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Hábitos que debes tener en tus 20 para cuidar tu piel aunque tengas estrías






11 junio, 2018

Cultura Colectiva

Aunque son algo natural y no deberíamos verlas mal, si le temes a las estrías, existen formas de prevenirlas.

Todos tenemos estrías… al menos la gente común.

Hombres, mujeres, no importa. La mayoría somos víctimas de las “horribles estrías” –como las hemos denominado–. Pero, si todos las tenemos, ¿por qué nos parece tan relevante y angustiosa su existencia? Fácil: porque las personas del cine y la televisión, las revistas y los anuncios nunca tienen estrías. Son muñecos de plástico con piel perfecta; falsos ideales de la belleza que nos hicieron creer que esos pequeños ríos que aparecen en el mapa de nuestro cuerpo eran malignos y debían ser eliminados.

La verdad, aunque intentemos convencernos de que las estrías no importan, seguimos estando condicionados a la creencia de que son malas. Por ese motivo muchos nos cuidamos, tratando de no tener nunca que lidiar con ellas, ya que nos hacen sentir más inseguros sobre nuestro cuerpo. Afortunadamente, prevenirlas es mucho más fácil de lo que podemos creer y sólo requiere un cuidado especial en la piel, una buena alimentación y de esa forma podremos prevenir por un momento lo que quizá sea inevitable.

Tomar dos litros de agua al día

Además de que ayudará a no subir de peso, ya que se encarga de liberar toxinas malas para el organismo, el agua es esencial ya que humecta la piel, evita que se quiebre y la aclara, previniendo que se maltrate. De igual forma, la mantiene suave.

Es preferible beber agua a lo largo del día y evitar bebidas como el café y los refrescos, ya que tienen toxinas que afectan directamente a la piel y hacen que no se vea tan clara.

Controlar tu peso

Las estrías se crean por cambios súbitos en el peso, ya que se estira la piel, así que una de las formas principales de evitarlas es simplemente llevar una dieta balanceada, evitar los carbohidratos y comer alimentos altos en vitaminas D (cereales, yogurt natural, jugo de naranja), C (fresas, espinacas, brócoli), E (nueces, almendras, semillas de girasol) y K (lechuga, repollo, legumbres). Lo más recomendable es visitar a un nutriólogo para que establezca una dieta que vaya con nuestro sistema y no poner en riesgo nuestra salud con regímenes brutales.

Exfoliar y usar aceites vegetales

Lo recomendable es visitar a un dermatólogo para que ofrezca sus recomendaciones sobre cómo tratar la piel después de estudiarla, ya que realizarlo con remedios caseros puede resultar contraproducente. Una de las formas más conocidas de hacerlo es realizando masajes suaves con un poco de azúcar encima de la piel; de igual forma, se pueden usar distintas cremas enfocadas a esa tarea, pero es necesario que sean naturales, ya que las comerciales pueden contener productos químicos que afecten la piel (o que resulten inefectivos).

Se recomienda usar aceite de mosqueta, que ayuda a regenera la piel, o el de endrina, que ayuda a su elasticidad y evita la resequedad. Estos suelen recomendarse durante el embarazo, al igual que el aceite de coco, uno de los más usados a lo largo de la historia ya que contiene ácidos grasos que no causan daño y que le da un aspecto más limpio a la piel.

Lleva una buena alimentación y haz ejercicio

Aunque ya mencionamos algunas vitaminas importantes, es necesario involucrar el zinc (huevos, pollo, grano) y las proteínas (carnes rojas) para mantener una buena salud, pero además se requiere una rutina de ejercicio para ayudar a la circulación, a mantener la piel más elástica, a liberar colágeno naturalmente –lo cual regenera la piel– y que de esa forma no se creen las estrías. Esto también previene las várices.

Usa colágeno

Esto se recomienda más para las mujeres embarazadas, y para quienes no puedan producirlo con facilidad. Existen productos basados en colágeno que ayudan a nutrir la piel y mantenerla elástica, sólo se necesita masajear con la crema en las áreas más propensas a las estrías. Aunque no es un método que sea 100 % efectivo, sí puede ayudar a prevenirlas y a hacer que la piel se vea mucho mejor.

Repetimos: tener estrías no es malo y, de hecho, sólo unos pocos pueden lucir como algunas de las chicas de las fotografías de este artículo (que, por cierto, son fotografías con alto trabajo de iluminación y seguro un poco de edición). Sin embargo, si de verdad es algo tan relevante para nosotros, lo más recomendable es visitar a un dermatólogo y un nutriólogo, y aunque eso sólo retrasará la aparición de las estrías, nos ayudará a vernos mejor y tener una vida mucho más sana.