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La obra de “Fray Quebracho”, reconocida por la Asamblea Legislativa Departamental de Tarija






10 septiembre, 2017

El reconocimiento a la labor de Pellicelli, fue propuesta por los asambleístas de la provincia Gran Chaco, Wilfredo Zurca Sánchez, Martha Gallardo Ordoñez, Vicente Ferreira Carema y Wilman Cardozo Surriabre, a través de un Proyecto de Ley que originalmente declaraba al sacerdote como “Patrono de la Región Autónoma del Gran Chaco Tarijeño”, proposición que fue modificada en virtud a que la declaración de un patrono de la iglesia católica no compete al ámbito legislativo de ninguna Nación o Estado, siendo esta una atribución exclusiva de la iglesia Católica, es decir del Vaticano, a través del Santo Padre, previa verificación  y valoración por pasajes de vida, alegorías, milagros contrastados después de la muerte, martirios que padecieron y proclamados oficialmente por la Iglesia universal o local.

La vida y obra del sacerdote franciscano Oliverio Orfeo Pellicelli, más conocido como “Fray Quebracho”, ha sido reconocida por la Asamblea Legislativa Departamental de Tarija  el pasado  quince de agosto de dos mil diez y siete años en la Sesión Ordinaria  realizada en la ciudad de Yacuiba, en ocasión de la celebración del  171 aniversario de la creación de la provincia Gran Chaco,  con la sanción y promulgación de la Ley Departamental Nº 224 celebrada el 12 de agosto de 2017. La mencionada disposición en su Artículo 1º declara al sacerdote franciscano P. Oliverio Pellicelli, “Modelo Espiritual e Hijo Predilecto de la Región Autónoma del Gran Chaco Tarijeño”. A su vez, el Artículo 2º  autoriza al Órgano Ejecutivo Departamental y al Órgano Ejecutivo Regional del Gran Chaco, realizar las gestiones necesarias ante las autoridades nacionales, el Obispo de la Diócesis de la ciudad de Tarija y ante el Santísimo Padre Papa Francisco materializar la exhumación y traslado de los restos mortales del sacerdote desde Italia a la  Región Autónoma del Gran Chaco.

Rdo. P.  Oliverio Orfeo Pellicelli, “Fray Quebracho”

El Artículo 3º, a través de dos numerales establece que en conmemoración a la vida y muerte de Pellicelli cada 16 de junio, fecha de su fallecimiento, se desarrollen jornadas culturales chaqueñas de recordación y revalorización de su trabajo, difusión del evangelio y labor social, además de su creación literaria y las unidades educativas de las jurisdicciones municipales de Villa Montes, Yacuiba y Caraparí,  de la provincia Gran Chaco deberán entonar el Himno a la provincia Gran Chaco en actos de recordación al sacerdote, en merito a que este fue el creador de la letra de la canción cívica provincial, según establece la Ley, que fue publicada el día 15 de agosto de 2017 en la Gaceta Oficial Departamental y Nacional por lo cual esta norma legal tiene cumplimiento obligatorio.

“Fray Quebracho”, llegó a Yacuiba en el año 1957 y dedicó 36 años de su vida a su amado Gran Chaco

El reconocimiento a la labor de Pellicelli, fue propuesta por los asambleístas de la provincia Gran Chaco, Wilfredo Zurca Sánchez, Martha Gallardo Ordoñez, Vicente Ferreira Carema y Wilman Cardozo Surriabre, a través de un Proyecto de Ley que originalmente declaraba al sacerdote como “Patrono de la Región Autónoma del Gran Chaco Tarijeño”, proposición que fue modificada en virtud a que la declaración de un patrono de la iglesia católica no compete al ámbito legislativo de ninguna Nación o Estado, siendo esta atribución exclusiva de la iglesia Católica, es decir del Vaticano, a través del Santo Padre, previa verificación  y valoración por pasajes de vida, alegorías, milagros contrastados después de la muerte, martirios que padecieron y proclamados oficialmente por la Iglesia universal o local de sacerdotes o monjas pertenecientes a la iglesia católica.

