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Si amas alguna de estas películas no sabes nada de cine






2 enero, 2018

Cultura Colectiva

Existen dos tipos de personas: las que creen saber de películas sólo porque todos los fines de semana ven maratones de cientos de filmes, y los que genuinamente tienen conocimiento sobre el cine.

¿Cómo diferenciarlas?

Fácil. Los primeros son los que crean argumentos sin bases en comentarios de Facebook, defienden a capa y espada todas y cada una de las películas que amaron genuinamente y las que saben que la crítica admiró, y nunca aceptan comentarios cuando les dicen que un filme no es tan bueno como parece. Los segundos no tienen la necesidad de discutir, ya que suelen ser abiertos. Escuchan las opiniones de los otros, además de crear la suya, y a partir de un criterio bien formado (el cual puede crecer a lo largo de los años gracias a la experiencia de ver distintos tipos de películas) crean un comentario específico y sustentado sobre por qué una película es buena o mala.

Asimismo, los primeros se suelen aferrar a directores mainstream, obras que han ganado decenas de premios e ignoran que detrás de la industria existe una mafia que sólo se interesa en popularizar y darle difusión a las películas que más dinero puedan generar. Mientras tanto, los segundos optan por “desmenuzar” todas y cada una de las obras que observan para saber si genuinamente se merecen el respeto que tanto les adjudican los Globos de Oro o los Premios Oscar.

Así que, si te gustan cualquiera de las siguientes películas, lo más probable es que seas de ese primer segmento que sólo se deja llevar por la popularidad y lo que el resto de la gente dice. Desde los éxitos mainstream que ganaros premios Oscar hasta obras infantiles con nada de pasión, estas son algunas de las peores películas que la gente que no sabe de cine ama hasta el final.

Titanic (1997)

James Cameron

Para los más expertos de la crítica cinematográfica, aún es insólito que una obra tan mediocre, aburrida, predecible y extremadamente sentimental se haya convertido en una de las cintas más taquilleras de la historia, y que haya arrasado con los premios Oscar del año en que fue lanzada. La misma Kate Winslet, quien interpreta a Rose, ha admitido que es la peor actuación de su carrera y que gran parte del guión carece de sentido. Cameron es conocido por exagerar todo lo que presenta en pantalla y es esa mezcla de elementos superficiales y extremadamente plásticos lo que hace de este trabajo algo completamente mundano. Lo único que llama la atención son los efectos, algunos momentos que parecen genuinamente espontáneos y la cara bonita de Leonardo DiCaprio, quien tampoco está muy orgulloso de haber participado en esta cinta.

Avatar (2009)

James Cameron

James Cameron posiblemente es el peor director que Hollywood ha producido, y es que, a pesar de que sus trabajos tienen millones de dólares de inversión, el producto siempre termina siendo una historia absurda, carente de originalidad, estilo y personalidad. Avatar es la prueba más fiel de ello. No sólo es un robo de otras historias anteriores de la cultura occidental y oriental, sino que actualmente nadie la menciona como un parteaguas, sino como un simple capricho de un realizador consentido. Al igual que Titanic, depende por completo de los efectos especiales y su guión es tan aburrido que resulta completamente irrelevante. Lástima que su éxito con el público mainstream derivará en algunas secuelas que seguramente serán tan malas como la primera.

Armageddon (1998)

Michael Bay

Michael Bay es tan mal director que, actualmente, es visto como un chiste dentro de la industria. Armageddon fue su primer éxito internacional y también el proyecto que lo delimitó como un cineasta mediocre que prefiere mirar explosiones y momentos incómodos que entramar una historia convincente. Ben Affleck, uno de los protagonistas, señaló lo ilógico del guión durante el comentario que grabó para la cinta, afirmando que sería más fácil enseñarle a un grupo de astronautas a taladrar un hoyo, que enseñarle a un grupo de mineros a convertirse en hombres del espacio, y esa es sólo una de las tantas incongruencias que invaden una clásica historia tonta norteamericana.

