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Don Pascual: Hay un alma que asustaba solo a los hombres






7 mayo, 2018

Los fantasmas no son algo de qué preocuparse, pues en su experiencia de vida, hay que tener más temor a los vivos, porque a los muertos ya no pueden hacer ningún daño, refiere este hombre, sobre los temores de las personas

SAÚL CARDOZO/ BOLINFO/ TARIJA

(elPeriódico- mayo 07/ 2018) No todos pueden ver un fantasma, pero hay quienes mantienen abierta la posibilidad de que existan, otros simplemente no creen en ellos, los consideran personajes ficticios enaltecidos en la creencia popular o por las películas de terror; para otros, como don Pascual, ahí están, quien sobrevive curando los huesos a las personas en Guerrahuayco.
Al iniciar la entrevista, manifiesta que lo que relatará puede que unos no lo crean, pero otros sí, porque depende de las creencias.
“Hace años en Tarija había una alma que asustaba solamente a los hombres, se trata de una hermosa mujer que camina por las calles oscuras de la ciudad, sobre todo, cuando la noche está muy avanzada, asustando a los que salen de las fiestas en estado de ebriedad, por lo que tal vez, no es de extrañar, pues se dice que los etílicos, además ven varias cosas que estando normales, nadie los ve”, relató.
Explicó que un día, su amigo que trabajaba como taxista, llegó a su casa en la noche y contó que fue llevando gente de las fiestas hacia el barrio Senac, pero cuando retornaba, en la bajada antes de llegar al surtidor, vio que una mujer joven, vestida de blanco, cruzaba corriendo la calle.
Cuando pasó la curva a la altura de las gradas del mirador, pensó que tendría una pasajera, pero no vio a nadie, sin terminar de percatarse que al lado derecho, en la medianera, estaba parada la misma señorita como mirándolo. Él entonces pasó de recto.
“No fue el primero en contarme ese hecho, después contaré el mío; sin embargo, varias personas que llegan a verme, se asustaron viendo a la mujer, lo que hago es curarles, no puedo contar mis secretos, pero los curo, porque ya no vuelven con ese problema”, dijo.
Refirió que al encontrar a esas mismas personas en la calle, le dicen que ya no han vuelto a ver a esa jovencita.

Cuento o realidad
Hay investigaciones científicas sobre los fantasmas que analizan el tema como una creencia muy fomentada por el cine, el teatro, la música y otros ámbitos, haciendo que el mito de los fantasmas creciera enormemente, tanto que millones de personas en todo el mundo afirman rotundamente que los han visto.
“También hay aparecidos en el lago San Jacinto, varios pescadores cuentan sus hechos vividos y me cuentan que por las noches, se suelen escuchar suspiros, como si fueran los últimos que se da en vida, porque además hay almas penando de los ahogados en el lago”, mencionó.
Pascual, cuenta que él comienza su vida rutinaria a las 4 de la mañana, con su recorrido habitual hasta donde se encuentra otro amigo en su comunidad, e indica que a veces al caminar va acompañado, no sabe de quién, pero va charlando los 20 a 25 minutos que tarda en llegar a la casa de su amigo.
“No tengo miedo, salgo cuando aún está oscuro, porque me gusta disfrutar del aire puro y cuando camino estoy con alguien, no me da su nombre, pero me acompaña charlando de cosas para mi trabajo, me da consejos de la vida”, apuntó Pascual, al relatar y mirar hacia el cielo, indicando que espera continuar ayudando a la gente para vivir en paz.

Creencias
Las almas condenadas son también una creencia con testimonios muy recurrente en este medio, hablando de que los niños que fallecen sin ser bautizados, quedan deambulando como almitas sin poder llegar a la gloria de Dios.
Se dice también que alguien que murió dejando asuntos pendientes, no puede pasar a mejor vida, por lo que anda penando y asustando a la gente viva.
Las religiosas, indican que estas historias parten de la única realidad referida a la idea concebida sobre los condenados, gente que no vivió en la gracia de Dios, de ahí surge el extremo al considerar que están cumpliendo una sentencia que vienen pagando por algo, llegando a la afirmación de que existe una vida fuera de este mundo, algo así como un inframundo.
“Las personas que creen que vivimos solos en este mundo están equivocados, lo que uno tiene que hacer, es seguir con la vida con los muertos o sin ellos, y si ven a uno de ellos, es que algo les quieren decir o guiar para que vayan bien”, finalizó, al acotar que si quieren conversar con él o ser tratados, solo deben ir hasta su comunidad, donde todos lo conocen. (eP).

EL APUNTE
Las anécdotas de las personas que trabajan por la noche

La noche generalmente está relacionada a fantasmas o aparecidos, es posible que los taxistas sean los más propensos a percibir estas presencias, sobretodo, los que trabajan en estos horarios, pero también los sienten los que viven en las casas antiguas o en el campo.
Si bien en la creencia católica existe un mundo espiritual, el hablar de fantasmas es considerar que hay personas que no están gozando de Dios, pero desde la fe, no existe tal tipo de cumplimiento de sentencias, por lo que solamente responden al imaginario popular.
Aunque se dice que las mujeres son más propensas a creer en fantasmas por un referido sexto sentido, que las hace más perceptivas, no hay datos científicos que lo confirmen.