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“El Músico”, el artista que canta para tranquilizarse






28 mayo, 2018

Esta persona estuvo dos veces en la cárcel, donde singularmente conoció el lado positivo de la vida

SAÚL CARDOZO/ BOLINFO/ TARIJA
(elPeriódico- mayo 28/ 2018) Todos lo conocen con el apodo de “Músico”, pero casi nadie sabe su historia, solo conocen cómo trabaja y lo que hace para sobrevivir.
Esta persona ingresó dos veces a la cárcel de Morros Blancos, porque le encontraron con droga, dijo el entrevistado al relatar que vende periódicos para comer y mencionar que la música le hace “tranquilizarse”.
Cuenta que mientras camina va al mercado a comer “pique”, los policías le siguen y lo controlan, aunque asegura que ya ha cambiado, “soy otro”, afirma.
Al momento de entrevistarle, indicó que una vez, los policías le acusaron de algo que no hizo y que le inculparon, porque alguien les dio su descripción.
“Dicen que para estar loco hay que comer jabón, pero se puede empezar con otros materiales. Fumaba cigarros con la brasa hacia dentro y el filtro para afuera, para que el frío no me haga daño, creo que ese día me iba a morir; por eso decidí comprar droga, fue ahí donde me detuvieron la primera vez”, contó.
Relató que en prisión caminaba descalzo tratando de aminorar la distancia entre él y la “madre tierra”.
Irradiaba felicidad, esa alegría que se siente cuando se está en un sitio que resulta menos malo que el anterior.
Movía impulsivamente la mano derecha, rasgando las cuerdas de una guitarra invisible. Hablaba muy poco, tratando de no abrir mucha distancia entre los dientes superiores e inferiores.
En otras palabras, se comunicaba con murmullos breves y precisos; sin embargo, heredero de un infinito romanticismo, se la pasaba cantando la misma canción todos los días.
Mencionó que no era muy afortunado, tuvo la desgracia de caerle mal a un oficial de seguridad del penal, un policía alto y gordo… sonrió al recordar, pero luego reaccionó y dijo que era toda una tragedia caerle mal a un guardia, “porque ahí si la pasas mal”.
Dijo que un día en la cárcel, fingió haber sido atacado, se llenó el pecho con salsa de tomate y salió dando gritos desde una celda para caer abatido en el patio.
La policía entró en grupo y, cuando los guardias llegaron al lugar donde estaba supuestamente el cadáver, abrió los ojos, para luego decir “buenos días”.
Como los policías no tienen mucho sentido del humor en ese lugar, recibió una tremenda golpiza.
Sin embargo, dijo que por esas bromas, se hizo conocer y los mismos policías le comenzaron a tener cierto cariño.
Una de las tardes que estuvo recluido, lo llamaron para que se entrevistara con un abogado, para que él le ayude a salir y pueda continuar con su vida.
A los días de la broma, había salido de la cárcel, porque le cambiaron de situación, pero no pasaron más de cuatro meses que nuevamente volvió al penal, porque en una pelea había apuñalado a un compañero.
“Estaba drogado cuando pasó eso, además mi amigo me molestó”, explicó.
Ya cuando ingresó nuevamente había otros policías, porque no estaban sus amigos y ya lo esperaban los guardias impacientes en el pasillo para darle una lección.
El Músico, dijo que se hizo popular en la cárcel y lo tomaban mucho más en cuenta.
Como primera medida de atención lo llevaron al psiquiatra, que después de echar un vistazo a los informes de los oficiales sobre la impulsividad, determinó que estaba mal de los nervios y le recetó medicamentos
Pasaron los meses y ya casi no le gustaba salir a recibir su hora de sol diaria y, cuando lo hacía, se quedaba en el patio petrificado, inmóvil.
La única cosa que daba fe de que no se había muerto parado era la mano derecha, esa que jamás se detenía, rasgando las cuerdas de una canción imaginaria.
“Cuando estoy solo trabajando, me acuerdo y me pongo a cantar, soy el cantante creo y lo hago muy bien, al menos eso me dicen los amigos que se apegan cuando canto alguna canción”, culminó tarareando una cueca. (eP).

EL DATO
El 65% de los reclusos no tienen sentencia

El director de Régimen Penitenciario de Tarija, Ariel Miranda Suárez, informó que el 65% de los reclusos del penal de Morros Blancos no cuenta con sentencia ejecutoriada.
“El 65 por ciento de la población son detenidos preventivos en el penal de Morros Blancos. La población de detenidos es de 610 personas en el penal entre hombres y mujeres”, dijo.
Recordó que desde el año 2015, realizaron dos procesos de descongestionamiento con el anterior fiscal del departamento de Tarija Gilbert Muñoz, otro con el actual Carlos Oblitas Álvarez.
“Los descongestionamientos son para agilizar los procesos de cambio del estatuto jurídico de las personas privadas de libertad de preventivo a sentenciando. Así como Régimen Penitenciario puede trabajar con ellos, porque con preventivos no se puede por la presunción de inocencia”, aclaró.