LUN
SEP
24

Libros de los que nadie te habló en la Universidad






22 enero, 2018

Cultura Colectiva 

Que levante la mano aquel que no haya leído decenas y decenas de libros durante su estancia en la Universidad. Por cuatro años, los estudiantes están inmersos en páginas, letras e historias creadas por escritores talentosos que hacen de la literatura un mundo completamente diferente y bello ante nuestros ojos. Un estudio realizado por el sitio web, Universia, reveló que a pesar de que cada alumno universitario tiene que hacer como tareas, investigaciones y escritos, la mayoría se da el tiempo de leer algo que les genere placer, aunado a títulos que los profesores les encomiendan.
Así, encontraron que el libro más leído, tanto por gusto como por tarea, es Cien años de soledad de Gabriel García Márquez, le sigue Rayuela de Julio Cortázar, Las venas abiertas de América Latina de Eduardo Galeano, Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra y La Biblia. Durante cuatro años, la mayoría de los universitarios eligieron textos clásicos, pero también figuran sagas como Harry Potter o El señor de los anillos, textos de historia como Historia del siglo XX de Eric Hobsbawm, filosofía como El péndulo de Foucault de Umberto Eco y algunos resbalones como El alquimista de Paulo Coelho.
En dicho estudio se le solicitó a un grupo de más de 300 estudiantes que enumeraran sus 10 libros favoritos y el motivo por el que lo leyeron, la mayoría se adentró a los títulos por recomendaciones de profesores o de compañeros. Además, una gran parte del profesorado prefiere que su alumnos se involucren en la literatura por sí mismos, mientras ellos les dan únicamente un pequeño empujón a la literatura en medio de un mundo ajetreado lleno de insomnio, cansancio y nuevos conocimientos. Sin embargo, siempre falta un poco más y hay títulos que no son recurrentes en clase, por el contrario, son escasos o nulos, pero son dignos de leerse.
Decamerón (1351)
Giovanni Boccaccio
Durante 10 días, los personajes de la narrativa relatan sus propios cuentos. Bocaccio los divide en jornadas y en cada una de ellas, el protagonista habla de diferentes cosas, es decir, hay algunos momentos en los que cuentan historias de amor, otros en los que hablan de grandes hazañas y otros más de su inteligencia. Boccaccio no es el primero en hacer esto, recordemos el Hexamerón de San Ambrosio, libro con el que Bocaccio trató de hacer una analogía.
Ulises (1922)
James Joyce
Se dice que los dos personajes principales de la novela, Leopold Bloom y Stephen Dedalus, son álter egos del autor. Dividida en 18 capítulos, Ulises es una novela larga y está escrita con un vocabulario complicado. Al principio podría parecer una historia caótica, al grado de que Joyce fue acusado de obscenidad; sin embargo, los críticos y los propios lectores no tardaron mucho tiempo en darse cuenta de que la obra es mucho más compleja de lo que parece, ya que Joyce hace un vínculo con la Odisea de Homero, lo que lo posicionó como un genio literario.
El despertar de Finnegan (1939)
James Joyce
Durante 17 años, Joyce se asentó en París donde escribió esta novela, que publicó apenas dos años antes de su muerte en 1939. Es experimental y por lo tanto es difícil de entender; no obstante, es una de las obras obligadas cuando te gusta la literatura. Con 17 capítulos (uno por cada año que tardó escribiendo) divididos en 4 libros, la novela se desarrolla despacio, pero con cierto ritmo. No existe una sinopsis como tal, ya que los personajes y su trama suelen confundir al lector, por lo que es difícil para los críticos hacer una reseña; sin embargo, luego de ser leído varias veces, adquiere sentido. Aún con ello es difícil entenderlo y explicarlo.
En busca del tiempo perdido (1913)
Marcel Proust
En esta obra se exploran los recuerdos del narrador y cómo es que las memorias forman vínculos con el futuro. Se divide en siete partes en las que Marcel, el joven protagonista, lucha por ser escritor; sin embargo, su objetivo se ve mermado por las tentaciones de todo tipo que se topará en el camino, lo que le hará pensar si está o no listo para luchar en contra de todo y lograr su objetivo o simplemente está hecho para entregarse al placer y la diversión.
“Heike Monogatari”
Traducido al español como “Cantar de Heike”, este es un poema clásico de la literatura japonesa, el cual ha dado paso a muchas leyendas, personajes e historias clásicas y épicas. Cuenta con 12 libros muy pequeños y un epílogo. En ellos se narra, principalmente, la lucha por el poder, así como la exhibición de personajes heroicos y mujeres valientes. Hay batallas, tragedias y alegrías. Es un recuerdo del pasado y cómo éste se refleja en el presente y el futuro de las generaciones.
Las once mil vergas (1920)
Guillaume Apollinaire
Aunque al principio, Apollinaire se intimidó y prefirió publicar este libro con sus iniciales y no con su nombre real, debido a la intensidad de la historia, los surrealistas lo consideran como una pieza clave del movimiento artístico. El libro se abrió a las grandes esferas y logró posicionarse como uno de los más leídos a principios del siglo XX. Con narraciones muy explícitas, el erotismo y pudor literario cobró otro nivel, mezclando: necrofilia, pederastia, amor, brutalidad y placer.
1Q84 (2010)
Haruki Murakami
El detective Ushikawa tiene una última misión en su carrera policíaca. Consiste en comprobar si Aomame, una bella joven, es digna de confianza para trabajar con el jefe. A pesar de haberle dado toda la libertad y permitirle entrar en su círculo, ella los traiciona cometiendo un asesinato brutal por el cual es perseguida. En silencio y a la distancia, ambos crean un vínculo emocional, por ello, aunque estén lejos uno del otro, saben que están bien y sus ganas de mirarse y encontrarse son infinitas. No importa si es para asesinarse o para algo más, el destino debe reunirlos en ese mundo fantasmagórico y enigmático.
Seda (1996)
Alessandro Baricco
Baricco dice no haber escrito una novela, tampoco un cuento, ni un relato, es simplemente una persona que cuenta “algo”. Es una historia de amor que mezcla deseos, pasiones y dolores que al leerlos, seguro sentirás empatía, pero no hay necesidad de nombrarlos; simplemente, ocurren. En él se encuentra un erotismo suave, pero persistente, lo que la hace deseable y fácil de leer.