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El legado de Fray Quebracho: la evangelización, poesía y humildad






10 septiembre, 2017

Según el cantautor chaqueño Yalo Cuellar, “el italiano Fray Quebracho fue notable en el Chaco boliviano por su obra misionera en bien de la comunidad católica. Lo que hizo primero fue empezar a forjar el criterio en la gente, edificando otras iglesias al lado de las antiguas, arraigarse con la gente chaqueña donde decide quedarse y  donde descubre su talento para la poesía, inspirada obviamente en el paisaje donde él vivía”. Recorría la ruta entre Yacuiba y Caraparí, en la que había un lugar llamado Saladillo donde la flota llegaba, es ahí también donde el padre Fray Quebracho llegaba después de evangelizar en su moto y con su alforja, donde difundía el evangelio acompañado siempre de su vino, queso y su huevos hervidos.

Escribió libros de cuentos para niños resaltando las festividades a nivel regional que narran las fiestas patronales de Caraparí e Itaú a las que asistía gente de Yacuiba y de Argentina, haciéndose celebraciones y procesiones grandes. En Caraparí, donde radicó el mayor tiempo de su presencia en el Chaco, destacó como cocinero, preparando exquisitas comidas para la gente en las fiestas patronales. Su plato preferido era el pollo al vino, denominado por él como “pollo al cura”.  Tenía preferencia por el vino tinto, especialmente de origen chileno, siempre rodeado de  amigos, cultivando amistades y familias que compartían de manera expresiva, sencilla, abierta, franca, bromista y alegre. Cuando terminaba sus misas se despedía diciendo ‘Salud corazones’, tomando un ‘seco’ de su vino. Su legado ha sido la evangelización, la poesía, “escribió poemas para niños que tenían que ver con los animales del lugar, con aparecidos y fantasmas que se hicieron leyenda en lugar. Tenía una manera especial de hacerlo”. Muchos artistas chaqueños reconocidos convirtieron sus poemas en exitosas canciones interpretadas por cantautores como Juan Enrique Jurado en el tema Mi sombrero chaqueño. Su herencia la deja más en el Chaco tarijeño donde estuvo muchos años.

Cuando llego al Chaco, el P. Oliverio estableció su residencia en la comunidad de Aguayrenda y recorría a diario la ruta la ruta Caraparí, Itaú, Sanandita, El Palmar y Sachapera en su motocicleta. En Sachapera hizo construir una capilla que a su vez funcionaba como escuela para los niños de esa comunidad y organizo varios grupos musicales, destacando Los Guadalupanos con el violinista Edmundo Cassal Cossío.

Sus obras testimonios de vida de pellicelli

Su obra fue reconocida y en su honor existen calles, escuelas, monumentos, plazas que llevan su nombre, pero como Fray Quebracho, lo recuerdan por esa labor única, y se ganó el cariño y respeto de los pobladores del Chaco Boliviano El periodista chaqueño, Esteban Farfán, recuerda que al padre Pellicelli como un icono muy importante para el Chaco, porque “no sólo fue un cura extranjero más, fue un chaqueño más”.

 

Fray Oliverio junto a sus hermanos franciscanos y el Presidente Víctor Paz Estenssoro. Tarija. 1982

Durante su prolongada labor manifestó de manera permanente su preocupación por temas del ámbito social, la situación y carencias de gente del campo, destacando marcada influencia en la vida de los habitantes de  Villa Montes, Yacuiba y Caraparí. Farfán recuerda las palabras del Fray Quebracho que decía: “Chaqueños no se duerman, su riqueza difúndanla, siéntanse orgullosos”. Él acuñó varios términos en nuestra tierra, como el “infierno verde”, “Chaco, rincón de promesas”, inspiró a varios líderes cívicos chaqueños a luchar por la descentralización y la autonomía.  Tenía amor y compromiso con la identidad de la festividad de los santos, la forma en que bendecía, él incluso formaba parte de los comités de celebraciones. Era muy amigo de la gente del campo y poco citadino. Estaba identificado con la cultura e identidad del Chaco, no se faltaba a las festividades de los santos, a lasa carrera de caballos y bendecía a la gente con cariño, según las expresiones populares que recuerdan al sacerdote.

Oliverio Orfeo Pellicelli, nació en Orte, Viterbo (Italia)

Este carismático sacerdote de la orden de los hermanos de San Francisco,  nació el 5 de mayo de 1918 en Orte, Viterbo (Italia), localizada en la región de Lacio, provincia de Viterbo. Tiene 8.533 habitantes y se encuentra a 132 metros sobre el nivel del mar. Horta o Hortanum fue una antigua ciudad de Etruria, a la derecha del río Tíber cerda de la confluencia con el Nar (hoy Nera).

Probablemente su nombre derivaba de la diosa etrusca Horta. Cerca de la ciudad,  a unos 6 km estaba el lago Vadimón escena de las decisivas batallas con los romanos del 309 a. C. y 283 a. C. (antes de Cristo). Fue municipio romano en el siglo I a. C. y un condado bajo los lombardos. Los bizantinos construyeron fortificaciones. En el siglo IV fue sede de un obispo que en el siglo IX construyó una catedral que después fue la catedral de Santa María Asunción. En el siglo IX fue atacada y ocupada por los árabes que fueron expulsados en el 914. La comuna extendió su control sobre el territorio, en contraposición al dominio eclesiástico de Narni y Saulo de la abadía de Farfa. A partir del siglo XII comenzó el desarrollo y la prosperidad y en los siglos siguientes amplió su población. En el siglo XV el aumento del poder del Papa y las epidemias la redujeron, especialmente desde el 1524 cuando se vino abajo el puente sobre el Tevere y tuvo que construirse un nuevo puente en Ponte Felice. Durante los siglos XVI al XVIII la crisis económica incrementó el latifundio ganadero y ascendiendo así algunas familias que construyeron palacios en el centro histórico. Fue en estos tiempos sede de un gobierno pontificio en la Toscana. Su desarrollo moderno se inició en 1864 con la construcción de la vía del ferrocarril.

 

SACA PUNTAS

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SUMA

Al culminar ayer al mediodía en el hotel Los Parrales el I Foro Nacional de Marcas Territoriales y Marca País, los organizadores como participantes calificaron el evento como “positivo” para el enriquecimiento de estrategias de promoción del turismo, además de la producción local.

RESTA

La falta de mantenimiento de los parques en la ciudad de Tarija. La caída de una parte estructural de uno de los juegos fue con suerte, pues pudo haber dejado víctimas fatales, algo que la Alcaldía no tomó en cuenta. Una irresponsabilidad gigante.