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La Mancha de la discordia






20 enero, 2017

La mancha urbana en Tarija se convirtió en la “mancha de la discordia”. Tarija está perdiendo la gran oportunidad de convertirse en zona urbana equilibrada, moderna, verde y donde sus habitantes convivan en armonía debido a una serie de irregularidades de las que nos da cuenta una pareja de viejitos a la que tuvimos la posibilidad de entrevistar sobre su experiencia en materia de regularización de su derecho propietario de un lote de terreno.

Las mediciones que se llevan a cabo dentro de ese trámite muestran rasgos poco deseables, según cuentan los entrevistados, hasta el punto que se percibe que ciertos elementos criminales se aprovechan de los jóvenes y no tan jóvenes topógrafos, y otros expertos que intervienen en la medición en condición de contratados eventuales, que se dejan corromper, comprar y manipular por los criminales especializados en la usurpación de terrenos.

El truco es muy simple. El “eventual”, si observa que hay un terreno colindante en el cual se da cuenta de que no vive el propietario, el día de la medición, por sí mismo o a través de un vecino, previamente “charlado”, del “futuro barrio urbano”, se hace presente con un folio real de su terreno fraguado para el propósito y logra que se lo anote dentro de las “colindancias no establecidas“, haciéndose pasar por el legítimo propietario, de manera que el terreno que pretende usurpar a su gusto y antojo queda registrado a su nombre, con la superficie respectiva.

Lo escandaloso, es que las entidades públicas que intervienen, el INRA (Instituto de Reforma Agraria), el IGM (Instituto Geográfico Militar), no parecen darse cuenta de este fraude, señala la pareja entrevistada, añadiendo que ese caso sucedió en perjuicio de sus intereses legales.

Refirieron igualmente un hecho similar con un terreno de propiedad, ¡nada más y nada menos, que de un Banco! Claro que el Banco pudo restituir sus derechos.

Pero ¿y los simples vecinos, personas de la tercera edad, viejos propietarios de más de dos generaciones, que ni siquiera se enteran que a sus espaldas se cometen estos fraudes? En cualquier momento, cuando el IGM entregue sus mediciones se darán la desagradable sorpresa, de que fueron despojados de sus tierras.

ALERTA VERDE

¿Qué exactamente les sucedió a ustedes? ¿Cómo se dieron cuenta de este fraude?

Respuesta J.S.G.:

Al ver a los topógrafos, dedujimos que también irían a medir nuestra propiedad. Sin embargo, aunque les pedimos incluso día y hora, nos dejaron en vano esperando y no vinieron. Al apersonarnos al IGM nos enteramos de que un vecino con sus propios documentos, pero haciéndolos pasar por los documentos de nuestro terreno, simplemente se había hecho inscribir como si él fuese el propietario del nuestro.

El civil de la brigada de medición nos dijo: “Tendrán que ir a la vía legal ¡No es de nuestra competencia aceptar reclamos!”.

Pensamos que teniendo el Gobierno Municipal, quien contrató al IGM, todo un equipo de juristas, ahí nos iban a cooperar. Pero tampoco, con mucho cinismo una abogada repitió el argumento: “¡Tendrán que ir a la vía legal! ¡No es de nuestra competencia!”.

Somos viejos pero no tontos. Inmediatamente nos dimos cuenta, que aprovechando las mediciones de la nueva zona urbana por el IGM, elementos que trabajan como eventuales en esas brigadas, coordinando con “amigos” de los Gobiernos Municipales, los cuales coordinan con “amigos” de Derechos Reales, se están apropiando en estos momentos de todos los terrenos que ven a su fácil alcance.

Nosotros no contamos con los medios para ir a ninguna vía legal. Sólo contamos con, absolutamente todos nuestros documentos, que acreditan que somos los legítimos propietarios. Pero esto no parece interesarle a nadie. Les basta una simple fotocopia para inscribir al usurpador como propietario de un terreno ajeno.

Y lo peor es que, como en las últimas gestiones municipales, se especializaron en la usurpación de terrenos y lotes, lo más seguro es que se avecinan más usurpaciones en masa y, las víctimas, como siempre seremos nosotros los más pobres y desvalidos.