DOM
NOV
18
DOM
NOV
18

Botaderos de escombros que ensucian la ciudad






24 septiembre, 2017

Redacción central/ Bolinfo/ Tarija

(elPeriódico, septiembre 24/2017)

En cañadones, quebradas, depresiones naturales del terreno, ahí se elige para que quienes no tienen donde botar sus escombros lo hagan, generalmente sucede en áreas periféricas de la ciudad que se están poblando, difícilmente en el centro se pueden encontrar estos espacios que son designados para tal motivo.

No conocemos si es preciso que alguien decida o determine dónde se habilitarán lugares así, no creemos que si, simplemente se identifican ciertos lugares y se procede a “invitar” para que quien tenga algo que desechar lo haga ahí mismo, estamos hablando de escombros de ladrillos, cemento, materiales de construcción, etc los que van a parar ahí… pero no siempre sucede tal cual ya que quien quiere librarse de la basura, en la carga despacha todo lo que puede, basura de todo tipo y eso es lo que convierte estos lugares en grandes y muy sucios botaderos.

Muy a menudo son los privados los que teniendo terrenos con desniveles, aprovechan para que quien quiera lleve sus restos y poco a poco se vayan llenando y nivelando, aunque nunca se sabe qué es lo que realmente se bota porque no hay nadie que controle ni seleccione a que volqueta se le permite o no.

 

Estos enormes espacios destinados para relleno dan un muy mal aspecto a la ciudad ya que no sólo se echa ahí mismo, sino en los alrededores ocasionando la molestia e incomodidad para los vecinos. El municipio debe ejercer tareas de control más estrictas y aplicar duras sanciones a quienes proceden de esta mala manera. Igualmente somos los ciudadanos los que debemos denunciar lo que vemos en nuestros barrios, ayudando a las autoridades a que cumplan con su obligación.

SACA PUNTAS

mas
SUMA

La oficina del Defensor del Pueblo, la Armada Boliviana y otras instituciones de Bermejo se sumaron este fin de semana a la campaña nacional contra la trata y tráfico de personas.

RESTA

Es lamentable que el olvido y la dejadez hayan llegado al bosquecillo de Juan XXIII, al ser un espacio pintoresco en otros tiempos que  luce hoy desdibujado en relación a la imagen que tenemos grabada en la retina.