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​Los fracasos de la feria de la papa





23 enero, 2018

Por Jhonny Fernández

Que deja la feria de la papa en San Andrés, sino solo una estela de botellas a lo largo de la carretera. Me llama la atención que la feria de la papa de San Andrés lleva el título de Feria departamental, es decir de todo el departamento. Es llamativo también que esta es la 35° versión de dicha feria y la verdad es que deja mucho que desear el concepto que se tiene de feria. Explico un poquito mi molestia. Pasaron 35 años desde que se viene desarrollando la feria y nunca hemos visto una rueda de negocios. Una rueda de negocios que permita a los productores de papa ofertar directamente sus productos con grandes compañías dedicadas a la comercialización de productos fabricados a base de papa. Hemos visto stand multicolores, grupos musicales rimbombantes uno más grande que el anterior, pero jamás una rueda de negocios.
Se imagina por ejemplo usted, dada las cualidades nutritivas, de calidad y  de sabor  de la papa de la zona; a sus productores,  cerrando acuerdos para el aprovisionamiento con empresas de la talla de Lay¨s y Pringles en Bolivia. A microempresarios productores de papa, firmando acuerdos con las principales cadenas de restaurantes de Tarija, para proveer de materia a sus cocinas. Incluso productores de papa que puedan, a precios razonables y benéficos para ambas partes, aprovisionar de papa a las vendedoras de los distintos mercados, en una suerte de entrega directa en la cocina. La firma de un primer acuerdo de acercamiento, para la creación de una planta industrializadora de la papa, con la finalidad de evitar pérdidas cuando el producto baja de precio. Pero nada de esto se da porque los organizadores de la feria de la papa están ocupados en otras actividades, como la coronación de una reina de la papa. Sí, es más importante coronar una Reyna, que crear un ambiente propicio para los negocios que genere mejores ganancias a sus productores.
También es llamativo que en 35 años no se haya podido concretar la venta de ningún derivado o una industria como tal. Vaya usted a la feria de la papa y el estand donde se exhiben los productos comprende de una carpa, adornada con globos y  serpentina; unas cuantas chacras y choclos y en húmedo suelo sus cuatro bolsas de papa a la venta. Ni siquiera la presentación mejoro en estos 35 años. Si alguien hace productos derivados de la papa, los realiza solo para la exhibición, muy rara vez para comercializar, como si no existiera mercado para dichos productos. Aparte de la gastronomía chapaca solo se ofrece papas con queso, como si no existiera creatividad para innovar. Pero y es que la culpa no es del productor, la culpa la tienen quienes dirigen las diferentes secretarias de fomento a la producción en la gobernación, subgobernacion y alcaldía, quienes no miran más allá de esas cuatro bolsas en el suelo, que el productor vende al mismo precio o más caro que en la ciudad. Jamás se habló de por ejemplo darle valor agregado a la papa, si se habló de los conjuntos que iban a estar presentes.   
Sin ser hábil conocedor del tema uno de los productos con los cuales podrían dar valor agregado a su producto es con la venta de puré de papa en cajas, que no es otra cosa que papas cocidas y aplastadas, que fueron sometidas a un proceso de deshidratación en un secador de tambor hasta que solo les queda un 5% de humedad y que son fácilmente vendidas y servidas en cualquier mesa. También podríamos hablar del fomento a la creación de fábricas de “chips” de papa, que son muy apetecidas en el mercado local y nacional. La creación de empresas que entreguen la papa pelada y cortada, como se hace en otras partes del mundo; y aunque usted no lo crea genera buenos réditos para los  productores que solo invierten en una maquina peladora de papa y el producto se entrega directo a los restaurantes para su comercialización. Una panificadora que haga de pan de papa, que es superior en calidad y durabilidad al pan de trigo. Las fábricas de almidón, la extracción de etanol de la cascara de la papa, La harina de papa. Todos y cada uno de estos productos tiene gran demanda y mucho futuro para pequeños y grandes inversores así como para sus productores. 

El problema radica en nuestras autoridades que no hacen nada para fomentar una industria de la papa, que permita al productor darle un valor agregado a su producto. Ahora, en la actual feria de la papa. Cuantas empresas de agroquímicos cerraron negocios con los productores, le apuesto que ninguna. Cuantas empresas de tractores agrícolas participaron o vendieron maquinaria en la feria de la papa, le apuesto a que ninguna. Cuantas empresas de microcréditos para la producción se presentaron o generaron préstamos para el agricultor, la respuesta sigue siendo la misma, ninguna. Cuantos seguros agrícolas se vendieron, ninguno. Cuantos acuerdos, contratos y ventas mayoritarias se cerraron, ninguna. Todo esto como resultado de la falta de visión de nuestras autoridades para crear ambientes favorables para generar negocios o de un incentivo que vaya a la industrialización del producto, más allá de simples globos y serpentinas en un toldo frio y vacío.