LUN
JUN
18

BUSCANDO LA VOCACIÓN DE SERVICIO





24 diciembre, 2017

Aunque siempre fue así, hoy más que nunca vemos como dirigentes de organizaciones e instituciones se involucran en la política, dejan esas entidades que les sirvieron de plataforma para insertarse en círculos que en apariencia pueden ser más lucrativos si todo sale bien.

La Federación de Juntas Vecinales es uno de esos escenarios desde donde se da el salto a la actividad político partidaria, no por nada varios presidentes han sido tomados en cuenta en las listas de algunos partidos. El comité cívico también es una tarima de la que han surgido políticos influyentes en nuestro medio, para darle sólo unos ejemplos tenemos a Mario Cossio, concejal, diputado, prefecto y gobernador. Óscar Montes, Alcalde durante los últimos 15 años, ambos past presidentes de la casa civica y así podemos ver a otros que llegaron a ser senadores, prefectos, secretarios de la gobernación, etc. Entonces, sin hurgar más la memoria de la gente, surge la interrogante sobre porque se lo hace y porque hay tanta desesperación por ingresar en política cuando se escucha tanto que es tan sucia y donde los principios no existen.

Resulta difícil en los tiempos que corren, saber que tan sincera es la tan mentada “vocación de servicio público”, estar seguros que quienes se involucran no sólo en política sino en organizaciones o sectores sociales en niveles dirigenciales lo hacen porque sienten que pueden hacer una diferencia y aportar efectivamente a darle rumbo y sentido a esa entidad. O existe cantidad increíble de personas con esa vocación desinteresada o de quienes buscan más que servir llegando a ciertas instancias. Pues la gente se sorprende cuando escucha de las peleas y pugnas internas en partidos y agrupaciones políticas cuando se trata de candidaturas, todos quieren ser candidatos y hacen lo que sea para lograrlo. Pero que difícil es que alguien desconocido se convierta en alguien visible como para ser tomado en cuenta, su nombre y título profesional no sirven de mucho si es que no figuro o figura en algo, como que el sistema obliga a llegar a cierta vitrina para que nos vean y nos tomen en cuenta, siendo un simple ciudadano de a pie casi es imposible que nos consideren por lo menos en espacios comprendidos en una “franja de seguridad”. Queremos creer que el servicio público viene antecedido de una ola de buenas intenciones tan fuerte que empuja a nobles ciudadanos a lanzarse a arenas movedizas sin la menor previsión ni cuidado a título de solo querer ser útiles a la sociedad que los cobija.