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¿Nos sentimos seguros?





22 octubre, 2017

Una mujer grita porque a plena luz del dia le arrebataron la cartera, arrojan dulce de leche sobre los pasajeros de un micro para distraerlos y robarles,  una joven denuncia haber sido violada por policías y en una patrulla, abusan a menores, atracos en vía pública…esa es también la realidad de la ciudad de Tarija…inseguridad total e impunidad absurda. Es lo que vive la gente cada día, es la realidad que si no nos toca directamente no nos afecta, no la sentimos, pasa rozando, cerca, pero no lo suficiente como para que nos preocupe. Resulta que el ciudadano esta en riesgo caminando por el barrio Avaroa, por San Bernardo, La Pampa o El Molino, en el manzano del Palacio de Justicia o en la Plazuela Sucre…da igual, la inseguridad no encuentra esos límites como un obstáculo y simplemente los vence con facilidad. Aunque es cierto que hay lugares que son mas peligrosos que otros y andar por ahí es estar buscando problemas, coqueteando con el riesgo.

El Complejo García Agreda fue concebido como una zona de esparcimiento deportivo pero también donde debía ser posible sólo pasear y caminar, por lo menos de día. Desde hace años atrás éste lugar de mucha amplitud, con frondosos árboles, plagado de campos para hacer deporte, es uno de los más peligrosos de la ciudad y para colmo está al lado de la hermosa Avenida Costanera y la acompaña por varios kilómetros. Antes era una experiencia  digna de narrar el caminar por esta avenida, especialmente de noche y en verano, por la frescura del campo abierto, la cercanía del río y el aroma de los árboles que se movían junto al viento en todo el trayecto…y nada malo sucedía….hoy es toda una aventura, una tétrica aventurar única haber sido  que pocos se atreven a vivir y que otros por ignorancia deben soportar. La oscuridad reina y se convierte en el camuflaje perfecto para drogadictos, alcohólicos, parejas sedientas de darse amor con mucho riesgo y claro…los mal vivientes que mimetizados en las sombras esperan el momento propicio para atacar. Y así sigue el Complejo García Agreda, sin que Alcaldes, Concejales ni nadie, se inmute por lo menos en iluminar adecuadamente el lugar, en exigir mayor presencia policial y rehabilitarlo para que no sólo en el día sino en la noche también, pueda ser usado por quienes gustan de la actividad física, el esparcimiento y el ocio bien entendido.  Tarija da miedo y no es una exageración, la seguridad ciudadana sólo sirve para la campaña, luego se deja en el último cajón del último rincón y los vecinos tiene que asumir que así deben aprender a vivir… o mejor, a sobrevivir.