero aun así la seguridad que rodea a su líder es férrea y el gobierno deja nada al azar.

Los extranjeros que asisten a algún evento donde Kim Jong-un pueda estar presente deben pasar por controles de seguridad que pueden durar horas y entregar todos sus aparatos electrónicos, incluyendo sus teléfonos móviles.

La unidad que se encarga de la seguridad del líder, es una institución de élite muy cercana al núcleo del poder norcoreano.

Todos los años, son los encargados de las piezas maestras de los festivales de las flores de kimjongilia y de kimilsungia, que honran la memoria del abuelo y del padre de Kim Jong-un.

Ri Yong Guk, un desertor de Corea del Norte que sirvió como guardaespaldas de Kim escribió en su libro de memorias publicado en 2013 que en sus viajes por el país para inspeccionar unidades militares, fábricas o granjas, el líder norcoreano está resguardado por hasta seis capas de centinelas que lo protegen.

“Es uno de los escudos más protectores de todo el mundo, a través del cual no puede pasar ni una hormiga”, dijo el ex guardia.

Según la prensa, las medidas de seguridad fueron reforzadas más aún cuando Kim Jong-un asumió el poder.

Durante el desfile militar que marcó el 70 aniversario de la creación de las fuerzas armadas regulares en febrero pasado, Pyongyang desplegó tres tipos de unidades diferentes que ejercían como capas de protección de Kim Jong-un.

El líder de Corea del Norte suele caminar acompañado de un fornido militar armado.

Fuente: AFP