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¿Qué pasará si no reciclamos?






13 enero, 2017

Mucho del equipo electrónico que usamos a diario, funciona a pilas o baterías. Consecuentemente, debido a su importancia en nuestro diario vivir, su uso no puede ser evitado o ignorado. Todas las baterías tienen su vida útil y terminarán por deteriorarse y siendo desechadas. Sin embargo, debido a sus propiedades tóxicas o reactivas, tienen que ser manejadas como desechos tóxicos.

Esto se debe a que las pilas y baterías están hechas de metales pesados (mercurio, cadmio, plomo, zinc, manganeso, níkel, plata, litio, etc.) y sus polos positivo y negativo, contienen una serie de elementos irritantes, tóxicos, oxidantes, corrosivos, teratógenos y hasta cancerígenos (generalmente ácidos o bases); todos altamente contaminantes en el medio ambiente y nocivos para la salud humana. ¡Una sola pila puede contaminar miles de litros de agua! Los tres metales pesados más contaminantes son el cadmio, el plomo y el mercurio. A continuación se expone una breve descripción de sus posibles efectos:

El cadmio, daña el hígado y los pulmones, y causa disfunción renal y defectos en los huesos (osteomalacia y osteoporosis);

El plomo, causa saturnismo, nefritis, problemas gastrointestinales, daños en el hígado, los riñones, las articulaciones, en la producción de hemoglobina, y daña el sistema nervioso y reproductivo;

El mercurio: es altamente tóxico y puede causar gingivitis, el aborto espontáneo, malformaciones congénitas y hasta la muerte;

En el vertedero, el proceso de contaminación de una pila o batería, ocurre de la siguiente manera:

  1. La pila o batería es tratada como basura común y enterrada junto con el resto de la basura;
  2. el tiempo, la humedad, los cambios de temperatura, etc., terminan por corroer su envoltura,
  3. deteriorándola y permitiendo que la pila se abra;
  4. los metales pesados, ácidos y bases de los que está compuesta, se esparcen en el medio
  5. ambiente;
  6. en poco tiempo, cuando los metales pesados entran en contacto con el agua y, ayudado por
  7. procesos bioquímicos, los metales se disuelven;
  8. luego, a través de procesos naturales de percolación y la gravedad, los metales pesados son
  9. movilizados y transportados hacia los niveles friáticos de agua y cursos de agua cercanos,
  10. contaminando el agua y el suelo;

Y una vez en un cuerpo de agua o el suelo, pueden pasar a nosotros de la siguiente manera:

  1. los tejidos de plantas, algas, hongos, mohos, etc., establecidos en el área contaminada
  2. absorben y asimilan la contaminación;
  3. los tejidos de animales (insectos, crustáceos, mamíferos, aves, reptiles, etc.), a través de la
  4. ingestión de algún organismo descrito en el anterior punto, también se contamina;
  5. con el tiempo y el incremento de desechos tóxicos, los niveles de contaminación aumentan en
  6. el medio ambiente;
  7. luego, a través de un proceso conocido como la bioacumulación, los organismos ubicados en
  8. lo más alto de la cadena alimentaria, como los grandes carnívoros y nosotros, terminamos
  9. acumulando todo tipo de materiales tóxicos; y por último,
  10. a través de la disfunción de glándulas y/o órganos debido a la bioacumulación, la vida de
  11. muchas especies, incluida la nuestra, se ven amenazadas.

Sin embargo, debido a que en Tarija no existen basureros especiales para desechos tóxicos y a que la población desconoce sus efectos, pilas y baterías de todo tipo, color y tamaño, son tratadas como desechos comunes, depositadas junto con la basura común, y transportadas hasta el vertedero, donde los procesos de contaminación descritos precedentemente, ocurrieron durante años.

Asimismo, desde que el grupo de Mujeres Recicladoras comenzó a trabajar en sus tareas de reciclaje, objetos altamente contaminantes, como las pilas y baterías, han venido siendo recicladas o, al menos, almacenadas y aisladas de manera segura en depósitos construidos para tal fin, fuera del contacto con el medio ambiente.