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La ley Ajayu que pretende proteger al jucumari






23 septiembre, 2017

 

Mercedes Bluske y Jesús Vargas Villena

(Verdadcontinta-septiembre/2017) Ajayu es el nombre del oso que sobrevivió en enero de 2016 a un cruel ataque en la comunidad de Tiraque, en el departamento de Cochabamba. El animal fue rescatado por funcionarios municipales, cuando estaban por ultimarlo.

Por la fuerza de supervivencia, el oso fue nombrado  “Ajayu”.

Ajayu en el mundo andino representa  la fuerza que contiene a los sentimientos y a la razón.

Ese mismo nombre fue colocado al proyecto de ley para proteger a esta especie que se encuentra en la cordillera de Los Andes de Bolivia, llegando hasta Tarija, cuyo estado  se encuentra con la calificación internacional de “vulnerable”.

En Sudamérica existen unos 12.000 jucumaris y Bolivia posee el 33%, es decir, unos 3.000 ejemplares.

El proyecto de “ley Ajayu”,  ya  fue aprobado la anterior semana por una comisión de Diputados para preservar al oso andino.

La doctora en biología, Ximena Vélez-Liendo, rescató que esta ley sea promulgada ante el apoyo que recibió en la comisión, donde solo recibió un voto en contra de una diputada de Comarapa, Santa Cruz.

Precisamente, el rechazo de la diputada de Comarapa se refleja en el desconocimiento popular de esta especie, misma que no amenaza a los humanos, pues no es agresiva, sino, todo lo contrario, es bastante tímida.

“Generalmente se esconde de los humanos, trata de evitar cualquier contacto”, explica Ximena Velez-Liendo, quien encabeza en Bolivia el proyecto “Oso Andino”.

El argumento de rechazo de la diputada al proyecto, está basado en creencias que vienen de tiempos ancestrales. “El jucumari se lleva a las mujeres”, fue el sustento de la legisladora.

Ataques

El ataque contra Ajayu tiene antecedentes similares, de personas que desconocen las características de esta especie, temiendo que pueda ser una amenaza para los humanos.

El caso se remonta a enero de 2016, cuando el animal trepaba un árbol, entonces, un  grupo de niños comenzó a molestarlo, situación que generó la reacción del oso para defenderse.

Ante el susto de los niños, los pobladores atraparon al oso, lo maniataron y golpearon en la cabeza con el fin de matarlo.

A causa de los golpes perdió un ojo; el derecho.

Este oso andino o jucumari fue trasladado al Refugio Senda Verde en Los Yungas de La Paz, donde se recupera del trauma.

A este lugar,  según reportes del periódico digital La Región, el oso llegó pesando apenas 25 kilos, cuando un  adulto normal de esta especie pesa entre 150 hasta 170 kilos.

El que no pudo sobrevivir al ataque humano es otro oso andino tarijeño que fue cazado por comunarios en la provincia Méndez que lo vieron como una amenaza.

Su piel aparece como un trofeo en la casa de un habitante de esta región.

Estudios

Ximena siguió a estos osos y pudo verlos en su hábitat natural desde una determinada distancia, algo único para ella, difícil de explicar, “excitante”, diría.

Para ella, no hay mayor placer que ver a una madre de oso andino o una jucumari llevando a sus crías. Al ver en la pantalla los videos capturados por las cámaras trampa,  los  ojos de Ximena se enternecen y una sonrisa de placer se dibuja en su rostro.

Ama a los osos y espera que sus estudios, den las pautas necesarias para su conservación. “Son bellos”, dice todavía extasiada.

Proyecto de ley nacional

Este documento ya fue aprobado  por la Comisión Región Amazónica Tierra y Territorio, Agua Recursos Naturales y Medio Ambiente, de la Cámara de Diputados, siendo remitido para su tratamiento al plenario.

Según el periódico La Razón, el Ministerio de Medio Ambiente dio su visto bueno para el tratamiento.

El proyecto tiene tres artículos:

El primer artículo establece que “el nivel central del Estado, en coordinación con las entidades territoriales autónomas e instituciones civiles relacionadas establecerán políticas, proyectos y programas para la preservación, conservación como protección del oso andino”.

El parágrafo II resuelve que “el Estado, a través del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, emitirá las directrices, lineamientos y regulaciones ambientales para la preservación, conservación como protección del oso andino o jucumari”. Añade que la reglamentación y ejecución estará a cargo de las gobernaciones y alcaldías.

El tercer artículo menciona que la norma se enmarca en la Constitución Política del Estado, respecto a preservar y proteger la fauna.

Este es uno de los pocos proyectos de ley en los que el tema político pasó a un segundo plano, teniendo hasta la fecha, en un sondeo realizado a los diputados, el apoyo mayoritario para su aprobación.

Protección regional

A nivel local, también están siendo promocionadas políticas para la protección de esta especie animal, destacó Velez Liendo.

Los científicos están a la espera de que el Concejo Municipal de San Lorenzo declare zona protegida al sitio donde identificaron la presencia de esta y otras especies en estado vulnerable.