Oliverio Orfeo Pellicelli a los 12 años ingresó al Colegio Seráfico “San Bernardino de Orte” de la Orden Franciscana. Sus votos perpetuos los hizo el 20 de agosto de 1934. Trabajó quince años en la Pastoral Argentina, como párroco en Salta, Jujuy, Tartagal y Tabacal y fue ungido en Salta como sacerdote el 8 de diciembre 1942. En 1957 llegó a su nuevo destino, Yacuiba, para transitar de manera intensa por el Aguaragüe, Itaú, Aguas Blancas, Crevaux, d’Orbigny, Yacuiba, Villa Montes y Caraparí.

La leyenda dice que recorrió los 200 Km. desde Tabacal a Yacuiba, en bicicleta. Planificó su labor pastoral dibujando un croquis de la región perteneciente a la jurisdicción parroquial de Yacuiba. Sus recorridos, los hizo en su moto “Honda”, el “hermano burro” y la “hermana bicicleta”.  Con un carisma especial que lo caracterizaba, transitaba en su motocicleta por las poblaciones del Gran Chaco a evangelizar con su alforja cargada con la biblia, la cruz y un diccionario. De notable contextura física, ojos claros, rubio, piel blanca y colorado, de voz bien fuerte y potente,  infundía respeto, miedo e intimidaba a los que no lo conocían, ganando la consideración de los lugareños. Andaba, con su capa que caracteriza a los franciscanos, montado en su motocicleta BMW alemana, donada por la cooperación alemana de cilindrada 800 centímetros cúbicos. El párroco transitaba como fantasma  por las tierras chaqueñas.

Durante su infatigable labor sacerdotal,  construyó capillas y escuelas, tanto en lo material como en lo espiritual. Valoró al gran defensor de la patria, el soldado boliviano. Debido a su temple, la gente lo identificó como “Fray Quebracho”, en alusión al resistente árbol del Chaco, símbolo de fortaleza inquebrantable. Fue capellán del Ejército, que le otorgó el grado de Mayor del Ejército Boliviano, destacándose en la temible Escuela de “Cóndores” en Sanandita, del Ejército de Bolivia.

Al cumplir sus 50 años de servicio celebró sus “Bodas de Oro” sacerdotales, el 8 de diciembre de 1992. A los pocos meses regresó a Italia, por cuestiones de salud. Al momento de abordar la aeronave que lo trasladaría a su país natal, una multitud de yacuibeños se hizo presente para despedirlo. Sería la última vez que lo verían, pues el 16 de junio de 1993 dejó de existir y sus restos descansan en la ermita de Bellegra, cerca de Roma.

Debido a su carácter, la gente lo identificó como “Fray Quebracho”, en alusión al resistente árbol del Chaco, símbolo de fortaleza inquebrantable. Fue capellán del Ejército, que le otorgó el grado de Mayor del Ejército Boliviano, destacándose en la temible Escuela de “Cóndores” en Sanandita. “Fray Quebracho” escribió poemas, como “La virgen de Chaguaya”, “Mi sombrero chaqueño” y compuso el “Himno al Chaco”.

 

Dormitorio de Fray Quebracho. Museo de Tapacarí.

Inspiró al canta autor Yalo Cuellar, autor de la cueca “Fray Quebracho”. En su memoria se levantaron monumentos. Una de ellas ubicada en la Plaza del mismo nombre, en una actitud de levantar la cruz, obra del escultor orureño Santos Mujica. Otra escultura se encuentra en Caraparí, obra del artesano mataco de Villa Montes, Eleuterio Toribio; allí también se levanta un monumento en la Plaza Cívica, escultura que muestra a Fray Quebracho en su Moto, con una emotiva dedicatoria inaugurada el 13 de octubre de 2012.

En Tapacarí se encuentra el museo dedicado al Padre Oliverio Pellicelli, en el que se puede apreciar su cama y su hábito, el bastón de mando que le fue entregado como Mayor del Ejército de Bolivia, útiles, machetes, lentes y máquinas fotográficas y las obras Memorias de Fray Quebracho, Cardones en flor, y Rosario de Lapacho. Existe un baúl que fue traído de Italia con sus cosas personales. Su dormitorio era tan sencillo que sólo tenía la catrera de cuero, un pequeño velador, sus botas chaqueñas, su sombrero y una bacinica El maestro Ciro Sosa escribió el libro denominado Fay Quebracho  entregado a la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional, documento que describe la vida y obra de este carismático fraile franciscano que dedicó su vida al servicio de la provincia Gran Chaco.

 

El  libro Fay Quebracho escrito por el Prof. Ciro Sosa