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El programa de voluntariado que te paga vivienda, alimentos y transportes aéreos






12 enero, 2018

Cultura Colectiva

Debemos sentirnos orgullosos de vivir en América Latina, lugar donde las flores colorean el paisaje y las calles están llenas de risas causadas por el  jolgorio cotidiano.
Nuestra gente es la muestra de tenacidad, apoyo y esperanza, actitudes que transformaron la historia y nos colocaron en un estado de libertad y equilibrio. El devenir de nuestras naciones se han ido desviando a distintos panoramas, pero en esencia seguimos siendo los mismos, así que es momento de volver a unir fuerzas para sanar las heridas que aún están abiertas.

Desde la época de la conquista, los diferentes países de Latinoamérica han estado luchando por su bienestar. Fuimos víctimas de abusos y opresiones. Se derramó sangre de nuestras familias debido a la avaricia y el engaño.
Aún con todo el dolor nos sobrepusimos a la adversidad. Años más tarde, cuando alcanzamos nuestra independencia, nos enfrentamos al problema de ordenar el alboroto que dejó el hombre extranjero en nuestras tierras.

Siguiendo nuestros instintos logramos una nación organizada. Hubo muchos errores porque aún seguía presente la sombra de la bestia diabólica, pero poco a poco fuimos purificando nuestra alma. Cuando por fin nos emancipamos del viejo continente llegó el momento de crear una identidad, un rostro con sintiéramos una identificación. Ahora sí podíamos sentirnos orgullosos de nuestro pasado y presente. Así vivimos mucho tiempo hasta que la desgracia volvió a caernos.

Las dictaduras se hicieron presentes en diferentes lugares de Latinoamérica. Hubo muertes, desgracias y muchas lágrimas derramadas. Esta fue la segunda más grande herida para nuestra historia.
Con todo y los malos pronósticos, encontramos una luz pequeña para guiarnos. Resistimos, luchamos y volvimos a salir adelante, demostrándonos una vez más que cualquier obstáculo puede ser sorteado si somos solidarios. No importa la magnitud del problema o la adversidad, si luchamos con nuestro corazón de plata y bronce saldremos victoriosos. Lo más importante es apoyarnos los unos con los otros como lo hemos hecho durante mucho tiempo.

En esta ocasión la organización América Solidaria está haciendo un llamado para que tratemos de sanar una gran herida de Latinoamérica. Ellos buscan superar la pobreza infantil desarrollando proyectos de salud, educación y desarrollo productivo liderado por profesionales voluntarios.
Su trabajo será involucrarse con las comunidades más vulnerables del continente para “cambiar las miradas, transformar las relaciones y generar acciones de justicia continental”.

¿Quiénes pueden apoyar?

Cualquier ciudadano de América que cumpla con el perfil profesional de educador, educador diferencial, fisioterapeutas, psicólogos, administrador de empresas, ingeniero industrial, terapeuta ocupacional o trabajador social.

¿Qué ofrece el programa?

Las personas que quieran apoyar a comunidades necesitadas de Chile, Haití o Perú durante un año, tendrán cubiertas las necesidades de alimentación, vivienda, traslados aéreos, traslados terrestres, vacunas, visa, seguro médico para emergencias y 100 dólares mensuales para gastos personales.

¿Cómo te postulas?

Para participar en el programa América Solidaria, los aspirantes deberán llenar un formulario en línea que se encuentra en el siguiente enlace. La convocatoria abrirá en octubre y cerrará en diciembre.

¿Cuál es el beneficio?

Ser voluntario es una experiencia de vida única e irrepetible. Apoyar a las personas más necesitadas nutre el espíritu y el corazón. El universo redituará cada gota derramada con energía positiva que se convertirá en buenos augurios. Y por sobre todas las cosas, actuar cambiará el rumbo de nuestro mundo. Si tanto nos quejamos de los errores es momento de actuar y hacer la diferencia.


Ser voluntariado en América Latina cambiará el rumbo de nuestra realidad. Si antes unimos fuerzas para remediar cualquier clase de problema es momento de hacerlo nuevamente y atender el sufrimiento que viven los niños latinoamericanos.