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LO CIERTO DE LO INCIERTO EN LA PLANTA DE TRATAMIENTO 





28 octubre, 2017

La planta de tratamiento de aguas residuales sigue dando que hablar, tenía que realizarse una reunión técnica este viernes entre el Ministerio de Medio Ambiente, la Gobernación y el municipio de la ciudad de Tarija pero no pudo ser por la ausencia de estas dos ultimas instituciones. Luego de la audiencia pública que se realizó en San Luis, muchas dudas quedaron flotando en el ambiente, como saber si efectivamente se tiene un proyecto como tal para pretender licitar “llave en mano” como pretende la gobernación, conocer si se socializó adecuadamente con la población como para obtener su aprobación y así allanar una traba dura para encarar cualquier obra y revelar quién tiene voluntad real de construirla. Después de la audiencia se dijo mucho y se cuestionó la ausencia de Adrian Oliva y Rodrigo Paz así como también de un verdadero estudio, que más sería un perfil, por lo que sin la mentada socialización seria inviable pretender la modalidad mencionada, según el gobierno nacional.

Hace unos días llegaron municipes de Sacaba, Cochabamba, que habrían mencionado que estaban ejecutando la implementación de una planta de tratamiento que fue licitada “llave en mano”, obra supuestamente que tiene el apalancamiento financiero del gobierno central. Autoridades tarijeñas intentaron mostrar que esta instancia tendría un trato diferente con Tarija, ya que no se dio margen para que se licite de esta manera cuando en Sacaba si habría permitido ese procedimiento. Según el asesor del Ministerio de Medio Ambiente, Luis Marka, no es evidente que el gobierno  esté financiando esa planta así como tampoco que ya se esté ejecutando “llave en mano”, más bien, según esta autoridad, aún no se llega a la adjudicación respectiva justamente por las dificultades que resultan de esa modalidad. Igualmente confirmó que la gobernación habría presentado un perfil con información insuficiente en la audiencia pública, que no permite avanzar en el proyecto. Marka mencionó que la reunión frustrada tenía por objeto analizar y evaluar opciones técnicas que lo encaminen, aclarando que sería el Gobierno el que pague el estudio a diseño final, que estaría listo en 6

meses, para realizar una licitación convencional.

Lo cierto es que la incertidumbre es el denominador común en este requerimiento prioritario para los tarijeños, incertidumbre que está lejos de terminar.