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Oliva y las decisiones para frenar las irregularidades





11 septiembre, 2017

Cuando Adrián Oliva candidateó a la gobernación, repitió muchas veces que no tendría contemplaciones aún con indicios de corrupción o irregularidades en su gestión, algo que lo acompañó y favoreció es que se trataba de un político joven y nuevo al que poco o nada se le podía decir, sólo quedaba creerle.

Aunque no se puede decir que existan hechos de corrupción comprobados en la administración actual en la gobernación tarijeña, si se puede sostener que cada día suman más denuncias por hechos que por lo menos ameritan una investigación seria ya que poco o nada se sabe. Ahí puede estar el talón de Aquiles ya que choca con lo prometido al principio, en la oferta al pueblo. Las acusaciones por las micro empresas en Setar, los vales de gasolina, los almanaques de la secretaria de hidrocarburos, el escándalo de los folders, las consultorías exactamente menores a Bs. 50 mil en la Dirección de Comunicación, etc, dejan abierta la puerta y la duda de hasta qué punto el gobernador está dispuesto a cumplir su promesa. Él y sólo él puede dar mensajes claros y contundentes en la lucha contra la corrupción, tal cual lo dijo en la campaña, el costo político por la falta de determinaciones puede ser más pesado en la medida que el desgaste natural y normal haga lo suyo, al margen de que puede acelerarse por la ausencia de posicionamientos mas firmes al respecto.

Es evidente que no se puede presumir la culpabilidad antes que la inocencia pues entonces se tendría que cortar cabezas ante la mínima denuncia y eso no puede suceder, pero quienes acompañan a Oliva deben ser leales y ayudarle en momentos así, son ellos los que deben dar un paso al costado o por lo menos pedir licencia hasta que se despejen las dudas, de esta manera evitan que el gobernador se comprometa por la falta de decisión o por ser muy suave cuando se esperan otras actitudes de su parte. Así, el funcionario denunciado, lo ayuda mucho y le permite seguir conservando su imagen de intolerante con la corrupción, el problema es que si sigue pasando más tiempo y no se ven acciones concretas, la gente pondrá a Adrián Oliva en la misma bolsa de todos los políticos, sin hacer diferencia alguna.