The King’s Speech (2007)

Tom Hooper

El problema con este filme no es que sea malo, sino que es absolutamente mediocre. Usa un recurso desgastado para contar una historia de superación que ha sido repetida a lo largo de la historia del cine comercial una y otra vez. La fotografía, el guión, score y actuaciones son buenas porque se mantienen fieles a una fórmula; no intentan trascender ni crear algo que deje una marca en la historia del cine. Existen historias similares que llevan el género un paso adelante, pero ésta es sólo una película olvidable de la cual nadie hablará en los próximos años.

Les Misérables (2012)

Tom Hooper

Otro filme que demuestra que Tom Hooper puede crear una historia emotiva, pero la convierte en la más aburrida y menos interesante de la historia. Al principio se pensó que adaptar la obra de teatro basada en la novela de Victor Hugo era una tarea imposible; aunque no lo fue, resultó completamente superficial, no logró capturar la esencia dolorosa de los personajes y el resultado parece una versión hollywoodense de cualquier cuento dramático escrito por un guionista norteamericano. El casting es uno de los peores en los últimos años, los números musicales no se comparan ni un poco a los musicales europeos influenciados por el espectáculo teatral y, aunque visualmente es atractiva, no explota los elementos fílmicos esenciales para explorar las emociones de los protagonistas.

Alice in Wonderland (2010)

Tim Burton

En definitiva ésta es la peor película de Tim Burton. Es una pésima adaptación de un libro legendario, la peor burla a la inteligencia de las personas y un espectáculo grotesco que, en vez de parecer creativo, se asemeja a una explosión de color que carece de todo sentido visual. Johnny Depp en una de sus peores actuaciones no logra llevar el peso de personaje fundamental. El diseño de personajes es el más absurdo en la historia del director y su mediocridad llega a un punto tan alto que da como resultado una historia sin sustancia.

The Man in the Iron Mask (1998)

Randall Wallace

Aunque este filme se transmite seguido en televisión abierta, no significa que es buena. The Man in the Iron Mask es un desperdicio enorme de talento de producción y de los actores. Basada en los personajes de las novelas de Alexandre Dumas, este filme dramático termina siento cualquier otra película de acción de época con un uso extenso y absurdo de elementos históricos que nunca terminan de encajar. Fue destrozada por la crítica en su tiempo pero, a pesar de eso, muchas personas aún la señalan como una de las mejores películas de DiCaprio, cuando, en realidad, es todo lo contrario.

Jack (1996)

Francis Ford Coppola

Otra cinta que aparece seguido en la televisión y que también es uno de los peores trabajos que mucha gente admira. Después de que Francis Ford Coppola dirigiera clásicos legendarios del cine como The Godfather y Apocalypse Now, decepcionó al mundo del cine con esta tonta historia sobre un niño que crece a un ritmo más acelerado que una persona normal. Aunque el humor de Robin Williams hace todo lo posible para distraernos de la ilógica historia, es imposible darse cuenta de la poca pasión que existió en el proyecto. Es un filme inmaduro que no tiene un propósito claro y sólo se guía por los chistes infantiles.

Saving Private Ryan (1998)

Steven Spielberg

 

Claro, durante un tiempo Saving Private Ryan fue recibido como un excelente trabajo que abrió paso a grandes representaciones de la guerra en el cine; sin embargo, la cinta es sólo eso: un espectáculo visual. Tiene fallas históricas, las actuaciones (a excepción de la de Tom Hanks) son débiles y en ningún momento se crea un vínculo con el contexto. Actualmente la cinta es vista como un intento mediocre y completamente americanizado de un enfrentamiento de la Segunda Guerra Mundial. Asimismo, su éxito ha hecho que otras malas películas como The Hurt Locker o American Sniper se conviertan en “éxitos” que nadie recordará en el futuro.

Si amas una de estas películas, probablemente estás planeando tu próximo comentario con el propósito de demeritar la opinión del autor de este artículo. Es de esperarse, ya que sí lo haces, estarías reafirmando que perteneces al grupo de personas que sólo cree saber de cine y que no puede aceptar ni un poco de crítica o detenerse a mirar una cinta con detenimiento para observar por qué es sólo un trabajo mediocre y no una gran obra –tal como las vende la mercadotecnia–. Si estamos en lo cierto, te recomendamos tomarte con calma este tipo de textos y comenzar a ver obras que sí valen la pena… aunque, claro, no aseguramos que tu actitud defensiva y pretenciosa vaya a desaparecer de la noche a la mañana.