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Carritos de comida se multiplican en la ciudad de Tarija






24 mayo, 2018

Ante la crisis económica que atraviesa la región, cada vez son más las personas que optan por invertir en esta actividad gastronómica

LORENA PÉREZ/BOLINFO/TARIJA

(elPeriódico, mayo 24/2018) El crecimiento en el rubro de la comida rápida es cada vez más acelerado, pero especialmente con los carritos que se van ubicando en diferentes zonas de la ciudad.
Los profesionales en gastronomía y los propietarios de restaurantes, aseguran que el motivo, es la falta de ofertas laborales y la necesidad de las personas, de trabajar.
El encargado del control administrativo de la Intendencia Municipal, Josué Godoy, informó que los controles específicos que realizan a los carros que venden alimentos, consiste en verificar si el vehículo cuenta con el permiso que emite la Alcaldía.
“Primero ubicamos los sectores en donde se encuentran los carritos, si este vehículo se encuentra dentro de un parque o una plaza, la autorización es emitida por la Secretaría de Turismo y Cultura y si está en la calle o en la acera, el permiso lo da la Secretaría de Movilidad Urbana”, explicó.
En caso de que el carrito no cuente con el permiso correspondiente, la Intendencia procede a notificar al propietario para que se retire del sector en el que se encuentre; sin embargo, según Godoy, los carritos vuelven al sector en el que se encontraban.

En este caso, proceden a realizar una segunda notificación; si el propietario reincide por una tercera vez, junto a una tercera notificación, es emitido un informe a la Dirección de Ingresos de la Alcaldía para que esta instancia proceda a la clausura.
“Si el carrito cuenta con la autorización de cualquiera de la secretarías de la Alcaldía, procedemos a la inspección del carnet sanitario, el control en cuanto a la manipulación los alimentos, que los productos estén con fecha de vencimiento vigente, la calidad como la limpieza”, detalló el funcionario.
La legalidad de un carro de comida
El gerente propietario de un carrito de comida denominado Q’ Salsas, Carlos Alberto Fernández Blacutt, contó que este emprendimiento nació por iniciativa de su hermano, Jorge, a raíz de la escasa oferta laboral en Tarija.

“Son cuatro años de vida de este emprendimiento, antes estábamos ubicados en el parque Bolívar, debido a una reubicación que realizó la Alcaldía por quejas de los vecinos, nos trasladamos al sector de preferencia del estadio IV Centenario”, indicó.
Fernández, aseguró que su actividad gastronómica, tributa a la Alcaldía, pagando un monto de Bs 765, cada tres meses, que al año son Bs 3.060.
“Pagamos ese monto en impuestos, además del aseo urbano y el alumbrado público; si comparamos con una vivienda, en mi caso, pago unos Bs 500 anuales, pero por el uso de la calle, lo hacemos ante la Alcaldía”, indicó.
El puesto que ocupa esta actividad comercial, tiene una dimensión de dos por cuatro metros, Fernández, dijo que además, se ocupan de cumplir con los pagos de aguinaldo a sus trabajadores y los sueldos mensuales.

“Los carros que están legalmente establecidos y cuentan con los permisos correspondientes, no son más de 30, entonces, el problema en la ciudad de Tarija, es que actualmente hay más de 70 en diferentes puntos”.
Fernández, afirmó que pelean constantemente con las personas que se molestan con esta actividad comercial, porque la denominan “informal”, pero ellos tributan como cualquier comercio.
“Tengo toda la documentación que demuestra los permisos que tenemos, las secretarías que nos otorgaron las licencias y el visto bueno para trabajar, además de los montos que pagamos cada tres meses”, aseveró.
Puntos legales para un carro de comida
De acuerdo al gerente propietario de “Q’ Salsas”, Carlos Fernández, existen sectores en los que existe autorización de la Alcaldía para vender comida en carritos; pero también existen otros puntos en los que esta actividad comercial, está prohibida, como en parques y plazas.
“Hay lugares que están prohibidos por la Alcaldía, pero por amistad u otro motivos, existen carros que venden en estos puntos, un ejemplo es frente a la iglesia Catedral, a nosotros nos prohibieron vender en este sector”, aseguró el joven microempresario.
Los espacios permitidos para esta actividad son el Parque Temático y el parque Bolívar, por lo que cada uno debe estar en la calle y generalmente en vías que no son muy transitadas.
Los carros de comida pequeños, según explicó Fernández, hacen un pago diario de Bs 2 por el uso de la calle.

