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SEP
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EDITORIAL





4 enero, 2018

INESTABLE GESTION EDIL ESTE 2018
Hemos ya anticipado un duro año para el alcalde de la ciudad de Tarija, Rodrigo Paz, si continúa la forma de tomar decisiones y de aplicarlas, de insistir en ese método seguro su aceptación seguirá cayendo, la autoridad en primera instancia parece muy receptiva pero en los hechos no se mueve ni un centímetro, dejando entrever una faceta que cada vez gusta menos a la gente.

Este 2018 podría significar la pérdida de gobernabilidad en el Concejo Municipal y en muchos barrios, por el rompimiento con los hermanos Rosas, por un lado Francisco, vicepresidente del ente deliberante cuyo voto le es muy necesario para mantener la mayoría en las votaciones, que al parecer la perderá, lo que podría hacerse evidente cuando se trate el contrato del ya polémico puente 4 de julio, obra cuestionada por su costo millonario y también por su “muy grande parecido” con otra de España. Pero ese sería el mal menor, ya que con la pérdida de esa mayoría, muchos contratos y acciones ejecutivas podrían rebotar y encima dejar escapar la presidencia que está en manos de Alfonso Lema, fruto de un acuerdo pre electoral, quien ha sabido responder de acuerdo a lo esperado. Los tres votos del MAS se sumarían a los tres de los disidentes de Unir, dejando los otros cuatro de esta fuerza junto al de Alan Echart de U-da, quien ha sido igual de consecuente que Lema el momento de fijar su posición.

Por el otro está Edwin Rosas, eslabón importante en la dirigencia vecinal que hoy es más que una piedra en el zapato del alcalde, también está por verse cuánto gravita realmente en los barrios y que tan molestoso puede resultar para una gestión edil, subestimarlo sería un error pero esa parece ser una característica de Rodrigo Paz, que ya ha perdido varias pulseadas, tal vez por no poner una dosis más generosa de humildad en sus conflictos.

También podría pasar que ante el desequilibrio ocasionado por Rosas en el Concejo, “por debajo de la mesa” se estarían trabajando alianzas alternativas y hasta coyunturales, a ser usadas cuando se las necesite, ¿ a qué costo o a qué precio?… difícil saberlo o decirlo, pero que se harán muy visibles y evidentes en su momento. Estaríamos presumiendo la práctica de la política tradicional, la que vimos siempre, la que se arreglaba entre pasillos y también “entre gallos y medianoche”. Sería una hábil jugada que le permitiría a Paz romper esa dependencia oficialista construyendo una bancada funcional “de vez en cuando”, pero útil en situaciones decisivas.

Sólo es cuestión de esperar y sabremos qué sucederá en realidad y cómo se acomodarán las fichas de aquí en más, aunque en política todo es posible y por lo que hemos visto hasta ahora, de lo que menos se puede hablar es de principios y lealtades sólidas.