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14 actores que se odiaron en la vida real y no sabías






27 febrero, 2018

Agencias

Aunque estos actores participaron juntos en películas como amantes enamorados, detrás de cámaras se detestaban como verdaderos enemigos.

Cuando vemos los Premios Oscar, todas las celebridades parecen ser amigos.

Todos se saludan, se abrazan, sonríen, parecen extrovertidos, pero en realidad no sabemos si esa es su personalidad o si sólo están actuando.

Es posible. De hecho, tienen la capacidad de hacernos creer que conocen a una persona desde hace años en una película, aunque en realidad sólo conozcan a su compañero actor 10 minutos antes de comenzar a filmar la escena.

Tienen que usar sus dotes para cumplir con su trabajo y hacerlo con calidad; no pueden permitir que nada personal se interponga entre ellos y los otros actores, ya que todos están participando para lograr algo excepcional. Incluso si odian a su coprotagonista (como suele suceder en muchas series) tienen que fingir que es su mejor amigo sin mostrar ni un poco la realidad.

Los siguientes actores tuvieron que dejar a un lado sus diferencias frente a la cámara para hacernos creer que estaban enamorados, que eran amigos y que estaban pasando un buen rato, aunque en realidad estuviesen odiando todo el tiempo a su compañero más cercano de la producción.

Leonardo DiCaprio y Claire Danes

Película: Romeo + Juliet (1998)

Una de las parejas más encantadoras que se han visto en el cine, pero no todo era felicidad en el set. Claire Danes declaró en repetidas ocasiones que no se la pasó bien durante la filmación porque pensaba que DiCaprio era un inmaduro por jugar distintas bromas al elenco y al equipo de producción. Por su parte, el actor dijo que ella era demasiado seria y que no era nada divertida, pero afortunadamente ambos eran tan buenos intérpretes que nadie se dio cuenta y su química en pantalla es innegable.

No se sabe si su relación ha cambiado.

Ryan Gosling y Rachel McAdams

Película: The Notebook (2004)

Aunque el romance en la pantalla nos enamoró a todos y nos convenció de que los personajes eran genuinamente felices, detrás de cámaras la historia es muy diferente. De acuerdo con el director, Nick Cassavetes, los actores no se soportaban en el set, y se dice que Gosling pensaba que McAdams era poco profesional, tanto así que pidió que otra actriz actuara en las tomas que no requería a la protagonista porque “no obtenía nada de ella”.

De cualquier forma, los actores superaron su enemistad y comenzaron a salir dos años después del lanzamiento de la cinta, pero ese romance ya terminó.

Bette Davis y Joan Crawford

Película: Whatever Happened to Baby Jane? (1962)

Esta es una de las enemistades más insanas e increíbles en la historia del cine, tanto así que ya inspiró una miniserie que cuenta cómo dos de las actrices más importantes de su época se odiaban a tal grado que cometieron múltiples locuras con tal de hacerse todo el daño posible.

Se dice que Davis odiaba profundamente a Crawford desde antes de aparecer juntas en Baby Janeporque le había arruinado su camino al estrellato. Aunque ambas eran famosas, Davis llegó después a la escena y cuando llegó su momento de brillar, Crawford hizo anuncios que opacaron su momento. De igual forma, la actriz afirmó que Crawford le robó el hombre al que amaba y nunca pudo perdonarla por eso.

A lo largo de su carrera tuvieron otro tipo de enfrentamientos hasta que ambas actuaron juntas en la pantalla como dos actrices olvidadas. En la cinta, Davis pateó en la cabeza a Crawford tan fuerte que tuvieron que ponerle puntadas, y la aventó de las escaleras sin cuidado en una de las tomas. Su enemistad duró hasta la muerte.

Cuando murió Crawford, Davis dijo: «Nunca deberías decir cosas malas sobre los muertos, sólo buenas. Joan Crawford está muerta. Qué bueno».

Kenny Baker y Anthony Daniels (R2-D2 y C-3PO)

Película: Star Wars (1977)

Esto le romperá el corazón a los fans, pero C-3PO es un hombre despreciable, al menos eso piensa Kenny Baker, quien interpretó a R2-D2 en todas las películas clásicas de Star Wars. De acuerdo con el actor, trató de acercarse en múltiples ocasiones para hablar durante la filmación y en las giras de prensa, pero al parecer Anthony Daniels lo consideraba un inútil, así que siempre lo despreciaba y lo miraba “como si fuera un pedazo de mierda”, y en ocasiones le decía “hombre pequeño”, denigrándolo por su físico. Según Baker, Daniels no era simpático con nadie y siempre se mantuvo aparte. En una entrevista dijo «Nunca vi a Baker. R2-D2 ni siquiera habla. Bien podría ser una cubeta». Comentarios despreciables de un actor “profesional”.

Bill Murray y Lucy Liu

Película: Charlie’s Angels (2000)

Un desprecio inesperado nació durante la filmación de Charlie’s Angels en la que participó Bill Murray en el papel de Bosley. Ya que el protagonista de Groundhog Day es un profesional, la falta de talento de Lucy Liu le pareció tan notable que no pudo evitar mencionarle que era una mala actriz y que no podía actuar. La mujer, que también participó en Kill Bill, no se lo tomó muy bien y comenzó a soltarle puñetazos a Murray hasta que miembros del equipo intervinieron para separarlos.

Murray se rehusó a participar en la secuela y su relación con Liu nunca mejoró.

Gillian Anderson y David Duchovny

Serie: The X-Files

No esperaríamos que Mulder y Scully se odiaran, especialmente porque son uno de los dúos más importantes en la historia de la ciencia ficción y su química en pantalla es de envidiarse ya que se complementan a la perfección. Después de que comenzaron a surgir rumores de que ambos se despreciaban, Anderson (Scully) declaró que sí odiaba a su coestrella, pero que lo hacía de la forma en la que se odia a un hermano o a un familiar, en especial porque pasaron tanto tiempo juntos que se generó tensión entre ambos. Por su parte, Duchovny afirmó que solían pelear por cualquier cosa y ya no querían ni verse fuera del set.

Ahora que acabó la serie y sus nuevos episodios, quizá las tensiones han bajado, pero hubo un tiempo en el que Mulder y Scully no podían pasar más de cinco minutos en el mismo lugar.

Tony Curtis y Marilyn Monroe

Película: Some Like it Hot (1959)

Monroe y Curtis fueron pareja mucho antes de la filmación de esta cinta y su relación no terminó bien, por lo que la actriz mantuvo un fuerte resentimiento. Para su mala suerte, tuvo que actuar junto con su ex en Some Like it Hot, donde comparten varias escenas de romance en las que no se nota el drama que vivió cada intérprete en su mente. De acuerdo con Curtis, estar con Marilyn era como “besar a Hitler”. «Casi me ahogaba al meter su lengua hasta mi garganta a propósito», afirmó el hombre, con quien nunca logró reconciliarse.

Indudablemente demostraron dotes superiores al promedio al no dejar que su odio se interpusiera en sus interpretaciones. Estos actores cumplieron con sus objetivos a pesar de despreciar a sus coestrellas. Es una prueba más de cómo los actores nos pueden hacer creer cualquier cosa, así que quizás esas sonrisas y gestos amistosos en los Oscar no sean más que un espectáculo para quienes vemos desde casa.