MIE
SEP
26

APRENDIENDO A CUIDARNOS





12 mayo, 2018

Los atracos express se proliferan en la ciudad de Tarija, preocupa a todos, son inesperados, nos muestran que las calles no son seguras y caminar por ellas representa un riesgo. No podemos responsabilizar a la policía, no puede hacerlo todo, no es fácil saber dónde están los malvivientes y cuándo piensan actuar. Tal vez se puede controlar a los más peligrosos pero a los que se dedican a andar las calles esperando el momento preciso, es más complicado.

La ciudadanía debe asumir un rol más protagónico y velar por su propia seguridad, con hábitos de comportamiento distintos que no la expongan tanto, la realidad nos marca otra agenda y debemos acomodarnos a ella por nuestro propio bien. Ya no es posible salir a ciertas horas de la noche, no se puede estar en algunas zonas de la ciudad sin correr riesgos, entonces es preciso cuidarnos. Quien acostumbra a llevar una mochila o una cartera de manera despreocupada, no puede seguir haciéndolo. Esa mamá que sale con sus pequeños, a quienes debe prestarles mucha atención, debe también cuidar de no cargar bolsos que les serán arrebatados con mucha facilidad al ver que está más preocupada por sus pequeños.

Que creamos que no se le pude cargar todo el peso a la policía no significa que le restemos responsabilidad, tiene una obligación de garantizar la seguridad de la gente, de protegerla, así debe ser. Esta institución debe ser capaz de adaptarse a los tiempos que corren y los nuevos estilos de delinquir que asumen los malhechores, no hacerlo significa quedarse atrás y exponer a quienes debe proteger. Estamos seguros que si aplicamos aquello de “cuídate que te cuidaré”, gozaremos de mayor tranquilidad y reduciremos los índices delictivos en nuestro medio.

SACA PUNTAS

mas
SUMA

Los 783 estudiantes y plantel docente de la unidad educativa Esteban Migliacci, mediante la actividad del teatro están organizando un festival en el que revaloricen los valores de la familia.

RESTA

Cortes de energía eléctrica, inundaciones y semáforos quemados dejaron las primeras lluvias de la temporada, mostrando una ciudad que no está preparada para ninguna eventualidad climatológica, pese a las experiencias anteriores que debieron servir para tomar previsiones a las instituciones responsables.