MIE
FEB
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​La juventud y los políticos, en nuestro departamento





7 febrero, 2018

 

Hemos titulado éste trabajo de esa forma y no “la juventud y los partidos políticos”, por una  sencilla razón, pues los planes de gobierno de cualquier partido político, ya sea de derecha, izquierda o centro (-aunque  no estoy de acuerdo con esta clasificación obsoleta-  para mí todos los partidos políticos tienen el mismo rostro) en sus planes de gobierno contemplan grandes e interesantes promesas en beneficio de nuestra juventud, que en campañas eleccionarias,  se ven amplificadas  con mucha creatividad e imaginación por los actores principales: LOS POLÍTICOS. Ellos dicen tener la solución para todos los problemas de la juventud  y les inundan con promesas, como: crear puestos de trabajo, convocar a concurso de méritos los  puestos de trabajo, becas  de posgrado, programas de vivienda, participación  en los cargos políticos, créditos para jóvenes innovadores, cursos de capacitación técnica, créditos blandos para el agro,  salud gratuita, apoyo a los deportistas,  etc. Pero  la realidad es otra, nada de estas promesas se cumplen. Por ello  nuestra juventud les da poca credibilidad a nuestros políticos,  se han desencantado de la política gracias a “ELLOS”  y la indiferencia que muestran en los actos políticos es una prueba irrefutable que están cansados de tantas mentiras. La indiferencia con que los jóvenes ven los procesos electorales se debe a que los políticos los han desilusionado con tantas promesas incumplidas. Tanta demagogia de los candidatos, eso es una desmotivación para que no les interese por quien votar.  Jóvenes indiferentes, les da lo mismo cualquiera que llegue al poder saben que no les reportará ningún beneficio, los políticos han descuidado a la juventud. Se han convertido (LOS POLÍTICOS) en una élite de privilegiados con mucha soberbia  para articularse con las aspiraciones del pueblo y con  mayor énfasis  para aproximarse con pasión a los nuevos votantes.

Como Rector y docente universitario, he tenido y tengo la oportunidad de conversar con jóvenes tanto de la ciudad como del campo, sus sentimientos son parecidos, tienen poco interés en la política, a los políticos los ven como personas que solo les interesa el poder,  están convencidos que los políticos les han descuidado y sienten que algunos políticos tienen que ver mucho con la corrupción, pero si tienen un fuerte compromiso con la democracia y con el futuro de Tarija. Se sienten importantes, porque saben el valor de su voto (según proyecciones de población para las próximas elecciones aproximadamente ciento treinta mil jóvenes estarán habilitados para votar de una población también aproximada de 370.000 personas), ellos saben que pueden ser determinantes en el resultado de  las futuras elecciones en nuestro Departamento.

Los políticos que deseen ganar las próximas elecciones, deberán considerar en serio a la juventud, son un sector estratégico de la sociedad, que deben ser tomados en cuenta en los procesos de desarrollo económico, político  y social del  Departamento, de donde las propuestas de  políticas públicas dirigidas a la juventud(especialmente del empleo) revisten capital importancia, los políticos no pueden ni deben ignorar a nuestra juventud y como  decía KOFI ANNAN “Una sociedad que  aísla a sus jóvenes, corta sus amarras; está  condenada a desangrarse”.

 Los políticos para conquistar el voto de la juventud, deben entender sus  legítimos derechos que ellos tienen a ser partícipes y actores para contribuir con su visión a edificar  nuestro Departamento en el cual quieren vivir. Ellos tienen mucho que decir y aportar.  A los jóvenes les seduce transformar las cosas, son diligentes, mientras que a la política la ven inerte. Quieren transfigurar todo, a veces con exagerada premura, porque ellos mismos, a causa de la adolescencia, están también en constante cambio biológico, se entusiasmaron con los nuevos estilos de comunicación: tuitear, googlear o guasapear se constituyen para los jóvenes  en  fuente inagotable de socialización y de viralización. Los jóvenes quieren ser el presente, están dispuestos a cambiar las cosas para bien, son generosos, solidarios, honestos y comprometidos con causas justas. Los políticos deberían aprovecharlos en el buen sentido de la palabra. “Ellos se conectan mejor con la antigua filosofía de los sabios griegos  que decían –todo se mueve, nada está parado-“. 

Parafraseando a Alejandro Serrano-jurista y filósofo nicaragüense- diríamos “En Bolivia hace falta más presencia de la juventud como fuerza vital y corriente histórica. Son los jóvenes lo que tienen más posibilidades de salvar los obstáculos que han resultado inconmensurables para generaciones pasadas. Son los jóvenes los que están en mejor posición para hacer posible el entendimiento impedido por pasiones y ambiciones políticas y económicas”

 Sería saludable para las aspiraciones de los políticos, tomen en cuenta el mensaje que les envía Zenaida Bacardí de Argamásela-escritora  cubana-, cuando expresaba “El joven no es un huésped, ni un extraño, ni un descabellado…Es una nueva  promesa, un nuevo amanecer….Un nuevo hallazgo”.
“Tal vez algún día dejen a los jóvenes inventar su propia juventud” –QUINO-
Carlos Cabrera Iñiguez

Docente universitario