Un ejemplo de este caso se da en la avenida Domingo Paz, donde solo una comerciante paga impuestos.
Un proyecto turístico
Existe un proyecto que fue presentado en la gestión del alcalde, Oscar Montes Barzón, donde hubo el avance para que una porción de terreno sea cedida a los propietarios de estos negocios, convirtiendo en un lugar de atractivo turístico y especialmente ordenado.
El objetivo de este proyecto, consistía en elaborar casetas fijas para los propietarios de estos carritos, además, estarían libres de pagar impuestos por unos cinco años.
“Esto quedó en nada por gente intransigente que no cree que se puede dar este tipo de actividades en Tarija, la idea es magnífica, el problema es la calidad de los productos que se ofrecen, los precios de cada carrito son muy diferenciados”, aseguró.
Para el turista debe ofertarse lo mejor, según Fernández, por lo que en este proyecto, deben primar la calidad de cada oferta y los productos deben ser óptimos en su elaboración.
“Competir con una hamburguesa de Bs 5 es complicado, a la gente no le importa la calidad, sino el bolsillo; por lo que si me ubican en un sector donde existen estos precios, no me conviene”, refirió.
La chef profesional Viviana Forti, aseguró que la proliferación de carritos de comida, debe a una necesidad laboral, que corresponde a un mercado que está en crecimiento por su alta demanda de comida económica y rápida.
“Creo que la responsabilidad de control de este tipo de servicio, es únicamente de la Alcaldia en su capacidad de reordenar y hacer que este sea un servicio higiénico, esto se da en todas partes del mundo”, explicó la profesional en gastronomía.
Forti, señaló que así surgieron los food trucks, o camiones de comida como una solución en centros urbanos, donde se centralizan estos servicios dentro de un área determinada de manera controlada, para que este servicio sea normado e higiénico. (eP).
elAPUNTE
Controles en los puntos de comida rápida
El funcionario de la Intendencia, Josué Godoy, aseguró que todos los controles en estos puntos de venta de alimentos, son realizados en conjunto con las entidades correspondientes de diferentes áreas.
“La Intendencia tiene programados operativos que se ejecutan con la Dirección de Orden y Seguridad, el Concejo Municipal, la Policía, el Servicio Departamental de Salud y el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria”, aseguró.
El gerente de “Q’ Salsas”, Jorge Fernández, explicó que los productos que utilizan para la elaboración de sus diversas ofertas comestibles, son del día, porque al ser un carrito, todo está a la vista del consumidor.
“Preparamos lo mínimo para cada día y si sobra, se debe botar, no podemos amanecernos vendiendo, porque existe un contrato con la Alcaldía que señala que la apertura de los carros es desde las 18.00 horas hasta las 23.00”, indicó.
losDATOS
Los carros legalmente establecidos que cuentan con los permisos correspondientes, no son más de 30 y actualmente hay más de 70 en diferentes puntos de la ciudad de Tarija.
NOTA DE APOYO
Actividades gastronómicas y las batallas para establecer su comercio
La propietaria de Mariana Ramallo, Fine Catering, Mariana Ramallo, aseguró que los costos para un establecimiento en cuanto a alquileres y servicios básicos en la ciudad de Tarija, son altos.
“Cancelo unos Bs 2.500 al mes, por el alquiler del establecimiento en el que trabajo, los carritos de comida, pagan por metro cuadrado que ocupan”, aseguró.
Ramallo, indicó que las exigencias en cuanto a la sanidad de los carritos de comida rápida, no son tan altas como las que rigen en los establecimientos gastronómicos.
“Esto me parece injusto, debería haber un solo lugar en la ciudad para que los carritos puedan trabajar, en otros departamentos, existen plazas y parques dedicados a esta actividad comercial, para que no estén en todas partes de la ciudad”, explicó.
La especialista en la elaboración de repostería, aseguró que su profesión exige “mucho tiempo”, además, dijo que en conjunto con la Alcaldía a través de los centros de apoyo, brinda cursos a las personas que desean aprenden sobre este rubro.
“Son unos diez meses que dura el curso para que cada estudiante, elabore posteriormente su plan de negocios y con un financiamiento, puedan comprar su maquinaria”, dijo la chef