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Los países que sí felicitaron a Maduro por su victoria en las elecciones






23 mayo, 2018

BBC MUNDO

Aunque la mayoría de los países en el continente americano rechazaron las recientes elecciones presidenciales en Venezuela, que le dieron el triunfo al presidente Nicolás Maduro, un puñado de aliados de Caracas en la región enviaron calurosas felicitaciones.

Las críticas sobre la ilegitimidad del proceso vinieron principalmente del Grupo de Lima -compuesto por 14 países- y de Estados Unidos, cuyo presidente, Donald Trump, no se demoró en imponer nuevas sanciones contra el gobierno venezolano y amenazar con tomar más medidas.

En marcado contraste, Bolivia, Cuba, Nicaragua, El Salvador y otros pocos pero importantes aliados geopolíticos, como Rusia e Irán, fueron efusivos en su respaldo al mandatario.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, envió un mensaje de felicitaciones al día siguiente de conocerse el resultado.

Morales se hizo eco de la frecuente retórica antiestadounidense utilizada por su homólogo, Nicolás Maduro, a quién llamó “hermano” en Twitter.

Igualmente, el liderazgo de Cuba hizo llegar mensajes de apoyo y solidaridad a Venezuela Maduro.

Tanto el nuevo presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, como su antecesor, Raúl Castro, felicitaron al mandatario venezolano por su “contundente victoria”.

En un comunicado fechado el mismo día de los comicios, Díaz-Canel recalcó la continuidad de la llamada Revolución Bolivariana.

“El pueblo bolivariano y chavista ha demostrado una vez más su determinación de defender el legado de Hugo Chávez, que tan dignamente representas”, escribió. “En los nuevos desafíos, tendrás, como siempre la solidaridad de Cuba”.

Por su parte, Castro destacó que el “valeroso pueblo venezolano ha dado nuevamente muestras de lealtad y compromiso con la Revolución Bolivariana y Chavista”.

“Amor y hermandad”

Siguiendo la línea ideológica de izquierda, el presidente de Nicaragua Daniel Ortega, fue efusivo en sus felicitaciones.

“Nicolás, compañero, compatriota, hermano (…) todo nuestro amor y reconocimiento en este día de victorias”, fue parte del mensaje enviado a Maduro el lunes, según la oficina de comunicación de la presidencia.

Con su esposa y vicepresidenta Rosario Murillo, Ortega también saludó al pueblo venezolano.

“Con el corazón lleno de patria saludamos a todas las familias venezolanas que ayer confirmaron su voluntad y compromiso con la paz, estabilidad, seguridad y justicia para toda esa Venezuela querida”.

Salvador Sánchez Cerén, presidente de El Salvador, también envió su reconocimiento a través de Twitter.

Por fuera de la región, el proceso electoral en Venezuela también fue criticado. Europa cuestionó la legitimidad de las elecciones casi unánimemente.

No obstante, el gobierno de Nicolás Maduro cuenta con importantes alianzas estratégicas, militares y económicas, particularmente con Rusia e Irán.

“Éxito” de la democracia

Según el Kremlin, el presidente Vladimir Putin envió un mensaje de felicitación al presidente Maduro deseándole “buena salud y éxito resolviendo los desafíos sociales y económicos del país”.

Desde la vecina Bielorrusia, el mandatario Alexander Lukashenko declaró que “la verdadera democracia había ganado” en Venezuela.

Por otra parte, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán calificó comicios de Venezuela de “gran éxito”.

Bahram Qassemi dijo que “celebrar las elecciones presidenciales a pesar de la presión interna y las amenazas y sanciones extranjeras es una gran victoria y un logro para la democracia en Venezuela”.

Otro prominente líder que felicitó el triunfo de Maduro fue el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, quien lo hizo telefónicamente, según la agencia estatal Anadolu.

Erdogan, que enfrenta sus propias elecciones el 24 de junio, también expresó su determinación en desarrollar relaciones entre Turquía y Venezuela en todas las áreas, según la agencia.

China tuvo una reacción un tanto parca teniendo en cuenta que tiene una significativa relación comercial con Venezuela.

El lunes, después de las elecciones, Pekín declaró que no interferiría en los asuntos internos del país sudamericano y que confiaba en su capacidad para resolver los problemas que enfrenta.

Aunque no felicitó abiertamente a Maduro como lo hicieron los otros, sí se unió al llamado de que el resultado debía ser respetado.