JUE
ABR
19

Lavandería a cielo abierto






15 abril, 2018

(elPeriódico-abril 15/2018) Pensar que ya es parte del paisaje, es casi imposible imaginarse el río Guadalquivir sin gente lavando su ropa o, lo que es peor, lavando sus autos, en especial en Tomatitas, hermoso balneario natural de otro tiempo que quedó olvidado y postergado por la depredación humana. Inolvidables y felices fines de semana, inolvidables veranos se vivieron ahí, hoy solo los saldos quedan y ese denominador común…gentes acabando con el río.
Igual sucede con quebradas que aún se salvan de la inmundicia total, como la que baja de Aranjuez al mismo río, sábado y domingo, aunque de lunes a viernes también, es aprovechada para que taxistas y algún particular, también limpien sus vehículos a pesar de la prohibición expresa y la denuncia constante.
El daño que se produce al medio ambiente es muy grande y otra vez, las autoridades no hacen nada para evitar que suceda, ahí y en todos lados, es un fenómeno muy parecido al de la extracción de áridos, todos lo vemos y sabemos sus consecuencias pero nadie hace nada. En el caso concreto, seguro que quien procede de esta manera piensa que por sólo lavar su auto no pasará nada, es que son cientos o miles que lo hacen y de manera repetitiva… y ahí tenemos las consecuencias. No se trata de vernos como un pueblo, se trata de no ser ignorantes ni ausentes de situaciones que nos afectan.