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10 ensayos que te harán más inteligente






24 febrero, 2018

Cultura Colectiva

De la misma forma que Borges describió a la biblioteca más grande de nuestro universo perceptible, el conocimiento está flotando a nuestro alrededor a la espera de que lo tomemos. Los lectores borgianos —aquellos que crecieron junto con el escritor— podían excusarse de no saber tal o cual cosa porque para ese lejano 1941 costaba una fortuna estar adscrito a alguna revista de divulgación científica o literaria cuyo contenido era de primera calidad. ¿Cuál es nuestro pretexto para desconocer tanto? Basta teclear una palabra para que un librero virtual nos presente los millones de resultados disponibles.



Quizá ése sea el más grande malestar de la posmodernidad, que el conocimiento es inmediato y no tiene sentido perder el tiempo en saberlo ahora si podemos aprenderlo justo en el momento que lo necesitamos. Para qué leer hoy “La fenomenología del espíritu” si aún no es momento de debatir sobre el concepto de ciencia pura y su deducción. Mejor lo dejamos para después, al fin que el propio Hegel fue el primero en decir que el placer y la alegría que genera la exploración del saber está en la búsqueda de la verdad, mas no en el hallazgo en sí.

Otra excusa sería que la tecnología sensibilizó nuestra intuición y ahora los procedimientos se aprenden sobre la marcha. Para eso está Google que lo sabe todo. El problema es, como dice Kant, que “la intuición es el modo de conocimiento en el cual el objeto conocido se encuentra presente, ‘en persona’, ante el sujeto que lo conoce“, pero sólo es posible en la intuición empírica o sensible, no en la intelectual. Para ser listo hay que leer y punto. Dejemos las excusas a un lado y empecemos a conocer en este preciso instante.

“Tratado sobre la tolerancia” (1762) de Voltaire

Voltaire escribió uno de los mejores discursos a favor de la libertad de culto e invita a la tolerancia entre las religiones, atacando con dureza el fanatismo religioso. Critica las guerras religiosas y dice que son una práctica absurda y bárbara. A tantos años de su publicación, es momento de retomar el texto y pensar en el mundo que nos rodea.

“De los caníbales” (1595) de Michel de Montaigne

El ingenioso Montainge critica las reacciones que tienen las personas cuando se enfrenten a una ideología diferente y afirma que “uno llama barbarie a lo que es ajeno a sus costumbres”. En el ensayo describe la sociedad de un pueblo que practica el canibalismo, un acto habitual y positivo. Así demuestra que el individuo “civilizado” es el más salvaje e irracional para otro grupo.

“Picasso: el cuerpo a cuerpo con la pintura” de Octavio Paz

Octavio Paz fue un hombre de conocimientos universales. Podía hablar de la filosofía china y después pasar a la filología clásica. Este salto de saberes está concentrada en una serie de ensayos que publicó. En esta pila de ideas se encuentra un análisis y reflexión magistral sobre uno de los pintores más importantes de su época. “Todo lo que, en otras épocas, lo habría condenado al ostracismo social y al subsuelo del arte, lo convirtió en la imagen cabal de las obsesiones y los delirios, los terrores y las piruetas, las trampas y las iluminaciones del siglo XX”.

“Las dos caras de la ciencia” de Richard Levins

El avance en las ciencias colocó al ser humano en la cima del mundo. Puede controlar todo y gozar de la naturaleza casi a su antojo. Pero no todo es felicidad. Richard Levins pretende mostrar que la esencia de la ciencia no es meterse en un laboratorio enfundado en una bata y utilizar aparatos complejos, o bien, matematizar a partir de datos sin sentido para desvirtuar la realidad social, sino formar conocimientos críticos con un fin social de acuerdo a la naturaleza de la misma.

“Esto no es una pipa” de Michel Foucault

Para Foucault, este ensayo sobre Magritte es una ocasión para retomar los temas de las palabras y las cosas. La polémica que desató Magritte con su obra confundió a todo el público: ¿Es o no es una pipa? La respuesta es sí lo es y no lo es, dependiendo del campo semántico en el que se hable, así como del significado y significante.

¿Podrás descifrar el enigma semiótico?

“Sobre la mentira, el mal y la crueldad” de Slavoj Zizek

Zizek parte de la obra “El gran cuaderno” de Agota Kristof para realizar un comentario sobre los puntos contradictorios de la moral cuando un caso aislado altera su significado para la persona que hace el mal y quien la recibe. Para este libre pensador “los torturadores no están más allá del bien y del mal; están por debajo de éste. No transgreden de forma heroica las reglas éticas que compartimos; simplemente carecen de éstas”.

“No mires atrás: nostalgia y retro” (2013) de Simon Reynolds

Simon Reynolds es historiador y amante de la música. Él creció en los 80 cuando el post punk comenzaba a mezclarse con el género eléctrico. A tantos años de su adolescencia se da cuenta que siente una atracción melancólica hacia su pasado. Es en ese momento cuando se pregunta por qué la nostalgia nos hace anhelar lo que ya acabó y vivir atado a un fantasma. Más que un relato de género, Simon presenta una reflexión antropológica sobre la nostalgia de lo retro.

“Cartas a Eugenia” (1768) de Holbach

Muy al estilo de Voltaire, Holbach vuelve a padecer los prejuicios religiosos y culturales de un grupo social. Como tenía que expresar su descontento de alguna forma, se apoyó en la relación epistolar de su compañera Eugenia para demostrar de una manera elocuente que el hombre no necesita de la religión u otras instituciones para comportarse bien y tener una vida plena.

“La traición de los intelectuales” (1927) de Julien Brenda

En este insólito ensayo, Julien Benda denuncia cómo en el pasado existían personas que se dedicaban a servir de guías intelectuales para la ciudadanía. Sin partidismo de ningún tipo, han manipulado y arrastrado a las masas a lugares lamentables. Destaca, además, que el fortalecimiento de los nazis se debe a una traición de los intelectuales.

“La cultura” (1999) de Dietrich Schwanitz

Dice Schwanitz que en este libro está “todo lo que hay que saberde historia, literatura, arte, música, filosofía, geografía, política y lógica. La obra enciclopédica sirve como remedio a todo el desconocimiento que padecemos, sólo hay que leerla con precaución porque retoma ideologías del occidente desde un punto de vista humanístico. Aún así, es un buen ejercicio de lectura.