LUN
OCT
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ROBANDO LIBROS… BORRANDO FIRMAS





3 mayo, 2018


Supuestamente se tenían ya más de 30 mil firmas de personas que pedían la revocatoria de mandato del alcalde de la ciudad de Tarija, Rodrigo Paz, faltaban unas 18 mil para cumplir un requisito establecido por la normativa vigente. Muchos creen que con las 48 mil firmas era suficiente para que el alcalde se vaya, no es asi, como dijimos, sólo se cumplía una condición de manera que el órgano electoral pueda actuar estableciendo el cumplimiento de otros elementos necesarios para que este trámite corra en serio.

Quien era el impulsor de este proceso, ahora sale a denunciar que lo atracaron, que lo encañonaron con armas de fuego y le robaron los libros, al parecer 250 libros. Una historia que tiene sus contradicciones porque al parecer también llegó a decir a otros, que lo golpearon… extraño suceso que no deja de llamar la atención abriendo interrogantes, como por ejemplo para explicar cómo hacía éste ciudadano para andar con 250 libros de actas a cuestas… a sólo 250 grs. cada uno serían más de 60 kilogramos, carga nada fácil de trasladar de un lado a otro. Lo cierto es que las miradas se van hacia quien supuestamente se vería perjudicado con esas firmas… pero no se puede pecar de irresponsable ni especulador, no podemos ni siquiera suponer que Rodrigo Paz y su gente están detrás de un hecho delictivo como este, no se trata de haberse levantando una mochila de un banco de la plaza, es un atraco, un robo agravado, un delito penal con varios años de cárcel. Absurdo sería pensar que Paz se arriesgue a tanto.

Por si caso, creemos que se debe iniciar una investigación aunque a la policia y a la fiscalía no llegó denuncia alguna del supuestamente atracado… por qué?, así como no podemos apuntar al alcalde tampoco podemos sugerir un auto robo, auto atraco, auto nada… en esta labor de informar, ya vimos de todo, hasta que no investigaron lo que si o si se debía investigar. Triste ver esta película con ambas versiones hipotéticas… la democracia se debilita con estos “cuentos” que poca gente se traga.